La herramienta paleolítica para hacer sogas


 Cn-1hBpWYAAHqKW

Hoy no sabríamos vivir sin cuerdas o cables, sean del material más sencillo (fibra vegetal) o el más sofisticado. Las usamos para navegar, para sujetar, para empaquetar, para izarnos a las alturas y descender a los abismos. Y no sigo por solo mencionar algunas posibilidades que hace al menos 40.000 años se abrieron cuando unos ‘Homo sapiens’ idearon, quizás copiando a otros anteriores, unas herramientas que permitían fabricarlas sin grandes complicaciones. Así lo demuestra un reciente hallazgo del equipo de Nicholas Conard, paleontólogo y director del Instituto de Prehistoria en la Universidad de Tubinga(Alemania), que dirige el espectacular yacimiento Paleolítico de Hohle Fels, al suroeste del país.

 Conard, al que ya entrevisté en este Laboratorio, me hace llegar ahora la publicación de su último hallazgo, publicado en la revista alemana Archäologische Ausgrabungen Baden-Württemberg: una pieza hecha en marfil de mamut que mide 20,4 centímetros y que tiene cuatro agujeros entre 7 y 9 milímetros de diámetro. En realidad, parece una flauta. Pero no lo es. Cada uno de los orificios está alineado con incisiones profundas en espiral, que fueron realizadas con gran precisión. El nuevo hallazgo demuestra que estas piezas talladas tenían una utilidad tecnológica: por cada agujero se metían haces de fibras vegetales y luego se iban entrelazando de forma sencilla hasta hacer una cuerda o hilo bramante.
Hasta ahora, se tenían indicios de que hace 40.000 años los cazadores y recolectores nómadas usaban cuerdas porque se habían encontrado impresiones con forma de cadena en restos de barro cocido y en raras ocasiones un dibujo de este tipo fue representado en el arte de la Edad de Hielo, pero eran pruebas poco contundentes, y lo cierto es que cuerda no fosiliza. 
Para probar que la hipótesis sobre el uso de esta extraña pieza era verídica, el colaborador de Conard, Veerle Rot, de la Universidad de Lieja, realizó un sin fin de ensayos experimentales: hizo metros de cuerda con vegetales recogidos en la zona y probó su resistencia. De hecho, no era la primera herramienta de este tipo que se ha localizado, si bien antes fue interpretada como una flauta rota o un objeto de arte decorativo, sin ningún objetivo concreto. “Ahora esta herramienta responde a la pregunta de cómo se hacía la cuerda en el Paleolítico”, dice Veerle. “Y es una pregunta que ha intrigado a los científicos durante décadas”.
Los excavadores encontraron la herramienta en el yacimiento arqueológico muy cerca de la base de los depósitos del periodo Auriñaciense, el mismo lugar donde en campañas anteriores descubrieron unas famosas estatuillas esculpidas de hembras y flautas hechas con huesos de ave, que se consideran entre las primeras obras de arte simbólico, dado que sus fechas coinciden con el momento en el que los humanos modernos allegaron a Europa.
El descubrimiento pone de relieve la importancia de la tecnología hecha con fibra y la importancia de las cuerdas  para los cazadores y recolectores nómadas que tenían que hacer frente a los desafíos de la vida en la Edad de Hielo.
Recordemos que el equipo del Nick Conard excava en Hohle Fels (Suavia) desde hace 20 años , un proyecto a largo plazo que ha convertido ese lugar en uno de los yacimientos paleolíticos más conocidos del mundo. Hohle Fels y otros yacimientos cercanos han sido nominados para ser declarados Patrimonio Mundial Cultural de la UNESCO.
Anuncios

Descubren 450 pinturas rupestres “nuevas” del Paleolítico en la cueva El Castillo


Panel de las manos de El Castillo con filtro Gim.|SIGAREP

Panel de las manos con filtro Gim.|SIGAREP

ROSA M. TRISTÁN

El proyecto SIGAREP está revolucionando el arte rupestre de la península. Si hace unos meses sus responsables revelaban un buen número de pinturas prehistóricas en toda la meseta castellana, (como publiqué en EL HUFFINGTON POST), ahora el mismo equipo ha descubierto en la cueva cántabra de El Castillo, una de las más importantes a nivel mundial, que los artistas que pasaron por allí dejaron plasmadas cuatro veces más de las que se conocían. ¿Decoración? ¿Símbolos? ¿Firmas? ¿Mensaje cifrados? Nadie lo sabe con certeza, pero lo que si se ha confirmado es que el ojo humano ya no es capaz de ver muchas de las figuras que quedaron impresas y que ahora, miles de años después, vuelven a ver la luz.

Sigue leyendo

La ‘encrucijada’ artística de los neandertales


DESCUBREN UN GRABADO REALIZADO HACE 42.000 AÑOS POR LA ESPECIE HUMANA EXTINTA

EL HALLAZGO DILUYE LAS FRONTERAS DE LA COGNICIÓN SIMBÓLICA ENTRE SAPIENS Y NEANDERTALES

GORHAM2

ROSA M. TRISTÁN

Son cruces, rayas cruzadas grabadas sobre una roca dentro de la cueva de Gorham, en Gibraltar.  Una obra gráfica sin ninguna utilidad evidente que, según los responsables de este yacimiento, fue realizada por una especie distinta a la nuestra: los neandertales. Sería la primera expresión abstracta que se ha encontrado de estos humanos, después de que no quedara nada claro que los sencillos dibujos hallados en la cueva de El Castillo (en 2012), de hace 40.000 años, fueran obra suya o que usaran conchas para adornarse, como se publicó en 2010.

Sigue leyendo

¿Qué están haciendo en Altamira?


IMG_5053a

El pasado martes en el Museo Arqueológico Nacional, el investigador francés Gäel de Guichen explicó en una conferencia su Programa de investigación para la Conservación Preventiva y régimen de acceso de la Cueva de Altamira”, un lugar donde en los últimos ocho meses se han perdido 2 milímetros de pintura de hace 15.000 años. Tan largo nombre se refiere al trabajo que el equipo que dirige realiza desde agosto de 2012, para analizar, una vez más, su delicada salud y decidir si se abre de nuevo al público, algo que ya se ha hecho de forma limitada: cinco personas a la semana desde el pasado mes de febrero

Sigue leyendo

Monos blancos en Altamira


Los primeros visitantes. |Andrés Pérez (Diario Montañés)

Los primeros visitantes. |Andrés Pérez (Diario Montañés)

Llegan las primeras visitas a Altamira y no puedo por más que volver sobre el asunto, sobre todo tras leer cómo algunos medios de comunicación titulaban, sin sonrojo ninguno, que las pinturas no corren peligro (ABC). Para mí que quien lo escribe sabe más que los científicos, porque resulta que se trata de ‘visitas experimentales’, como después precisan, para ver si realmente los sufrirán o no. Pero es que, además, como recordaba en el post anterior (que ahora amplío) se trata de un experimento viejo, testado y publicado.

Sigue leyendo

¿Qué pasa con Altamira? En 15 meses, del rojo al verde


CuevasAltamira

El Patronato de Altamira ha anunciado que se reabrirán las cuevas de Altamira, cerradas desde hace sólo 12 años. Cuando el científico Sergio Sánchez del Moral, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) me lo anunció hace poco más de un año, no quise creeerle, pero su destitución y la de sus compañeros como responsables de la conservación de la cueva, después de 15 años, hacía presagiar que acabaría sucediendo.

Sánchez del Moral y Juan Carlos Cañaveras, de la Universidad Autónoma de Madrid, junto con otros investigadores, llevaban más de una década controlando el delicadísimo ecosistema interior de la cueva que acoge las pinturas rupestres más famosas del mundo, Patrimonio de la Humanidad, es decir, de todos, no de los cántabros, ni siquiera de los españoles, ni de los europeos.

Con sofisticados sensores, controlaban cada mínimo cambio en su atmósfera y comprobaban, cuando iban a recoger los datos, que incluso su escasa presencia provocaba cambios en la temperatura y la humedad (la que genera nuestro cuerpo) que resultaba peligrosa. No digamos los virus y bacterias que los humanos llevamos a cuestas. De hecho, en la revista ‘Science’ publicaron en 2011 un artículo en el que detectaban hongos y bacterias en esas maravillosas pinturas, con más de 15.000 años, y recomendaban que siguieran cerradas al público si se quería mantener este tesoro para las generaciones venideras.

Pero, los trabajos de estos científicos no gustaban mucho a los políticos del lugar, que no podían fardar de Patrimonio ante sus ilustres visitas (Chirac, Calderón, quizás Obama. ..) Y se buscaron otros. Así que en septiembre de 2012 (cuando Sánchez del Moral y Cañaveros me hablaban de su destitución mientras visitaba la cueva de El Sidrón), el Patronato ya había encontrado a otros investigadores que les sustituían; otros, elegidos por el Gobierno de Cantabria, que quiere que Altamira sea ‘la gallina de los huevos de oro’ en tiempos de crisis y así, en menos de año y medio, hemos pasado del rojo al verde y ahora resulta que la ciencia dice que las pinturas están estupendas y podemos visitarlas.

¿Y quién lo dice? Pues para ‘la nueva fase’ se buscó a un director científico de fuera, aunque en España hay muy buenos expertos en la materia, entre los más reconocidos del mundo. Se trata de  Gaël de Guichen, ingeniero químico de la Universidad de Lausanne (Suiza), que durante dos años fue responsable de la conservación en las cuevas francesas de Lascaux. Por cierto, éstas si que están cerradas a las visitas desde 1963 porque las deterioraban los turistas, como lo están, repito, las de Chauvet. Con Guichen, un equipo de investigadores, estos sí, todos españoles. Espero ver pronto su trabajo en ‘Science’.

El ingeniero químico Gael Guichen.

El ingeniero químico Gael Guichen.

Curiosamente, cuando se anunció este cambio de equipo, en agosto de 2012, se informó en la web del Ministerio de Educación, Cultura y Cultura con estas palabras: “Este programa de investigación fue aprobado por el Patronato del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira el día 3 de agosto de 2012 y cuenta con un plazo de dos años para la presentación de su informe de conclusiones”. Las otras no valían. Pues bien, les ha sobrado medio año para señalar que las pinturas “siguen su proceso natural” estando cerradas a cal y canto y para predecir que así seguirán con las visitas experimentales, porque quiero suponer que ante una duda razonable no las abrirían. Total, una pequeña dosis, a ver si sobreviven para poder ampliarla el cupo.

Como se lo veía venir, Sergio del Moral, en julio de ese año, en un curso de verano de la Universidad de Cantabria, ya había dejado clara su postura: negativa rotunda a apoyar la apertura. Así le fue.

Coincidiendo con ese cambio de rumbo, que desconocía, yo había lanzado ese mes, en este recién estrenado Laboratorio, la propuesta de grabar una película en tres dimensiones de Altamira. Fue a raíz de ver la película ‘La cueva de los sueños olvidados‘, grabada en la de Chauvet (Francia), donde nadie puede entrar. José Antonio Lasheras, director del Museo y del Centro de Investigación de Altamira, me comentó entonces que no era necesario puesto que ya hay una réplica idéntica al original, que visitan decenas de miles de turistas de todo el mundo. Es más, hasta la presencia de un equipo de televisión para grabar el interior podía acentuar el deterioro, según los expertos. Aquello si me pareció algo exagerado, la verdad.

Por eso sorprende tanto la noticia de que casi de buenas a primeras Altamira se reabre al público. Que casi 200 personas (¿Quiénes serán esos ‘escogidos’ privilegiados?) pasearán su vista por la Sala de Polícromos a placer, y no se si controlará alguien si estornudan o sufren la Gripe A.  Si, es una  prueba ‘experimental’para cinco personas a la semana y hasta agosto, apenas siete meses, pero algo me dice que no será fácil volver a cerrarlas si los bisontes ‘enferman’ y comienzan a ‘enverdecer’.

Del rojo al verde, pasando un instante por el ámbar, como los semáforos. De una ‘Capilla Sixtina’ del Paleolítico (era lugar de culto desde hace más de 35.000 años, de cuando son las primeras pinturas) a una Altamira convertida en ‘producto de consumo’ para los ‘locales’ (entendidos en el amplio sentido de la palabra).

Si los ancestros levantarán la cabeza…