La escuela de Remo Madrid Río está ‘gratis’ en #MADRIDRIO


ROSA M. TRISTÁN

La escuela Remo Madrid Rio , de la Federación Madrileña de Remo, no sólo tiene las instalaciones municipales a su disposición sin pagar un alquiler, sino que además el Ayuntamiento de Madrid sufraga los gastos de luz y agua que realizan, según el convenio firmado en 2016. Esta Federación, asimismo, ha recibido miles de euros en subvenciones públicas para competiciones y eventos, que han realizado incluso cuando el agua no estaba canalizada, como lo está ahora. El dinero que cobran por los cursos, las inscripciones y el alquiler de las embarcaciones es en su totalidad para esta escuela.

Actualmente, no hay tarifas en su página web, si bien en 2012 la cuota era de 35 euros mes (más 30 de inscripción) para los usuarios y 70 euros el curso de 10 horas. Aseguran en sus declaraciones que han tenido miles de alumnos desde 2012 (visitantes, ponen en la web, que no es lo mismo). No es la única federación deportiva con este tipo de convenios, si bien se desconoce de otra que, además, haya requerido una transformación ambiental de este calibre.  Y es un buen negocio, dado que las pérdidas no existen, pues hay poca inversión: sus materiales y 2-3 empleos a tiempo parcial.

El convenio, como puede verse más abajo, indica que la Federación se hará cargo únicamente de la limpieza y el mantenimiento para entregarlo como lo ha encontrado y señala que puede ser revocado en cualquier momento “unilateralmente” por el Ayuntamiento “por razones de interés público sin generar derecho o indemnización cuando resulten incompatibles con las condiciones posteriores aprobadas o daños en el dominio público”.


Es evidente, una vez visto el tramo del río no canalizado y el tramo si canalizado, el daño al río, el que en apenas unos días es visible la acumulación de algas y la falta de la vida fluvial que contenía, y que no se preveyó en 2016 porque el río no estaba libre desde los años 50, cuando esta zona no era prácticamente habitada. Madrid ha vivido de espalda a su río durante casi 70 años, hasta que se reencontró con él.

El director General de Deportes municipal, Javier Odriozola, señala en ElDiario.es :  “Creemos que tiene un efecto muy beneficioso en los barrios de la zona” . No menciona para quienes, qué encuestas han hecho, ni que cuatro asociaciones vecinales ya han exigido que se reabra la presa y más de 20.000 personas han firmado en Change.org y Decide Madrid en ese sentido. Tampoco menciona ningún informe ambiental que diga que está mejor como en la foto que como estaba antes este tramo.

La Federación Madrileña de Remo se escuda en que “no hay alternativas para el remo” en la ciudad, si bien conviene recordar que decenas de miles de aficionados a otros deportes, que no son fútbol, se trasladan desde Madrid  a los lugares apropiados para su práctica (escalada, submarinismo, alpinismo, equitación, vela, esquí, etcétera). Se desconoce si hay alguna razón por la que los remeros tengan más derechos y haya que transformar un río en un canal para la práctica de su deporte. Hay embalses a 45 minutos del Madrid Río (el mismo Odriozola lo menciona) si es que El Retiro y la Casa de Campo les parecen pequeños. Por otro lado, en Madrid Río sólo tienen autorizado 1,5 kms, si bien la Federación argumenta que requieren dos para las prácticas de categorías superiores. Entonces ¿Quieren más?

En todo caso, las consecuencias en el cauce ya son visibles para cualquiera que pasea por la zona, con acumulación de algas en superficie y basura retenida, dado que el agua no corre, lo que está generando gases de metano e incrementando los malos olores en la zona. Es visible, asimismo, que la vida fluvial se ha trasladado a las zonas no afectadas, dejando un tramo de 1,8 kilómetros inundado y prácticamente vacío.

El Ayuntamiento de Madrid anunciaba el viernes que va a reconsiderar la apertura de la presa 9 en el río Manzanares justo antes del inicio de una concentración convocada por Ecologistas en Acción que se realizó alejada de las instalaciones para evitar cualquier tipo de incidente, que no hubo. Muchos vecinos se acercaron para sumarse a la protesta. 

 

Por otro lado, desde Ciudadanos Madrid se ha pedido ‘protección’ para los remeros ante amenazas de algunos tuits violentos, que nada tienen que ver con la legítima reclamación ciudadana (como legítimo es que los remeros quieran remar) . De momento, la única agresión física la ha sufrido la autora de esta información mientras hacía fotos en Madrid Río, momento en el que  fui acosada, grabada y perseguida por personas relacionadas con este centro Remo Madrid Rio, acusándome de hacer fotos ‘a menores’ (igual había alguno en alguna barca… pero a tal distancia es imposible saber y además estaban en un lugar público haciendo una actividad pública y legal).

Sólo queda esperar que se encuentre un lugar apropiado para los remeros, donde puedan disfrutar de su deporte sin generar daños ambientales, no por su contaminación directa, sino por las afecciones al medio natural que requiere en este lugar su práctica.

#EsUnRioNoUnCanal

Hemos recuperado el río Manzanares y no queremos perderlo. 

 

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El guardián q’eqchí de los ríos mayas: Bernardo Caal, encarcelado


FIRMA EN ESTE LINK: POR LA LIBERTAD DE BERNARDO CAAL

ROSA M. TRISTÁN

Llegó con su camisa blanca ribeteada de los colores mayas y su mirada inquieta. Y comenzó a hablar sin parar, y a la vez sin dejar de compartir mensajes en su Facebook, donde tiene miles de seguidores. “Soy maestro, pero no puedo con la injusticia y la corrupción que campa en mi país”, me dijo como tarjeta de presentación. Fue Julio González, uno de los responsables del Colectivo Madreselva, quien me me había hablado de él: “Tengo a la persona perfecta para que nos acompañe a ver qué está pasando en el río Cahabón”. Era Bernardo Caal Xol, el guardián maya q’eqchí de los ríos de su tierra guatemalteca.

El río Cahabón, preso en un canal. @RosaTristán

En mi viaje, quería documentar para la ONG Alianza por la Solidaridad lo que estaba pasando en ese río salvaje y hermoso de Alta Verapaz, qué obras hacía allí una empresa española, ACS, comandada por el omnipresente Florentino Pérez.

Se había investigado la construcción de algunas fases para una hidroeléctrica pero la información no era completa. También quería saber qué pensaban las gentes q’eqchí que vivían a sus orillas. “Bernardo ha luchado mucho contra la hidroeléctrica Oxec, más arriba en este mismo río y conoce bien la zona”, me comentó Julio antes de partir hacia Alta Verapaz. Para él, también sería su primer contacto con un proyecto, Renace, que no había tenido ocasión de conocer. Las ONG en Guatemala no disponen de dinero para andar viajando a tanto desastre ambiental y social como se diseminan por el territorio…

Desde el principio, enganché con el discurso de Bernardo, tan ligado a la tierra, a las raíces culturales de un pueblo que se resiste a ser absorbido por el entorno dominante, me enganché a su conocimiento de la riqueza natural que entraba por mis ojos. Y presentí que era un líder nato, capaz de movilizar y organizar a quienes no eran conscientes de lo que ocurría ante sus ojos. De ‘empoderar’, esa palabra que cada vez se usa más y no es otra cosa que hacer conscientes a las gentes de los derechos que se tienen para frenar los abusos que viven del desconocimiento. (Sigue)

Bernardo Caal Xol, en una comunidad afectada por Renace, a orillas del río Cahabón. @Rosa Tristán

En aquel viaje, gracias a Bernardo los vecinos y vecinas q’eqchí nos abrían las puertas de sus míseras viviendas. Él habla su idioma, porque es uno de ellos. También los líderes de las juntas comunitarias nos enseñaban sus papeles, firmados con los pulgares de los dedos. Íbamos con uno de los suyos. Con Bernardo subimos montes para ver aquellas obras que aún hace el Grupo Cobra, destrozando el río, bajo la coraza de que lo suyo es una ‘subcontrata’ en la que los derechos de los pueblos no figuran en las cláusulas del contrato. Con Bernardo bajamos valles, cruzamos bosques y nos bañamos en el río Cahabón ‘virgen’, el que aún no sabe de las cadenas de hormigón que lo apresarán unos kilómetros más adelante. Y con Bernardo vimos a gentes pescando en la parte del río que aún está viva. Y acompañamos a quienes iban con sus cántaros a coger agua. Siempre dispuesto a escuchar, siempre dispuesto a seguir adelante para no dejar ningún rincón sin ver, pese al calor, pese al polvo, pese al cansancio. (sigue)

Semuc Champey, un parque natural que ya ha sido afectado por las hidroeléctricas del río Cahabón. Lo conocí con Bernardo Caal, que quiso mostrar la belleza de su tierra que´qchí. @Rosa Tristán

Después de aquella aventura, hemos seguido en contacto. Hasta el jueves pasado, el día que entró en la cárcel. Me enviaba fotos de cómo se estaban organizando, de las manifestaciones que se hacían en la ciudad para parar los pies a las hidroeléctricas en Alta Verapaz, donde para más ‘inri’ el 66% de la población no tiene acceso a la electricidad (eso si, la energía que sale de sus ríos es para exportar) y también me hacía llegar documentos de las denuncias que estaban poniendo, porque todo ello se hacía sin contar con las comunidades, sin los adecuados informes de impacto socio-ambiental.

Pronto comenzaron a llegarme, además, las noticias de las amenazas, la criminalización. Primero pasquines, pagados por quien no se atreve a firmarlos, y vídeos de gentes de ciudad donde se le insultaba y acusaba de estafador por un conflicto con un sindicato de profesores en el que trabajó que sigue coleando; y otros vídeos que le grababan a escondidas en su casa, para intimidarle a él y a su familia. “Lo estoy pasando mal”, me confesó una noche en un chat. También a mí me llegaron mensajes insultantes, acusándome de ‘hacerme rica’ por mis artículos en la prensa sobre Renace.

Y yo, desde mi cómoda casa en mi cómodo país, a miles de kilómetros, sin saber qué decirle a Bernardo, sin saber cómo se podía proteger sin abandonar su vida y a los suyos más que dándole a conocer al otro lado del Atlántico con Alianza por la Solidaridad. Criminalizar y criminalizar, ese el es el camino que eligen los que se saben poderosos para manejar los hilos. Cuando ‘tocas’ de cerca el poder que tienen las grandes empresas sobre los líderes de pequeñas comunidades, tendemos a pensar: “No se atreverán”. Hasta que ocurre. Hasta que Berta Cáceres muere en su casa de un balazo. Hasta que acribillan al colombiano Temístocles Machado en la calle porque luchaba contra la apropiación de terrenos para la ampliación de un puerto en Buenaventura (por cierto, de este puerto es propietaria mayoritaria la empresa catalana de contenedores TCB). Hasta que un maestro de un pueblo, que ama su tierra, es hecho preso porque se ha enfrentado a gigantes para los que su lucha es como una ‘mosca cojonera’ que hay que pisotear.

Finalmente, Bernardo se marchó, huyó a las montañas, escapó a una aldea para poder reunir pruebas que limpiaran su nombre de la podredumbre con la que lo mancharon ‘los del negocio’. Y así estuvo unos meses, en silencio total, recopilando documentos para probar que él no estuvo cobrando ilegalmente en un colegio, pero que era la excusa perfecta para desacreditar toda su lucha. Y yo preocupada de que no contestara a los mensajes, de que no hubiera en su muro más novedades que una despedida.

Pedro Armestre incluyó una gran foto suya en la exposición “Madre TieRRRa en Maliaño, en noviembre pasado.

Cuando tuvo todo preparado, regresó a su vida. El fotógrafo Pedro Armestre fue el pasado verano a Guatemala con Alianza y trajo un testimonio en el que le ví más triste, temeroso de acabar como Berta Cáceres, pero aún batallador. De cuando en cuando, seguí disfrutando de las imágenes que publicaba de los cultivos q’eqchí , de las fiestas en Cahabón, de nuevas protestas. No dí crédito cuando la Cámara de Comercio de España en Guatemala hizo un comunicado exigiendo que se detuviera a los manifestantes porque perjudicaban al tráfico rodado… ¿A eso se dedican nuestras empresas?

Y justo cuando Bernardo iba a presentarse en el juzgado de Cobán para defenderse, justo cuando había denunciado que la Justicia en su país no era tal porque a la empresa OXEC, que él denuncio, la condenaron hace escasos días con una multa, pero la permitieron seguir destrozando el río, justamente entonces, digo, le detienen. En el mismo juzgado. Por nuevos presuntos delitos. Y veo su detención casi en directo, en un vídeo que deja en su Facebook mientras la policía le pone las esposas, o eso parece. Eso también sería impensable en España.

¿Y qué podemos hacer?

Alianza por la Solidaridad, con el apoyo de Greenpeace España, han lanzado una campaña exigiendo la libertad de Bernardo al Gobierno de Guatemala. Miles de firmas que deberían inundar la Embajada de ese país, decenas miles de apoyos que demuestren a los empresarios guatemaltecos y españoles implicados que Bernardo no está solo; firmas que hagan visible la lucha de los q’eqchí por su territorio frente al expolio de sus dirigentes, también del de compañías que miran para otro lado porque lo que importa es la cuenta de resultados; firmas que presionen para poner freno a la persecución de quienes en todo el mundo defienden ríos, bosques, mares o lagos de hidroeléctricas, minerías y agronegocios industriales, y que lo hacen poniendo en riesgo su libertad y su vida. Y las pierden.

Sólo puedo añadir.

#LibertadParaBernardo YA!

Vandana Shiva: “Con los transgénicos el hambre no se ha acabado”


ROSA M. TRISTÁN

La cola daba la vuelta a la calle, inmensa desde dos horas antes de que comenzara la conferencia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ha pasado un año desde la última vez que escuché a la activista eco-feminista india Vandana Shiva y casi 10 desde mi segunda entrevista con ella. La primera no he podido localizarla. “La gente que hoy cultiva la tierra son hoy la mayoría de los hambrientos del mundo, se destruye sus tierras, se roban sus semillas. Y no es admisible”. El 80% del público, ya en el Salón de Columnas, eran mujeres, dispuestas a no perderse a quien se ha convertido en el azote de los transgénicos, vilipendiada por unos y aclamada por muchos otros.  “En mi lengua, comida es ‘lo que nos sostiene’, pero ahora la comida ya no es lo que era”. 

Vandana Shiva, con un shari naranja y morado, comenzó puntual y su último libro, ¿Quién alimenta realmente al mundo? (editorial Swing), ya estaba debajo del brazo de muchos asistentes. “Mi primer recuerdo quiero que sea para los 312 líderes asesinados en 2017 por defender el medio ambiente y para las mujeres que siguen defendiendo el agua, la tierra, frente a proyectos en los territorios que son masculinizados por la agroindustria y su trabajo asalariado”, señaló nada más  comenzar la activista.

@RosaTristán

A continuación, haciendo un repaso a su propia historia, recordó cómo comenzó la batalla contra las semillas patentadas y modificadas genéticamente en 1994, hace casi 25 años, cuando una compañía de Estados Unido (WR Grace Corporation) patentó el árbol neem como algo propio, una patente que fue revocada en el año 2000 tras la denuncia de grupos relacionados con Shiva que demostraron que era un cultivo ancestral en el Himalaya. Poco después, en 1997, fue la empresa RiceTec, Inc., con sede en Texas, la que patentó el arroz indio basmati y Shiva inició otra batalla. “Hoy las empresas cambian de nombre. Monsanto se fusiona con Bayer, Singenta con ChemChina, pero todas siguen conectadas y en el mundo todo sigue igual”, señaló.

La autora con Vandana Shiva.

Vandana Shiva siempre ha denunciado las consecuencias que tuvo la Revolución Verde en la India que, si bien duplicó las producción de alimentos, explica que “se basó en el consumo de petróleo, en grandes explotaciones agrícolas y en los fertilizantes y pesticidas”. “Ahora, los campesinos indios se suicidan con esos mismos pesticidas porque contraen deudas que no pueden pagar y más por el cambio climático”, mientras nos cuentan (Oxfam) que un 1% de los más ricos del mundo acabaran el 82% de la riqueza mundial generada en 2017 y la mitad de los más pobres no vio nada de ella”.

En realidad, no hay más que darse una vuelta por el mundo en desarrollo (por Haití, Senegal, Guatemala, Mozambique o Perú, por poner ejemplos que conozco) para comprobar donde están los 815 millones de hambrientos que hay en el mundo, según datos de la FAO y cómo son las grandes empresas agro-industriales las que les expulsan de sus tierras o esquilman sus recursos naturales. “La industria agroquímica decía que  había que controlar las semillas para acabar con el hambre, pero eso no ha ocurrido. Lo que si ha pasado es que patentan inventos de semillas con el único cambio de un gen. Eso no es crear una semilla. Y además la gente no quería transgénicos, así que al final solo se han extendido en países donde se ha pagado a los gobiernos para legalizarlos porque son un gran lobby dedicado a vender tóxicos, veneno con el que algunos se matan y que no da el rendimiento prometido“. “Así que -añadía- vemos grandes desplazamiento de pequeños agricultores, mientras el 90% del grano se convierte en combustibles y piensos, y vemos también cómo se destruye el suelo y desaparece la biodiversidad”.

Shiva mencionó el caso del arroz dorado, aprobado este mismo mes para el consumo humano en Australia y Nueva Zelanda  porque “puede salvar de la ceguera a millones de niños” al introducirle más vitamina A. “Esto es otro fraude porque patentan un producto que tiene 300 menos vitamina A que una sencilla zanahoria. ¿No será mejor darles esa zanahoria a los niños para evitar la ceguera? Y lo mismo pasa con el plátano. Quieren ponerle hierro con un gen de tamarindo , un árbol muy común en mi país” [añado otro caso similar: látanos con vitamina A que se investigaban como novedosos, con ayuda de 15 millones de dólares de la Fundación Bill y Melinda Gates, cuando resulta que eran plátanos rojos típicos de Micronesia. Muchas miles de pequeñas granjas habrían salido adelante con esa inversión].

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Otra cuestión que abordó la activista india en su conferencia fue cómo “grandes empresas como Monsanto conectan las crisis climáticas con el negocio de los seguros” . “Y ahora se habla de inteligencia artificial para alimentar al mundo. Empresas como Facebook tienen toda nuestra información y la utilizan para vendernos porquerías según nuestros gustos”.

CAMBIO CLIMÁTICO

“Pero el cambio climático no es sólo por un aumento del CO2, lo que pasa es que la Tierra está enfadada con nosotros y así nos muestra su poder. Nos dice que cambiemos de paradigmas, que debemos conservar y negarnos a extinguirnos, que los paradigmas de la información y los datos son menos importantes que los paradigmas de la vida, que nos han comprado la mente diciendo que hay que ser eficientes, pero lo importante es la libertad que crece de abajo a arriba, la revolución de lo pequeño”.

Ante un auditorio en silencio absoluto, Shiva insistió en que “el camino no es más dióxido de carbono y más huella ecológica para conseguir más desarrollo”. “Ahora estoy ayudando al Gobierno de Bután para que su agricultura sea 100% ecológica, para proteger su naturaleza y llevar esa protección a las ciudades porque es posible”.

Pero ¿cómo lograr que iniciativas, pequeñas como ésta, no se fragmenten? ¿es posible que se hagan grandes? “Si, uniéndonos. Necesitamos un cambio democrático en la Tierra, donde todo está interconectado. Hay que partir de que la vida no es ingeniería, y hay que resistir a cada intento de división, a la política del odio que nos hará la vida imposible. Y eso va más allá de la comunicación virtual de una sociedad vigilada…Democracia es un término vacío en un sistema en el que un 1% se opone a la descentralización económica. Democracia es el camino de abajo a arriba”, repitió. “Y volver a la cultura de nuestros ancestros para aprender de ellos, al cultivo en la comunidad, como en los pueblos originarios”.

 

 

S.O.S: crisis en los humedales españoles


Delta del Ebro. @Carlos Montserrat /SEO7Birdlife

Delta del Ebro. @Carlos Montserrat /SEO7Birdlife

ROSA M. TRISTÁN

Hace 10 años visité con WWF los pozos ilegales que hay en el entorno del Parque Nacional de Doñana. Estaban a la vista, impunes; junto a unos de los principales humedales de Europa, un ecosistema único que es parque nacional; rodeados de invernaderos de las fresas que se venden a un euro el kilo en nuestros supermercados. Inolvidable cómo los agentes de la autoridad de la zona echaron a las cámaras de malos modos, en defensa del propietario de la finca fresera cercana, donde tomaban unos planos, dentro de un mar de plásticos entre los pinos.

Una década después, hay mil pozos ilegales. Y a las fresas se han sumado los arándanos, que resulta que ahora están de moda porque son antioxidantes, aunque no se dice con tanta frecuencia que su consumo de agua aún es mayor que el de la fresa. Por algo es un fruto de las montañas, donde llueve, y no de las marismas cercanas a África.

Este caso de Doñana es uno de los que acontecen en esas áreas inundables extremadamente frágiles y a la vez imprescindibles para decenas de miles de aves y para nuestra especie, dado que nos protegen en caso de desastres naturales. Solamente en España el 80% que nos queda está en una situación muy preocupante, como denuncia la directora de SEO/Birlife, Asunción Ruíz. Esta organización acaba de lanzar la alerta por los tres más importantes de nuestro país: el mencionado de Doñana, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia. Los tres se encuentran a las puertas de “un punto de no retorno”, en palabras de Roberto González, también de SEO (la Sociedad Ornitológica Española). Y los tres son el hogar de unas 600.000 aves acuáticas invernantes (de las que 60.000 serían reproductoras, según también los datos de SEO).

Bien es verdad que el cambio climático, con su consecuente disminución de lluvias, no favorece la situación, pero es que, además, en lugar de paliarse, el problema se agrava. Así, en el Ebro hay 125 embalses que han impedido la llegada de entre 40.000 y 200.000 toneladas de sedimentos al Delta en las últimas décadas (aún se pierden unas 1.600 toneladas al año), lo que sumado a los que se pierden por la costa (otros 110.000 m3) da como resultado que el Delta desaparece a ojos vista. Evidentemente, ello perjudica a quienes viven del mejillón o la anchoa, pero también a las muchas aves que habitan este lugar.

La "sopa" verde de la Albufera de Valencia. @Pablo Vera/ SEO Birdlife

La “sopa” verde de la Albufera de Valencia. @Pablo Vera/ SEO Birdlife

Otro caso distinto es el de la Albufera, que en el pasado recorrí en una piragua, reflejándose el sol en sus cristalinas aguas. Hoy es una “sopa” verdusca, un lago costero en el que se acumulan 2.800 toneladas de fosfatos procedentes de los vertidos ilegales y de las depuradoras. Sólo el nivel de clorofila es de 120 mg por litro, cuando debieran ser 20 mg. En dos décadas se han multiplicado por 12 los hectómetros de estos vertidos que llegan a la Albufera. “Una consecuencia directa es el impacto en las aves. Hoy, por ejumplo, el pato colorado ha desaparecido de la laguna”, afirma González.

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Y, como no, Doñana. Cuando se vea una oferta de fresas, conviene recordar que seguramente proceden de ese lugar que la Junta de Andalucía dice defender mientras mira para otro lado, sin impedir que campe a sus anchas la ilegalidad más fragante. Nadie sabe con certeza cuánta agua se extrae del acuífero de Doñana, entre los pozos ilegales y los que no lo son, pero lo cierto es que ni las advertencias de la Comisión Europea  han conseguido cambiar el panorama, no vaya a ser que se pierdan votos por eso de la biodiversidad. Y como resultado, tenemos 1.500 hectáreas de cultivos ilegales reconocidos (que podrían ser 3.000) que están ‘chupando’ la sangre de la marisma, donde han desaparecido ya el 85% de los humedales que había hace 60 años.

Como el domingo es el DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES, la ong conservacionista ha querido recordar que las soluciones están a mano, porque una ventaja de estos lugares es que recuperan con rapidez con unos pocos ‘mimos’, eso sí, antes de secarse del todo. Por ejemplo, podría hacerse con un plan de gestión que movilice los sedimentos hacia el Delta del Ebro; prohibiendo todos los vertidos ilegales en la Albufera, a la vez que se asegura que entra agua nueva que renueve la que ya está sucia; y, por último, cerrando todos los pozos legales e ilegales que están dañando al Parque Nacional de Doñana.

La campaña ‘Mójate por los humedales’ quiere recabar el apoyo de todos aquellos que pensamos que es importante que no desaparezcan,  que ninguno de estos tres emblemáticos espacios pasen a ser fotos del pasado, una película antigua que recordar.

#SOSHumedales 

Puedes firmar por su protección AQUÍ.

#ElRíoNoSeToca: Campaña contra una hidroeléctrica ‘marca España’ en Guatemala


ROSA M. TRISTÁN

Los rostros de los y las líderes de Santa Cruz de Barillas están marcados por sus años de lucha. Este pequeño municipio al norte de Guatemala batalla desde hace años contra una empresa española, una hidroeléctrica, que sigue empeñada en sacar adelante un proyecto al que se opone el 90% de la población, y para el que, según aseguran, la compañía no ha dudado en valerse de estrategias violentas que han vulnerado gravemente los derechos humanos. La disputa es por un río, el Cambalan, un cauce salvaje cerca de la frontera mexicana que las comunidades indígenas de Barillas consideran sagrado y no quieren ver convertido en una presa que genere luz para iluminar otras vidas. Las suyas, insisten, se oscurecerán con esa herida a “la madre Tierra”.

Su enemigo tiene nombre: Hidro Santa Cruz, o lo que es lo mismo Ecoener-Hidralia. Ahora, tres organizaciones españolas (Alianza por la Solidaridad, Amigos de la Tierra y Mujeres de Guatemala) han unido fuerzas para que este caso traspase las fronteras y ponga sobre el tapete el asunto de lo que hacen las empresas españolas cuando invierten en el extranjero. Su objetivo: recoger miles de firmas (FIRMA AQUÍ) y presionar para que exigir que la ética y la responsabilidad social primen sobre los beneficios, aún cuando la normativa y el control internacional se quedan cortos sobre este asunto.

Máquinas de Ecoener-Hidralia, en Santa Cruz de Barillas.

El río Cambalan, Santa Cruz de Barillas. @PedroArmestre

Para conocer la historia de la Hidralia hay que remontarse a los tiempos de Fraga en la Xunta de Galicia, cuando esta empresa de Luis Castro Valdivia comenzó a acumular concesiones de hidroeléctricas en ríos de toda la comunidad. Su cuñado, en ese tiempo, era director general de Industria, Energía y Minas, un caso que llegó a la Fiscalía.

Poco después de aquel asunto, la familia Castro Valdivia dio el salto a Centroamérica, instalándose en Guatemala con el nombre de Hidro Santa Cruz, que no es sino la suma de dos empresas familiares: Ecoener e Hidralia. Su intención: trasladar su modelo de pequeñas presas a ríos del país. Tras comprobar que el Gobierno del presidente Otto Pérez Molina (hoy encarcelado por corrupción) no pondría trabas, se iniciaron los trámites en 2008 para instalar la primera de ellas en el río Canbalam, en una cascada de 272 metros de altura que las comunidades indígenas de la zona consideran sagrada desde tiempos inmemoriales.

Nadie informó a los q’anjob’al, los chuj, los akateko o los popti de la zona de los planes de Castro Valdivia, que no tardó en conseguir los permisos ambientales. La primera noticia de la presa la tuvieron, afirman, cuando gentes extrañas comenzaron a tomar medidas en la zona, y después a comprar tierras y más tarde a talar árboles… Con la tensión mascándose en el ambiente, poco ayudó a relajarla que en 2010 Ecoener-Hidralia contratara a un ex militar y narcotraficante como responsable de las “relaciones con las comunidades”.

Una mujer maya, junto a las máquinas de Ecoener-Hidralia.

Una mujer maya, junto a las máquinas de Ecoener-Hidralia.@PedroArmestre

Cuando en 2012 llegaron a la zona las primeras grandes máquinas, el conflicto estalló. Los vecinos dañaron las máquinas y la empresa respondió, denuncian los afectados, con intimaciones, amenazas, dividiendo en dos bandos a la sociedad civil, comprando voluntades, extorsionando… La escalada de violencia llegó al máximo cuando en mayo de ese año tres de los líderes opositores sufrieron un atentado. Uno murió asesinado. El Gobierno instauró el Estado de Sitio en la zona, que duró 18 días.

Pero aquello no echó para atrás a Ecoener-Hidralia. Si bien no continuaron la obra, tampoco la desestimaron, pese al campamento permanente que se instaló en el acceso a su terreno.

Desde entonces, el conflicto no ha cesado. El informe elaborado recientemente por Alianza por la Solidaridad recoge que hasta 2014 hubo 52 órdenes de captura. Aún hoy aún quedan nueve personas en la cárcel de Huehuetenango por oponerse a las hidroeléctricas y hace apenas unos días dos fueron absueltas por falta de pruebas.

“La hidroeléctrica sigue adelante. Tienen muchos más recursos para abogados que nosotros, y mientras nuestros familiares malviven en celdas masificadas, a menudo sin luz”, aseguraba Astrid Villatoro, hija de uno de los presos, durante la presentación de la campaña en Madrid, donde intervino por Skype.

Acto en Madrid, en el que intervinieron los guatemaltecos por Skype, Joaquín Araújo, Luis Miguel Domínguez y las ONGs.

Acto en Madrid, en el que intervinieron los guatemaltecos por Skype, Joaquín Araújo, Luis Miguel Domínguez y las ONGs.

Ya hace ya algún tiempo, el caso Hidralia llegó al Congreso español de la mano del Bloque Nacionalista Galego; también a la oficina del Defensor del Pueblo; y la semana pasada, la eurodiputada de IU Marina Albiol pudo visitar a los líderes encarcelados y está previsto que se hable de ello en el Parlamento Europeo… Pero de momento, Ecoener-Hidralia sigue adelante y para las ONGs es ya urgente “liberar” el río y a sus defensores recurriendo a la ciudadanía española. “No puede ser esta la ‘marca España’, insisten. “Que sepan que nosotros no queremos nada a cambio, sólo que se vayan, que dejen nuestro territorio como está”, asegura Alba Cecilia Abad, unas de las muchas mujeres luchadoras de Huehuetenango.

Pero con la ley en la mano, “hoy, nada obliga a las empresas transnacionales a respetar los derechos humanos, por lo que es algo que la ciudadanía puede cambiar exigiéndolo”, recordaba Almudena Moreno, de Alianza, organización que tiene en marcha una campaña, TieRRRa, a favor de las inversiones responsables. “Las empresas eléctricas españolas son las segundas del mundo con más conflictos ambientales, según la organización EJOLT”, denunció Jorge Lozano, de Equo. “Es el resultado de la arquitectura de la impunidad”, destacaba Víctor Barro, presidente de Amigos de la Tierra.

Los participantes en la presentación de la campaña de #ElRioNoSeToca. @RosaTristán

Los participantes en la presentación de la campaña de #ElRioNoSeToca. @RosaTristán

Como colofón del acto, hasta Guatemala, departamento de Huehuetenango, territorio de Barillas, llegó el aplauso largo y solidario. Y los rostros de quienes llevan peleando por la madre Tierra desde que Pedro de Alvarado llegó a sus puertas, se emocionaron, brillantes los ojos. Todos a una clamaron por un deseo que ya suma cientos de firmas: “El río no se toca”.

 

Los secuestrados de Greenpeace 


LOS CAPITANES INTRÉPIDOS DE GREENPEACE (publicado en El Huffington Post)

Hace unos meses, en mayo, compartí con los tripulantes del rompehielos Artic Sunrise de Greenpeace un viaje por las costas españolas en una campaña por la pesca sostenible.  Hoy, y desde hace más de 40 horas (que irán aumentando desgraciadamente) están ‘secuestrados’  a punta de pistola por las fuerzas de seguridad rusas, tras intentar parar perforaciones de la compañía Gazprom en el Ártico.

He leído que podrían ser acusados ¡de terrorismo! Acabo de regresar de Groenlandia, muy cerca del lugar y no puedo ni imaginarme lo que será esa tierra el día de mañana: combustibles fósiles que provocan el calentamiento global, y por tanto el deshielo, permitiendo sacar a la luz nuevos depósitos de combustibles fósiles…. Una rueda que si tiene fin: no la destrucción de la Tierra, sino de la vida tal como la conocemos sobre ella.

Daniel Rizzoti, uno de los capitanes del Artic Sunrise. |ROSA M. TRISTÁN

Daniel Rizzoti, uno de los capitanes del Artic Sunrise. |ROSA M. TRISTÁN

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Surcando mares con Greenpeace, una aventura


A punto de partir con el Artic Sunrise, de Dénia. R:M.T.

A punto de partir con el Artic Sunrise, de Dénia. R:M.T.

ROSA M. TRISTÁN

La costa es ya una nebulosa en el horizonte. Vuelan pardelas a ras del agua. Navego desde el puerto de Dénia (Valencia) en el Arctic Sunrise, el barco que Greenpeace ‘recicló’ de cazador de focas a rompehielos ‘verde’, activista del arco iris. Poco antes del desatraque, los nuevos a bordo recibimos una ‘clase’ sobre emergencias e incluso tuvimos un simulacro de naufragio. El capitán, el argentino Daniel Rizzotti, no quiere cabos sueltos.

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La crisis planetaria, la olvidada ‘oficial’ en las escuelas


ROSA M. TRISTÁN

El último reportaje publicado en el periódico ESCUELA es un compendio de las carencias que hoy tiene el sistema educativo con el medio ambiente, pese a que quienes ahora estudian allí deberán bregar con la crisis planetaria que les dejamos las generaciones anteriores. El conocimiento real de la naturaleza, la eficiencia energética, la contaminación… son cuestiones que se tratan en actividades extraescolares, cada vez, eso sí, más innovadoras.

Aquí podéis leerlo. En estos links:

MedioAmbiente (página 1)

MedioAmbiente (página 2)

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La crisis no seca al sector ‘verde’


Nada más hay que ver las estanterías de los supermercados. No todos, desgraciadamente, pero si en muchos comienzan a tener presencia los productos de consumo ecológico. Es la economía ‘verde’, la única que parece crecer en estos tiempos de crisis. La Feria de Biolcultura, que estos días (del jueves 8 al domingo 11) se celebra en Madrid es un ejemplo de ello, como destaca su directora Ángeles Parra. Pese al coste de los stand y lo que supone trasladar personas y productos desde todos los rincones del país, un año más Biocultura ha aumentado el número de participantes en un 7%.

En esta España de ERES y cierres empresariales, cada semana se abre un pequeño negocio relacionado con el consumo y la producción ecológica y cada semana aumenta la cantidad de hectáreas dedicadas a producir hortalizas y frutas sin pesticidas ni otros contaminantes. En la presentación de la Feria se destacabaque somos líderes en cultivos ecológicos en toda la Unión Europea, y no se me ocurre ahora en qué otra cosa podemos seguir ahora siendo los primeros.

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Macabra simbiosis con los delfines


Cuando los pescadores Imraguen, de Mauritania, golpeaban unos palos desde la costa atlántica del Parque Nacional de Arguin, entre Nouakchott y Nuadibú, los delfines acudían a su llamada y con ellos arrastraban a otros peces que caían en las redes de quienes esperaban con el agua hasta las entre las dos especies rodillas.

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