Un día en ‘La Monumental’ de los neandertales


Rosa M. Tristán (Pinilla del Valle)

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Casi todos los años me gusta dar una vuelta por el yacimiento neandertal de Pinilla del Valle. El año pasado estuve allí con Juan Luis Arsuaga, que me habló de cuando era niño y soñaba con ser un hombre prehistórico. Este mes de septiembre mi maestro de ceremonias fue otro codirector del yacimiento, el arqueólogo Enrique Baquedano, director también del Museo Arqueológico Regional de Madrid. Y Enrique me reservaba una gran sorpresa.

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Arsuaga en La Descubierta, en Pinilla del Valle  | Rosa M. Tristán

Arsuaga en La Descubierta, en Pinilla del Valle | Rosa M. Tristán

PINILLA DEL VALLE (Madrid)

Juan Luis Arsuaga (Madrid, 1954) lleva toda la vida escarbando en la tierra, buscando restos de nuestro pasado. Biólogo de formación, llegó hace 30 años a la Sierra de Atapuerca (Burgos), un conjunto de yacimientos que se han convertido en el proyecto científico de su vida. Codirector de las investigaciones, enseguida eligió la Sima de los Huesos para explorar los tesoros en piedra que contenía. Y no se equivocó: es el enterramiento con más de medio millón de años más grande del mundo: cerca de 30 individuos de los que aún falta descubrir muchas cosas.

Fruto de este trabajo, Arsuaga y el resto del equipo recibieron el Premio Príncipe de Asturias de Investigación 1997, convirtiéndose en un referente de la divulgación científica cuando hablar de asuntos como la Paleontología en España parecía cosa de ‘frikis’, como él mismo ha comentado en más de una ocasión. Hoy, Atapuerca es Patrimonio de la Humanidad. El  investigador está convencido de que se jubilará sin desvelar todos sus misterios.

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Humanos y chimpancés, fetos distintos a las 22 semanas


  Compartimos con ellos el 99% del ADN, pero hasta ahora no conocíamos en qué momento de nuestro desarrollo biológico toman derroteros distintos desde hace más de siete millones de años. Mirando la imagen de la derecha, es difícil distinguir cuál es el feto de chimpancé y cual el humano.
Esa bifurcación de caminos, según han revelado científicos de la Universidad de Kioto,  ocurre a las 22 semanas desde el inicio del embarazo porque sería a esa edad cuando el cerebro de un feto de chimpancé deja de crecer, mientras que nuestro sigue aumentando de tamaño hasta pesar ese kilo y medio que tan doloroso hace el parto humano.
La investigación que revela este dato ha sido publicado en la revista ‘Current Biology’ de esta semana por Satoshi Hirata y sus colegas Tomoko Sakai y Hideko Takeshita. Su trabajo nos descubre que al principio el cerebro crece muy rápido dentro del útero en ambas especies de primates, pero con cinco meses y una semana de gestación, el de los chimpancés se estabiliza, mientras que el humano sigue en aumento acelerado durante otros dos meses, o más. (el tiempo de gestación humana sólo es ligeramente superior al de los chimpancés, 38 semanas versus 33 o 34 semanas).

VíDEO. Ecografía de un chimpancé

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores tomaron imágenes en ultrasonido 3D de dos chimpancés embarazados de 14 a 34 semanas de gestación. Luego, la compararon con las de fetos humanos de esas mismas edades.
“Aclarar estas diferencias cerebrales proporcionará claves importantes para comprender el sofisticado comportamiento de los humanos modernos”, ha señalado Sathosi.
A lo mejor también nos aclara por qué si hasta las 22 semanas, nada nos diferencia de un chimpancé, se ponen tantas trabas para que las mujeres paran cuando desean, y no cuando venga estipulado en una ley.
Aborto limitado a la semana 14
Llama la atención que los abortos sólo se permitan, en la ley vigente desde 2010, hasta la semana 14 de gestación, salvo en los casos de malformaciones muy graves del feto o que éste sea inviable. Pero aún llama más la atención que esa legislación quiera revocarse, para hacerla todavía más restrictiva.
Pese a la creencia general de que el aborto es libre en este país, nada más lejos de la realidad. Un estudio reciente del grupo Mujeres ante el Congreso refleja que mueren 30 veces más madres en países con leyes que limitan este derecho. Sin embargo, casi todas ellas (y sus parejas)  deciden la interrupción en los primeros meses de embarazo. Sólo un 1,54% aborta a partir de la semana 22, que sería cuando feto humano y de chimpancé comienzan a diferenciarse.
Así, y pese a que ambos serían iguales hasta entonces, a los que promueven eliminar ese derecho a decidir de los padres no se les ocurría denunciar la práctica de abortos en  chimpancés.
El tamaño del cerebro es lo que complica tanto el parto humano, como explica Juan Luis Arsuaga en su último libro, ‘El primer viaje de nuestra vida‘. Es una pena que, una vez desarrollado plenamente en la edad adulta, se utilice para manipular y coartar libertades. Eso es una auténtica involución.

¿No hay ‘parrilla’ para la ciencia?


La autora con Juan Luis Arsuaga en Pinilla del Valle.

La autora con Juan Luis Arsuaga en Pinilla del Valle.

  • ARSUAGA RECLAMA ESPACIO EN TV PARA CIENTÍFICOS ESPAÑOLES
  • PROPONE REALIZAR UNA GRAN EXPOSICIÓN DE IMPACTO INTERNACIONAL 

PINILLA DEL VALLE. Un montón de cuernos de uros prehistóricos se acumulan en lo que fue una cueva, pero que se hundió y hoy es un yacimiento conocido como La Des-Cubierta. El paleontólogo Juan Luis Arsuaga examina unos fósiles. “Uhmm, esto parece una mandíbula de cérvido”, comenta a los investigadores que le rodean.

Estamos en el yacimiento  de Pinilla del Valle, que codirige con Enrique Baquedano y Alfredo Pérez, donde llevan 10 años trabajando en busca de restos de los neandertales que vivieron en ese valle, en los aldeñados de Navacerrada.

“Pensamos que esa acumulación de cuernos puede ser un enterramiento hecho a propósito porque sino… ¿Qué sentido tiene que estén todos amontonados?”, se pregunta. El año pasado, en este lugar del Calvero de la Higuera encontraron unos dientes de niña neandertal, de la que confían hallar nuevos fósiles.

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