S.O.S: crisis en los humedales españoles


Delta del Ebro. @Carlos Montserrat /SEO7Birdlife

Delta del Ebro. @Carlos Montserrat /SEO7Birdlife

ROSA M. TRISTÁN

Hace 10 años visité con WWF los pozos ilegales que hay en el entorno del Parque Nacional de Doñana. Estaban a la vista, impunes; junto a unos de los principales humedales de Europa, un ecosistema único que es parque nacional; rodeados de invernaderos de las fresas que se venden a un euro el kilo en nuestros supermercados. Inolvidable cómo los agentes de la autoridad de la zona echaron a las cámaras de malos modos, en defensa del propietario de la finca fresera cercana, donde tomaban unos planos, dentro de un mar de plásticos entre los pinos.

Una década después, hay mil pozos ilegales. Y a las fresas se han sumado los arándanos, que resulta que ahora están de moda porque son antioxidantes, aunque no se dice con tanta frecuencia que su consumo de agua aún es mayor que el de la fresa. Por algo es un fruto de las montañas, donde llueve, y no de las marismas cercanas a África.

Este caso de Doñana es uno de los que acontecen en esas áreas inundables extremadamente frágiles y a la vez imprescindibles para decenas de miles de aves y para nuestra especie, dado que nos protegen en caso de desastres naturales. Solamente en España el 80% que nos queda está en una situación muy preocupante, como denuncia la directora de SEO/Birlife, Asunción Ruíz. Esta organización acaba de lanzar la alerta por los tres más importantes de nuestro país: el mencionado de Doñana, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia. Los tres se encuentran a las puertas de “un punto de no retorno”, en palabras de Roberto González, también de SEO (la Sociedad Ornitológica Española). Y los tres son el hogar de unas 600.000 aves acuáticas invernantes (de las que 60.000 serían reproductoras, según también los datos de SEO).

Bien es verdad que el cambio climático, con su consecuente disminución de lluvias, no favorece la situación, pero es que, además, en lugar de paliarse, el problema se agrava. Así, en el Ebro hay 125 embalses que han impedido la llegada de entre 40.000 y 200.000 toneladas de sedimentos al Delta en las últimas décadas (aún se pierden unas 1.600 toneladas al año), lo que sumado a los que se pierden por la costa (otros 110.000 m3) da como resultado que el Delta desaparece a ojos vista. Evidentemente, ello perjudica a quienes viven del mejillón o la anchoa, pero también a las muchas aves que habitan este lugar.

La "sopa" verde de la Albufera de Valencia. @Pablo Vera/ SEO Birdlife

La “sopa” verde de la Albufera de Valencia. @Pablo Vera/ SEO Birdlife

Otro caso distinto es el de la Albufera, que en el pasado recorrí en una piragua, reflejándose el sol en sus cristalinas aguas. Hoy es una “sopa” verdusca, un lago costero en el que se acumulan 2.800 toneladas de fosfatos procedentes de los vertidos ilegales y de las depuradoras. Sólo el nivel de clorofila es de 120 mg por litro, cuando debieran ser 20 mg. En dos décadas se han multiplicado por 12 los hectómetros de estos vertidos que llegan a la Albufera. “Una consecuencia directa es el impacto en las aves. Hoy, por ejumplo, el pato colorado ha desaparecido de la laguna”, afirma González.

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Y, como no, Doñana. Cuando se vea una oferta de fresas, conviene recordar que seguramente proceden de ese lugar que la Junta de Andalucía dice defender mientras mira para otro lado, sin impedir que campe a sus anchas la ilegalidad más fragante. Nadie sabe con certeza cuánta agua se extrae del acuífero de Doñana, entre los pozos ilegales y los que no lo son, pero lo cierto es que ni las advertencias de la Comisión Europea  han conseguido cambiar el panorama, no vaya a ser que se pierdan votos por eso de la biodiversidad. Y como resultado, tenemos 1.500 hectáreas de cultivos ilegales reconocidos (que podrían ser 3.000) que están ‘chupando’ la sangre de la marisma, donde han desaparecido ya el 85% de los humedales que había hace 60 años.

Como el domingo es el DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES, la ong conservacionista ha querido recordar que las soluciones están a mano, porque una ventaja de estos lugares es que recuperan con rapidez con unos pocos ‘mimos’, eso sí, antes de secarse del todo. Por ejemplo, podría hacerse con un plan de gestión que movilice los sedimentos hacia el Delta del Ebro; prohibiendo todos los vertidos ilegales en la Albufera, a la vez que se asegura que entra agua nueva que renueve la que ya está sucia; y, por último, cerrando todos los pozos legales e ilegales que están dañando al Parque Nacional de Doñana.

La campaña ‘Mójate por los humedales’ quiere recabar el apoyo de todos aquellos que pensamos que es importante que no desaparezcan,  que ninguno de estos tres emblemáticos espacios pasen a ser fotos del pasado, una película antigua que recordar.

#SOSHumedales 

Puedes firmar por su protección AQUÍ.

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#ElRíoNoSeToca: Campaña contra una hidroeléctrica ‘marca España’ en Guatemala


ROSA M. TRISTÁN

Los rostros de los y las líderes de Santa Cruz de Barillas están marcados por sus años de lucha. Este pequeño municipio al norte de Guatemala batalla desde hace años contra una empresa española, una hidroeléctrica, que sigue empeñada en sacar adelante un proyecto al que se opone el 90% de la población, y para el que, según aseguran, la compañía no ha dudado en valerse de estrategias violentas que han vulnerado gravemente los derechos humanos. La disputa es por un río, el Cambalan, un cauce salvaje cerca de la frontera mexicana que las comunidades indígenas de Barillas consideran sagrado y no quieren ver convertido en una presa que genere luz para iluminar otras vidas. Las suyas, insisten, se oscurecerán con esa herida a “la madre Tierra”.

Su enemigo tiene nombre: Hidro Santa Cruz, o lo que es lo mismo Ecoener-Hidralia. Ahora, tres organizaciones españolas (Alianza por la Solidaridad, Amigos de la Tierra y Mujeres de Guatemala) han unido fuerzas para que este caso traspase las fronteras y ponga sobre el tapete el asunto de lo que hacen las empresas españolas cuando invierten en el extranjero. Su objetivo: recoger miles de firmas (FIRMA AQUÍ) y presionar para que exigir que la ética y la responsabilidad social primen sobre los beneficios, aún cuando la normativa y el control internacional se quedan cortos sobre este asunto.

Máquinas de Ecoener-Hidralia, en Santa Cruz de Barillas.

El río Cambalan, Santa Cruz de Barillas. @PedroArmestre

Para conocer la historia de la Hidralia hay que remontarse a los tiempos de Fraga en la Xunta de Galicia, cuando esta empresa de Luis Castro Valdivia comenzó a acumular concesiones de hidroeléctricas en ríos de toda la comunidad. Su cuñado, en ese tiempo, era director general de Industria, Energía y Minas, un caso que llegó a la Fiscalía.

Poco después de aquel asunto, la familia Castro Valdivia dio el salto a Centroamérica, instalándose en Guatemala con el nombre de Hidro Santa Cruz, que no es sino la suma de dos empresas familiares: Ecoener e Hidralia. Su intención: trasladar su modelo de pequeñas presas a ríos del país. Tras comprobar que el Gobierno del presidente Otto Pérez Molina (hoy encarcelado por corrupción) no pondría trabas, se iniciaron los trámites en 2008 para instalar la primera de ellas en el río Canbalam, en una cascada de 272 metros de altura que las comunidades indígenas de la zona consideran sagrada desde tiempos inmemoriales.

Nadie informó a los q’anjob’al, los chuj, los akateko o los popti de la zona de los planes de Castro Valdivia, que no tardó en conseguir los permisos ambientales. La primera noticia de la presa la tuvieron, afirman, cuando gentes extrañas comenzaron a tomar medidas en la zona, y después a comprar tierras y más tarde a talar árboles… Con la tensión mascándose en el ambiente, poco ayudó a relajarla que en 2010 Ecoener-Hidralia contratara a un ex militar y narcotraficante como responsable de las “relaciones con las comunidades”.

Una mujer maya, junto a las máquinas de Ecoener-Hidralia.

Una mujer maya, junto a las máquinas de Ecoener-Hidralia.@PedroArmestre

Cuando en 2012 llegaron a la zona las primeras grandes máquinas, el conflicto estalló. Los vecinos dañaron las máquinas y la empresa respondió, denuncian los afectados, con intimaciones, amenazas, dividiendo en dos bandos a la sociedad civil, comprando voluntades, extorsionando… La escalada de violencia llegó al máximo cuando en mayo de ese año tres de los líderes opositores sufrieron un atentado. Uno murió asesinado. El Gobierno instauró el Estado de Sitio en la zona, que duró 18 días.

Pero aquello no echó para atrás a Ecoener-Hidralia. Si bien no continuaron la obra, tampoco la desestimaron, pese al campamento permanente que se instaló en el acceso a su terreno.

Desde entonces, el conflicto no ha cesado. El informe elaborado recientemente por Alianza por la Solidaridad recoge que hasta 2014 hubo 52 órdenes de captura. Aún hoy aún quedan nueve personas en la cárcel de Huehuetenango por oponerse a las hidroeléctricas y hace apenas unos días dos fueron absueltas por falta de pruebas.

“La hidroeléctrica sigue adelante. Tienen muchos más recursos para abogados que nosotros, y mientras nuestros familiares malviven en celdas masificadas, a menudo sin luz”, aseguraba Astrid Villatoro, hija de uno de los presos, durante la presentación de la campaña en Madrid, donde intervino por Skype.

Acto en Madrid, en el que intervinieron los guatemaltecos por Skype, Joaquín Araújo, Luis Miguel Domínguez y las ONGs.

Acto en Madrid, en el que intervinieron los guatemaltecos por Skype, Joaquín Araújo, Luis Miguel Domínguez y las ONGs.

Ya hace ya algún tiempo, el caso Hidralia llegó al Congreso español de la mano del Bloque Nacionalista Galego; también a la oficina del Defensor del Pueblo; y la semana pasada, la eurodiputada de IU Marina Albiol pudo visitar a los líderes encarcelados y está previsto que se hable de ello en el Parlamento Europeo… Pero de momento, Ecoener-Hidralia sigue adelante y para las ONGs es ya urgente “liberar” el río y a sus defensores recurriendo a la ciudadanía española. “No puede ser esta la ‘marca España’, insisten. “Que sepan que nosotros no queremos nada a cambio, sólo que se vayan, que dejen nuestro territorio como está”, asegura Alba Cecilia Abad, unas de las muchas mujeres luchadoras de Huehuetenango.

Pero con la ley en la mano, “hoy, nada obliga a las empresas transnacionales a respetar los derechos humanos, por lo que es algo que la ciudadanía puede cambiar exigiéndolo”, recordaba Almudena Moreno, de Alianza, organización que tiene en marcha una campaña, TieRRRa, a favor de las inversiones responsables. “Las empresas eléctricas españolas son las segundas del mundo con más conflictos ambientales, según la organización EJOLT”, denunció Jorge Lozano, de Equo. “Es el resultado de la arquitectura de la impunidad”, destacaba Víctor Barro, presidente de Amigos de la Tierra.

Los participantes en la presentación de la campaña de #ElRioNoSeToca. @RosaTristán

Los participantes en la presentación de la campaña de #ElRioNoSeToca. @RosaTristán

Como colofón del acto, hasta Guatemala, departamento de Huehuetenango, territorio de Barillas, llegó el aplauso largo y solidario. Y los rostros de quienes llevan peleando por la madre Tierra desde que Pedro de Alvarado llegó a sus puertas, se emocionaron, brillantes los ojos. Todos a una clamaron por un deseo que ya suma cientos de firmas: “El río no se toca”.

 

Los secuestrados de Greenpeace 


LOS CAPITANES INTRÉPIDOS DE GREENPEACE (publicado en El Huffington Post)

Hace unos meses, en mayo, compartí con los tripulantes del rompehielos Artic Sunrise de Greenpeace un viaje por las costas españolas en una campaña por la pesca sostenible.  Hoy, y desde hace más de 40 horas (que irán aumentando desgraciadamente) están ‘secuestrados’  a punta de pistola por las fuerzas de seguridad rusas, tras intentar parar perforaciones de la compañía Gazprom en el Ártico.

He leído que podrían ser acusados ¡de terrorismo! Acabo de regresar de Groenlandia, muy cerca del lugar y no puedo ni imaginarme lo que será esa tierra el día de mañana: combustibles fósiles que provocan el calentamiento global, y por tanto el deshielo, permitiendo sacar a la luz nuevos depósitos de combustibles fósiles…. Una rueda que si tiene fin: no la destrucción de la Tierra, sino de la vida tal como la conocemos sobre ella.

Daniel Rizzoti, uno de los capitanes del Artic Sunrise. |ROSA M. TRISTÁN

Daniel Rizzoti, uno de los capitanes del Artic Sunrise. |ROSA M. TRISTÁN

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Surcando mares con Greenpeace, una aventura


A punto de partir con el Artic Sunrise, de Dénia. R:M.T.

A punto de partir con el Artic Sunrise, de Dénia. R:M.T.

ROSA M. TRISTÁN

La costa es ya una nebulosa en el horizonte. Vuelan pardelas a ras del agua. Navego desde el puerto de Dénia (Valencia) en el Arctic Sunrise, el barco que Greenpeace ‘recicló’ de cazador de focas a rompehielos ‘verde’, activista del arco iris. Poco antes del desatraque, los nuevos a bordo recibimos una ‘clase’ sobre emergencias e incluso tuvimos un simulacro de naufragio. El capitán, el argentino Daniel Rizzotti, no quiere cabos sueltos.

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La crisis planetaria, la olvidada ‘oficial’ en las escuelas


ROSA M. TRISTÁN

El último reportaje publicado en el periódico ESCUELA es un compendio de las carencias que hoy tiene el sistema educativo con el medio ambiente, pese a que quienes ahora estudian allí deberán bregar con la crisis planetaria que les dejamos las generaciones anteriores. El conocimiento real de la naturaleza, la eficiencia energética, la contaminación… son cuestiones que se tratan en actividades extraescolares, cada vez, eso sí, más innovadoras.

Aquí podéis leerlo. En estos links:

MedioAmbiente (página 1)

MedioAmbiente (página 2)

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La crisis no seca al sector ‘verde’


Nada más hay que ver las estanterías de los supermercados. No todos, desgraciadamente, pero si en muchos comienzan a tener presencia los productos de consumo ecológico. Es la economía ‘verde’, la única que parece crecer en estos tiempos de crisis. La Feria de Biolcultura, que estos días (del jueves 8 al domingo 11) se celebra en Madrid es un ejemplo de ello, como destaca su directora Ángeles Parra. Pese al coste de los stand y lo que supone trasladar personas y productos desde todos los rincones del país, un año más Biocultura ha aumentado el número de participantes en un 7%.

En esta España de ERES y cierres empresariales, cada semana se abre un pequeño negocio relacionado con el consumo y la producción ecológica y cada semana aumenta la cantidad de hectáreas dedicadas a producir hortalizas y frutas sin pesticidas ni otros contaminantes. En la presentación de la Feria se destacabaque somos líderes en cultivos ecológicos en toda la Unión Europea, y no se me ocurre ahora en qué otra cosa podemos seguir ahora siendo los primeros.

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Macabra simbiosis con los delfines


Cuando los pescadores Imraguen, de Mauritania, golpeaban unos palos desde la costa atlántica del Parque Nacional de Arguin, entre Nouakchott y Nuadibú, los delfines acudían a su llamada y con ellos arrastraban a otros peces que caían en las redes de quienes esperaban con el agua hasta las entre las dos especies rodillas.

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