CAMBIO CLIMÁTICO: LA ÚLTIMA LLAMADA. ¿ALGUIEN AHÍ?


Islas de Kiribati, que desaparecerán del todo cuando suba un más el nivel del mar

ROSA M. TRISTÁN

El nuevo informe del IPCC (Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de la ONU ) sobre el cambio climático es desesperanzador. Pareciera que se ha tirado la toalla respecto a la posibilidad de reducir la contaminación atmosférica que está calentando nuestro planeta a un ritmo inusitado. Pasados 26 años desde la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, cuando se lanzó la primera alerta, no hemos hecho sino empeorar, por más que algunos traten (tratemos) de poner la lupa en lo positivo. Pero el clima se ha calentado un grado desde la era preindustrial. Y ese dato no nos hace reaccionar. Como si no fuera con nosotros…

Teresa Ribera y Pedro Duque en la presentación del VI informe del IPCC.

Dicen los expertos que el nuevo informe es “una llamada a la acción urgente”, pero sabemos que llueve sobre mojado, que nos hemos instalado en la miopía, salvo pequeños círculos concéntricos de humanos que se cansan de ‘vocear’ un SOS de escaso eco, y siempre que no se toque el empleo, la comodidad e incluso nuestra capacidad de derroche y crecimiento sin fin…  “Ya hay mucha gente trabajando para solucionarlo”, se oye decir con esa confianza ciega en la magia (que no la ciencia) que recuerda mucho a la que tenían nuestros antepasados.

Con la lupa en lo positivo, destacaría que la presentación en España del informe hace unos días ha tenido esta vez mucho más empaque que en el pasado. La protagonizaron dos ministros: la responsable de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y el titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque. La sala estaba a rebosar, entre periodistas y científicos, lo que contrasta con la desangelada imagen que me envíaban de la sede de la Organización Meteorológica Mundial (Ginebra), casi vacía. Vía telemática, también tuvimos a Thelma Krug, vicepresidenta del IPCC. Por desgracia, pese a ello no fue noticia de primera plana en casi ningún medio, ni de TV, ni escrito, ni de radio..

Pero el documento, basado en 6.000 publicaciones científicas y 42.000 comentarios de expertos, es muy clarito. Nos dice que no vamos nada bien si no queremos llegar a  los 2ºC de aumento de temperaturas globales antes de final de siglo y que vamos camino de sobrepasar el 1,5ºC fijado en el Acuerdo de Paris (2016 ) antes de 2030: ¡en 11 años! Ese medio grado, que apenas notamos en la piel, un suspiro, sin embargo es fundamental para proteger a infinidad de especies amenazadas, mantener la producción de cereales que nos alimentan o evitar un estrés hídrico mortal en África y América Central. Si no actuamos ahora, nos dice, la civilización está en juego: “Hay cientos de millones de vidas en juego y las acciones que se requieren para garantizar una transición justa hacia un mundo libre de combustibles fósiles se superponen con las acciones que serían necesarias para reducir la pobreza mundial”.

Para que no queden dudas, el IPCC pone como ejemplo lo que ese medio grado insignificante supondría: para 2100 el mar se elevará 10 centímetros menos que con 2ºC; el Ártico sólo se quedaría sin hielo en verano una vez por siglo, en lugar de cada 10 años; y los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90%, pero no desaparecerían del todo. El problema es que lograrlo requiere  transiciones “rápidas y de gran alcance”, sin precedentes en lo referente a la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte o las ciudades. Y de TODA la sociedad. Es la única forma de lograr, dice el IPCC, que las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) disminuyan en 2030 un 45% respecto de los niveles de 2010 para no pasarnos ese medio grado. Luego deberían seguir  disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” en 2050. Es decir: desde ese momento toda contaminación generada debería ser compensada.

Y como ven un poco ‘negro’  que los políticos actúen (son presos de votos cada poco años), los expertos del IPCC proponen varias vías para reducir los peligros del CO2 y el metano en la atmósfera, entre las que Thelma Krug destacaba tres: captura de CO2, reforestar y la bioenergía. Eso si, reconocía que no se conoce bien el impacto que pudieran tener a gran escala. “A más reducción de emisiones con energías renovables, menos deforestación y mejor manejo de la tierra, menos necesario será recurrir a estas técnicas que nos generan incertidumbres”, reconocía Krug.

“Debemos hacer la acción política con los datos que nos presenta la ciencia, porque estos datos son medidas calibradas por mucha gente, no se trata de opiniones. Y entre los que los recogen hay muchos científicos españoles e instalaciones científicas que participan”, añadía después el ministro Pedro Duque. Teresa Ribera, por su parte, dejó claro que el escenario de 1,5º no es fácil de garantizar porque ya hemos perdido mucho tiempo, en concreto ¡26 años!. “Y no hay soluciones mágicas”, dijo con crudeza y realismo: “O nos lo tomamos en serio, o no es viable, pero no olvidemos que el cambio climático afecta más a los más vulnerables”, un grupo en el que nosotros estamos situados: “En España, 2017 fue al año más cálido desde que se tienen registros, en 1965, y siete de los 10 años más cálidos son de este siglo. A ello se suma este año la anomalía de septiembre, las temperaturas de 30ºC en el Mediterráneo… Europa debe tomarse en serio papel de liderazgo”, argumentaba. “Formamos parte de la generación que tiene toda la información y la historia será implacable con aquellos que conociendo el alcance de la amenaza climática no fueron capaces de enfrentar el mayor reto de nuestro era”.

Teresa Ribera

Convendría tener muy en cuenta que, además, vivimos en un país donde 93.000 personas mueren prematuramente cada año debido a la contaminación atmosférica, como se recoge en el informe “El aire que respiras: la contaminación atmosférica en las ciudades“, presentado por Ecodes y DKV Seguros. Y también por ello, porque ya hay muertos a la puerta de casa, resulta espeluznante que la industria automovilística siga anquilosada en un pasado que condena el futuro: al día siguiente de conocerse el informe del IPCC aseguraban sus portavoces en Bruselas que limitar solamente un 20% las emisiones de CO2 “es irrealista” por el cambio que debería hacer el sector. ¡Si el IPCC habla del 45%! Y, además,  ¿por qué no empezaron a cambiar hace un cuarto de siglo? Ahora, el sector ‘del coche’, apoyado por gobiernos miopes (la que se avecina en Brasil es de órdago, sumada a la era Trump), se escuda en el posible desempleo que puede causar esta reconversión. ¿Y qué? ¿No había antes hechiceros y se reconvirtieron? ¿No había antes lanceros y se reconvirtieron? ¿No había herreros y se reconvirtieron?

Fue en Bruselas, precisamente, donde al día siguiente de la presentación del IPCC, se puso de manifiesto que la idea del ministro/científico Pedro Duque  de contar con la ciencia es una quimera en política. Se habló de limitaciones a las emisiones  contaminantes del 30% (Alemania), del 35% (Austria, España), del 40% (Francia…) pero ninguno se atrevió con el 45% que recomiendan los científicos. Al final, ganó el 35% en un regate que hace preguntarse para qué se hacen informes si luego no se les hace ni caso. Y encima se considera un éxito porque la perspectiva era aún peor.

Planta White Rose antes de su cierre. FOTO BBC

Algunos dirán: “Bien, pues si contaminamos y nos pasamos ese medio maldito grado, luego capturamos el CO2 y lo enterramos”. ¡Pero si ni el propio IPCC lo ve claro! Javier Andaluz, de Ecologistas en Acción, recuerda al hilo de ello que la central británica de White Ros tuvo que cerrarse tras gastarse 100 millones de euros en ella porque no compensaba. Salía carísima. Y es que esta tecnología (CCS) consiste en capturar el dióxido de carbono que sale de las chimeneas industriales, comprimirlo y llevarlo a un estado semi-líquido para inyectarlo bajo tierra en yacimientos de entre 1.000 y 1.300 metros. “Sus impactos se desconocen y además es imposible para las emisiones del transporte, a lo que suma el riesgo de convertirse en una excusa para prorrogar las plantas de carbón”,  señala Andaluz. Sin embargo, al Gobierno de Donald Trump le ha venido muy bien para seguir su carrera ‘pro’ petróleo: ofrece incentivos fiscales a quienes  promueven CCS, mientras su país sigue sumando emisiones. Actualmente ya hay 17 instalaciones de CCS operando: Estados Unidos (9), Canadá (3), Noruega (29 y Brasil (1), Arabia Saudí (1) y Emiratos Árabes Unidos (1).  Otra cosa es que los ciudadanos quieran tener esos almacenes de CO2 cerca, que parece ser que no es así.

Otra alternativa que plantea el IPCC es la reforestación y una mejor gestión de los bosques para que capturen CO2, pero tampoco parece una panacea. Un estudio publicado esta semana en ‘Nature‘ dice que el impacto real global sería mínimo tanto si se opta por coníferas como si se opta por caducifolias, si bien se reconoce que el impacto local si sería importante. O sea, no descartable pero no es la solución global, y menos si seguimos deforestando..

Curiosamente, otra investigación de esta semana, en este caso en el PNAS, en la que ha participado el Centro Nacional de Investigación en Evolución Humana (CENIEH), ha determinado que hace entre medio millón y 320.000 años hubo un gran cambio climático que trajo un clima más seco e impredecible (como ahora) y que aquello favoreció nuestra evolución, al estimular la habilidad para sobrevivir con nuevas herramientas. La diferencia es que aquel cambio fue muy lento (hablamos de cientos de miles de años, no de 100 o 200 años) y que había pocos humanos con los que competir. Hoy somos 7.500 millones. Habitamos cada rincón de tierra habitable y aún no hemos encontrado otro lugar al que ir.

Quisiera ser optimista y decir que  la Peste Negra del siglo XXI no llegará a epidemia. Pero visto lo visto me resulta difícil.

 

SOS, SOS, SOS, SOS, SOS, SOS, SOS …………………………..

Si queremos se puede, pero no queremos.

 

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Ballenas entre plásticos en el Cantábrico


Ballena picuda en el Cantábrico, costa de Bermeo, el pasado domingo. @GORKA OCIO

ROSA M. TRISTÁN

A lo lejos algo blanco que flota. ¿Una gaviota? Estamos a más de 30 millas de la costa, unos 50 kilómetros, con Verballenas.com a la búsqueda de cetáceos. A medida que nos acercamos el ‘objeto no identificado’ toma una la forma de bolsa. Si, es una bolsa de plástico blanca, una de las 5 billones que cada año es producen en el mundo, según la ONU.Al poco rato, una botella de plástico (de las de agua). Más allá, restos de una red plástica y naranja. Aún se está recogiendo cuando aparece por estribor una caja de poliespán (plástico). Esto es alta mar y si una se queda mirando fijamente el agua desde proa, se ven pasar pequeños trozos de plástico de diversos colores. Entre todos ellos, de cuando en cuando la cabeza de un pez luna o una medusa, que para desgracia de sus depredadores se asemejan al plástico, pero no lo son.

“El 70% de todo ello viene de la tierra, a través de los ríos, de playas, de vertederos de donde sale volando. Es una barbaridad y debemos ser conscientes de ello, de lo que estamos haciendo y podemos evitar consumiendo menos y reciclando más”. El naturalista y cetólogo Gorka Ocio, responsable de VerBallenas.com, lleva ya 17 años recorriendo la plataforma continental frente a la costa vasca, un lugar donde el lecho marino cae a más de 2.000 metros a pocas millas de la costa, la zona perfecta para ver cetáceos. Él es testigo de cómo la epidemia va a más y ahora, con el lema “conocer, amar, proteger”, el mensaje ambiental impregna unas salidas de avistamiento que ha convertido en un ‘máster’ acelerado de aprendizaje ambiental.

Periodista en El Mundo del País Vasco, un buen día decidió que lo que le gustaba era estar en ‘la mar’ y mostrar la belleza que se esconde bajo las aguas. Con el tiempo, se ha convertido en unas de las personas que más saben de cetáceos y aves marinas y entre abril y noviembre organiza salidas de ocho horas que son una auténtica inmersión en la zona de la llamada fosa de Capbreton, un inmenso cañón subacuático del Golfo de Vizcaya, con 150 kilómetros de longitud en el que se acumulan los peces, el krill y por tanto, los cetáceos. El resto del año, Gorka navega por otros mares a bordo de atuneros, como observador. La vida de puerto en puerto.

El día antes de la salida, que en este caso será desde Bermeo, Gorka siempre da una charla previa, que tiene lugar en el Museo Marítimo de Bilbao o en su pueblo, Santurtzi.  Es la ocasión para descubrir la inmensa biodiversidad que oculta el Golfo de Vizcaya: ballenas picudas o de Cuvier, roncuales de hasta 24 metros, delfines comunes o mulares o listados, cachalotes, calderones, orcas, tiburones… “Sólo de ballenas tenemos más de 200 catalogadas y unas 20 con el nombre de quien la vio por primera vez”, explica. Todos los cetáceos, añade, llevan consigo su DNI: señales de peleas, de mordeduras, de accidentes con nasas y aparejos, etcétera, que quedan marcadas en su cuerpo y sus aletas. “Así las distinguimos y hemos sabido, por ejemplo, que en sólo 15 días hay ejemplares que llegan hasta Galicia”.

El día de la salida a las 8.30 ya estamos saliendo del puerto. Y lo primero que vemos es la plataforma ‘La Gaviota’, un gigantesco almacén de gas natural (2.681 millones de metros cúbicos (equivalente al consumo de Euskadi en 5 meses) que recuerda al funesto caso de Castor en el Mediterráneo. Al pasar junto a ella, un ‘revoltijo’ de aves (gaviotas, pardelas, paíños…) se están dando un festín. “Las pardelas capirotadas vienen desde Sudáfrica siguiendo a los cetáceos, así que a veces son una pista de por donde pueden andar…”, va comentando Gorka mientras sus avistadores, en la torreta, escrutan el horizonte en busca de nuestro objetivo.

No tardamos en ver una manada de delfines. Son más de un centenar,  “Por uno que ves arriba hay siete que no ves. A veces envían a algunos machos a la proa de los barcos para despistar mientras los demás se alejan con las crías para protegerlas. Otras veces se nos acercan porque el ‘rebufo’ del barco les ayuda a nadar. Los delfines listados son los más esquivos, no les gusta venir a la proa casi nunca. Los mulares son los que tienen la mandíbula inferior como si sonrieran, muy mala suerte la suya porque a veces por esa razón matan manadas enteras para coger a las crías y llevarlas a delfinarios a hacerles saltar. Algo que debiera estar prohibido”, remacha el naturalista. En lo único que se equivoca es en lo de los ‘antipáticos’ listados que, para llevarle la contraria, nos ofrecen un espectáculo de saltos y piruetas a lo largo de la jornada”. Los más esquivos resultan ser los mulares. En todo caso, viéndoles parece increíble que ahora sean considerados los ‘enemigos’ de la pesca, cuando siempre se les consideró aliados.

@Rosa M. Tristán

Algunos de los que se acercan son ejemplares pequeños. “Las crías de delfines y ballenas nacen por la cola, tan arrugados como nosotros y su madre no se separa de ellas hasta que saben valerse, aunque son tan traviesas como los niños y se les escapan . Una vez nos nació uno junto al barco. Fue espectacular”. No termina de hablar cuando nos sobrevuela un poderoso alcatraz, aves que pueden alcanzar los dos metros de envergadura. Entra como una flecha en el mar a por su presa, gracias a una segunda membrana que tiene en los ojos que le permite ver dentro del agua.

Basuras flotantes. @Rosa M. Tristán

Apenas sin darnos cuenta van pasando las horas. Todos buscando en el horizonte ese ‘resoplido’ que nos indique donde hay una ballena, resoplido que no es otra cosa que su respiración, bastante maloliente, asegura ‘el capitán cetólogo’. Al comienzo de la tarde, los avistadores nos indican donde tenemos varios ejemplares de ballenas ‘picudas’ de la especie ‘zifio de Cuvier’. “¡Atentos! ¡Nos acercamos!”. En total son cinco: un macho y cuatro hembras. Este cetáceo, que se mueve por todos los mares del mundo, tiene el récord mundial de inmersión a pulmón: ¡2 horas y 17 minutos a casi 3.000 metros! Una barbaridad. Nosotros las vemos descansando, hasta que se sumergen de nuevo y no vuelven a dejarse ver.

De vuelta, un gran tiburón azul se asoma por la superficie. Para su desgracia es de los más cazados, si bien su protección en España acaba de ser reforzada. A ver si sirve para algo.

Collalba gris de Groenladia. @GORKA OCIO

Inesperadamente una collalba gris de Groenlandia se posa en el barco. Está agotada y aún estamos muy lejos de la costa, así que el equipo de Gorka la recoge para recuperarla  a la vuelta y que pueda sobrevivir.

“Cuidar lo que tenemos es fundamental, así que en Ver Ballenas intentamos ser consecuentes Por ejemplo: sabemos que contamina el combustible que usamos en las salidas, así que luego compensamos CO2 colaborando en la plantación de bosques autóctonos con la Fundación Lugargia.

Al llegar a Bermeo, los plásticos que se han recogido (imposible todos los vistos, claro) se depositan en su contenedor de reciclaje. “Es una barbaridad lo que estamos haciendo. Por ello es importante enseñar lo que tenemos, porque una vez que se conoce se aprecia y se intenta proteger”.

La agotada collalba gris nos acompaña. Cuando esté recuperada seguirá su camino.

 

 

 

 

 

Definitivo: 7 de agosto se abre presa y el Manzanares correrá libre y natural


Ánades reales descansando en una zona del Manzanares que se inundará. R.M.T.

ROSA M. TRISTÁN

“El Ayuntamiento de Madrid abrirá la presa nº 9 del Manzanares, mañana martes 7 de agosto, para mantener la renaturalización del río en todo el tramo urbano. El Área de Medio Ambiente y Movilidad ha realizado un estudio para conocer cómo afecta al ecosistema y a las infraestructuras cercanas el embalsamiento de un tramo del río”. 
Así de clara es la nota de prensa que acaba de hacer pública el Ayuntamiento de Madrid, en la que se recoge, asimismo, que como alternativa para los remeros del centro Remo Madrid Rio (de gestión privada, la Federación Madrileña del Remo), se propone colaborar con el Canal de Isabel II para que puedan instalarse en el embalse de Valmayor (Valdemorillo, a 40 minutos de la capital), mientras que la escuela para aprendices podrá instalarse en el Lago  de la Casa de Campo “una vez que concluyan las obras de rehabilitación en noviembre“.
En el comunicado, el Ayuntamiento destaca entre los efectos negativos detectados debido al embalsamiento del río en 1,8 kilómetros tras el cierre de la presa 9, “la pérdida del hábitat en dicho tramo, ya que por un lado se ha perdido la vegetación que había crecido en las islas que habían surgido a lo largo del tramo, así como la mayor parte de especies animales que habían colonizado esta parte del río”. Esta es precisamente la razón por la que más de 22.300 ciudadanos han manifestado, a través de la campaña #EsUnRioNoUnCanal, su deseo de que la presa fuera abierta, una vez comprobado día a día este grave deterioro ambiental.El Ayuntamiento reconoce ahora que la decisión de ‘crear’ un canal para remo “ha alterado su función como corredor ecológico entre espacios naturales protegidos de gran interés: el Parque Regional de Sureste con el Monte de El Pardo y el Parque Regional de la cuenca Alta del Manzanares”.

Como han venido denunciando vecinos, desde Ecologistas en Acción (Santiago Martín Barajas) y biólogos a lo largo de más de un mes, las autoridades municipales reconocen ahora que embalsar el río facilita la presencia de especies piscícolas invasoras como la carpa, el alburno o el pez gato (justamente la especie a la que el domingo daba de comer el personal de la escuela de remo para demostrar que había fauna), que son especies propias de aguas embalsadas y más profundas, cuyo número se había reducido, casi desaparecido, con la renaturalización. Además, la apertura de la presa supone y favorece la conectividad de la fauna acuática. En definitiva, que hay que rectificar.

Asimismo, se reconoce que decenas de miles de personas pasean por el lugar y que no es lo mismo hacerlo por un río vivo, lleno de  biodiversidad, que por una lámina de agua estancada y vacía (si acaso, de cuando en cuando, con alguien practicando remo).

Afección a las infraestructuras

Si bien todo ello ya sería más que suficiente para abrir la presa, además la canalización ha afectado a Calle30, porque el estado de los túneles y su proximidad al río y a los cauces subterráneos de sus inmediaciones hace que la subida del nivel de agua haya producido importantes “filtraciones en salidas de emergencia, cuadros técnicos e incluso en la propia calzada, lo que supone un mayor esfuerzo en la conservación de esta infraestructura, con los consecuentes cierres de carril, de vías de evacuación y de actuaciones de emergencia”.  Con el fin de evitarlas, días atrás se bajó el nivel del agua (abriendo algo más una parte de la presa 9), con el riesgo de que se rompiera de nuevo debido a la presión.

Zona canalizada del Manzanares. @Rosa Tristán

¿Y el remo?

El Ayuntamiento recuerda que ya “ha mantenido conversaciones con el Canal de Isabel II que se ha mostrado favorable a ofrecer el embalse de Valmayor tanto para la práctica del remo de iniciación como del remo de alta competición. Para la escuela de remo infantil, se ha propuesto el lago de la Casa de Campo, una vez que finalicen las obras de restauración del vaso el próximo mes de noviembre”.

Cabe destacar, que la escuela Remo Madrid Rio, presente desde 2012 en el parque fluvial Madrid Rio, está totalmente gratis en las instalaciones que ocupa, que no paga ni agua ni luz en virtud de un convenio municipal y que no hay constancia de que superara un concurso público para ello. Sus argumentos para seguir en el Manzanares señalando que son compatibles con la naturaleza han quedado totalmente desacreditado por la realidad (concentración de basura, eutrofización, olores, más mosquitos, desaparición de fauna y flora fluvial, especies invasoras..), como lo son sus argumentos de que se ‘extingue’ este deporte para los madrileños, dado que se practicará en otros lugares sin afectar al medio ambiente. Eso si, como decenas de miles de ciudadanos, algunos no lo tendrán a la puerta de casa y deberán adaptarse a esa realidad.

Estos últimos días ha destacado la campaña en  apoyo del centro de partidos políticos como PP, Ciudadanos y Vox, aduciendo que Madrid Quiere Remar, cuando en 4 años apenas han recogido 5.600 apoyos y cuentan con menos de 40 usuarios (llegaron a tener 140). El PP de Arganzuela ha llegado al extremo de acusar a quienes defienden el río de ‘destrozar la flora y fauna y atentar contra la vida de niños y adultos‘ en mensajes en redes sociales . Asimismo, defensores del remo han acosado y perseguido a una periodista cuando cumplía su labor informativa.

Por su parte, el Ayuntamiento ha dado largas al asunto por divisiones internas entre quienes querían la apertura inmediata tras ver el impacto y quienes no lo veían así. Ello podría estar detrás de que se hayan tardado más de dos semanas (desde 18 de julio) desde que se anunció que se reconsideraría la apertura de la presa hasta la decisión final de abrirla.

No se indica en la nota municipal si la escuela de remo podrá seguir disfrutando de las instalaciones en Madrid Río como hasta ahora. Lo que está claro es que no se podrá remar, algo que el lunes 6 de agosto si hicieron pese a que Inés Sabanés, responsable de Medio Ambiente, les había dicho que no podrían hacerlo desde este día.

Todo indica que desembalsado de la presa 9 se realizará lentamente, de forma que no produzca afección a los tramos de aguas abajo del río. Y todo indica que, como ya ocurrió antes, la naturaleza volverá a su ser en poco tiempo.

Con ello se cierra la campaña de Change.org iniciada el 2 de julio.

 

El Manzanares cumple un mes canalizado en Madrid Río


ROSA M. TRISTÁN

Un mes ha bastado para que los madrileños descubrieran lo que significa el río Manzanares para ellos. Un mes en el que ha desaparecido en un tramo que ya formaba parte de la vida de la ciudad, un mes en el que unos pocos se han escudado en la defensa de un deporte en Madrid como es el remo para tratar de mantener su escuela (de gestión privada) mientras el Ayuntamiento de Madrid, pese a anunciar que se abriría la presa nº 9 que ha permitido el embalsamiento, sigue sin terminar de cumplir este anuncio.

Presa nº 9 cerrada en el Manzanares #MadridRio . @Rosa Tristán

Desde hace un mes, precisamente, la respuesta ciudadana al cierre de esta presa y la transformación en canal de 1,8 kilómetros del tramo urbano del río ha sido contundente. Más de 22.200 firmas recogidas en la campaña Change.org de #EsUnRíoNoUnCanal son prueba de ello.

La respuesta del río también lo ha sido: como no es un canal, si el agua no fluye, la basura se ha acumula y es lo que ha ocurrido  en el tramo embalsado: ha habido proliferación de bacterias y eutrofización (enriquecimiento de las aguas con nutrientes, a un ritmo tal que no puede ser compensado por la mineralización total, de manera que la descomposición del exceso de materia orgánica produce una disminución del oxigeno en las aguas profundas), la fauna fluvial se ha trasladado casi totalmente a otras zonas, la flora ha desaparecido, han muerto peces y la situación va a peor.

Zona canalizada del Manzanares y escuela de remo. @Rosa Tristán

Conviene recordar que el Manzanares en su tramo urbano se embalsó en sus 7 kilómetros urbanos durante los años 50 del siglo XX, en plena dictadura y sin ningún tipo de estudio ambiental. Ya en 1943 se había creado un organismo autónomo llamado Canalización del Manzanares, encargado de dar al río “una imagen similar, dentro de lo posible, a un Sena o un Támesis“, es decir, convertirlo en lo que no es. Y Madrid perdió desde entonces la memoria de lo que era su río natural, al que antes de la Guerra Civil los vecinos iban a bañarse o lavar la ropa.

Así siguió , como una sucesión de ‘piscinas’, hasta 2016, que fue cuando Ecologistas en Acción convenció a la Alcaldía actual para abrir las presas y ‘renaturalizar’ el río. Pero había una pega: una escuela de remo se había instalado para la práctica de este deporte, autorizada en tiempos de Ana Botella, a la altura del Puente de la Princesa., así que, según explica el promotor del proyecto de renaturalización, Santiago Martín-Barajas, de esta ONG, “se optó por aceptar en ese momento que quedara un tramo de 1,5 kms canalizado con el convencimiento de que cuando los vecinos vieran el río natural en gran parte de Madrid Río, comprenderían su valor ambiental y lo reclamarían para la totalidad, como así está ocurriendo”.

Hay que recordar que Madrid el remo se ha practicado en pequeña escala en El Retiro o el Lago de la Casa de Campo, precisamente debido a la falta de condiciones para hacerlo en otros lugares, de igual modo que no se practica vela o esquí náutico o windsurf a nivel profesional. No es una excepción. Ni siquiera en el caudaloso Sena se ven remeros a su paso por París.

Garza real en #MadridRio, zona renaturalizada, 1 de agosto 2018. @Rosa Tristán

Coincidió que en 2016 la presa nº 9 que había que cerrar para una escuela de remo se averió y durante dos años todo el río fluyó ‘libre y natural’, recuperando su fisonomía y con ella una flora y una fauna fluvial espectacular, sobre todo en aves, hasta convertirse en un lugar único a lo largo de todo su recorrido, un espacio que muchos madrileños comenzaron a apreciar, pese a sus aguas someras (y es que nunca fue profundo).

La mejor prueba de ese cambio de visión ha sido la mencionada respuesta ciudadana desde comienzos de julio ante el cierre de la mencionada presa en Change.org  (hoy 22.200 apoyos) y Decide Madrid.org (otros 2.000) . “Se ha demostrado  que la renaturalización no era una petición de Ecologistas en Acción sino de mucha más gente, en definitiva, que hay más a favor del medio ambiente que de un deporte que puede hacerse en otro lugar porque el río no tiene las condiciones adecuadas para el mismo”, insiste Martín-Barajas.

Área que se segó e inundó hace un mes, en plena nidificación de aves, por el canal para remo.@Rosa Tristán

La escuela Remo Madrid Rio, por su parte, abrió el 9 de julio sus puertas con la autorización municipal, convocando a muchos remeros gratuitamente como demostración de la demanda. La autora de este artículo fue acosada y perseguida hacía fotos de la apertura por personas relacionadas con el centro. Curiosamente, el centro aprovechó tres tuits amenazantes de uno o dos energúmenos (habrá que investigar su origen) para denunciar violencia contra los remeros.

En todo caso, no hubo presencia ‘masiva’ de remeros (nunca podría serlo pues la Confederación Hidrográfica del Tajo no autoriza más de 20 embarcaciones, cifra que no se ha visto nunca en el agua, por cierto). Asimismo, iniciaron la presión para mantener su presencia en este tramo canalizado, aduciendo que es el único lugar de todo Madrid donde pueden practicarlo. No les sirven ni Estanque de El Retiro, ni Lago de la Casa de Campo, ni canal Parque Juan Carlos I, ni embalses cerca de la ciudad. Aducen que es un deporte que no contamina (es cierto) pero sin aludir a lo que supone ambientalmente la canalización. Y obvian que la campaña no es contra su deporte, sino contra el lugar donde este grupo quiere practicarlo.

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Concentración de Ecologistas en Acción por la total naturalización del río. @Rosa Tristán

Y lo más grave que ha pasado es que en el tramo embalsado es visible cómo la calidad del agua ha disminuido, se acumula basura en algunas zonas dado que no fluye, proliferan las algas y la fauna fluvial (gallinetas, ánades reales, garzas reales, galápagos, gansos, etcétera) se han trasladado a la zona renaturalizada, río arriba. Como toda agua estancada, va acompañada de malos olores y más mosquitos.

Llegados a este punto, desde la Alcaldía deberían explicar a qué se debe el retraso de la apertura de la presa, cerrada por este deporte minoritario (nunca podría ser mayoritario en este lugar pues un máximo de 20 embarcaciones tienen autorización para navegar en 1,5 kms) tras el anuncio ya realizado. Es más, hay que recordar que entre 2012 y 2016, según la escuela de remo, tuvieron unos 100 usuarios habituales (ahora dicen que son 40) y que embalses para su práctica cerca de Madrid hay muchos que no requerirían una transformación drástica como la que sufre el río Manzanares.

Por ello sigue activa la campaña #EsUnRioNoUnCanal y se ha lanzado otra: #AbrirLaPresa9Ya.

 

 

 

 

Primera cátedra de Parques Nacionales: Eduardo Martínez de Pisón


Eduardo Martínez de Pisón, catedrático de Parques Nacionales @RosaTristán

ROSA M. TRISTÁN

España cuenta con una Cátedra de Parques Nacionales desde ayer, tal como ha sido publicado en el BOE, y su titular será una de las personas que más conocen y más han hecho por su preservación: el geógrafo Eduardo Martínez de Pisón, que ya es catedrático emérito de Geografía en la Universidad Autónoma de Madrid, además gran escritor, divulgador y alpinista.

La nueva cátedra es fruto del convenio entre tres universidades (Politécnica de Madrid, Rey Juan Carlos y Alcalá de Henares) y el organismo de Parques Nacionales y nace con el objetivo de mejorar la red de parques, a la vez que se imparte  formación y docencia y se incrementa la divulgación, concienciación e investigación en torno a la  conservación y gestión de los parques de forma coordinada.

Cada una de las universidades se han comprometido a organizar un máster sobre parques nacionales para mejorar la formación de los profesionales de la red de parques; apoyar con estudios técnicos y científicos a la red, realizar estudios especializados para el organismo autónomo; potenciar la colaboración científica y transferencia de resultados en el ámbito nacional e internacional, con especial atención a las nuevas tecnologías; colaborar en la gestión de la información que proporcioan los parques y en la proyección de la imagen de la Red entre la sociedad, etcétera.

Martínez de Pisón, como responsable, será el encargado de coordinar las actividades del Comité de la Cátedra y de representarla oficialmente. Cada universidad aportará a la cátedra 15.000 euros al año para sus actividades, en forma de horas de trabajo de su personal. Por su parte, el organismo de Parques Nacionales aportará 150.000 euros, de los que 30.000 se harán efectivos a cada Universidad, quedando los restantes 60.000 a disposición del Comité para las actividades de la Cátedra, que se harán efectivos a la Universidad Politécnica de Madrid.

La aprobación de esta nueva cátedra coincide con la celebración, este año, de los centenarios de los Parque Nacionales de Ordesa y Picos de Europa (Covadonga). Elegir a uno de los ‘imprescindibles’ de la ciencia y la conservación de la naturaleza como es Martínez de Pisón, un acierto.

 

El Ayuntamiento de Madrid abrirá la presa 9 para recuperar el río Manzanares


-En coordinación con el Canal de Isabel II, propone el embalse de Valmayor para la práctica de los deportistas de la Federación Madrileña de Remo

-La delegada del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha destacado los beneficios para el ecosistema de la ciudad de la renaturalización del Manzanares

-Se están realizando informes para evaluar los efectos del embasamiento de la presa 9

https://rosamtristan.com/2018/07/02/el-manzanares-es-un-rio-natural-o-un-canal-para-remeros/img-0848/” rel=”attachment wp-att-5047″> La presa nº 9 que será abierta de nuevo . @Rosa M. Tristán[/caption

La reconsideración de la canalización del río Manzanares en 1,8 kilómetros en Madrid Río ha sido contestada por decenas de miles de ciudadanos desde que se produjo , a comienzos de julio. El pasado 2 de julio ya en este Laboratorio para Sapiens y en el Huffington Post salió una noticia sobre el impacto ambiental que suponía embalsar el agua para mantener la actividad de la escuela Remo Madrid Rio (Federación Madrileña de Remo). Posteriormente se lanzó una campaña de Change.org que ha recogido más de 21.500 firmas bajo el lema #EsUnRioNoUnCanal. Asimismo, desde Ecologistas en Acción de Madrid se han realizado acciones exigiendo la apertura de la presa y la salida de la escuela, que por un acuerdo municipal utiliza las instalaciones municipales sin ningún coste desde 2012. Cuatro organizaciones de vecinos (Usera,Arganzuela, Paseo Imperial y Carabanchel) también exigieron que el Manzanares recuperara su cauce tal como es.

Sabanés recordaba en el anuncio de la reapertura que en el proyecto de renaturalización del Manzanares, iniciado en  2016 con el desembalsado de las presas del río, contó con el acuerdo de todos los grupos municipales y el consenso de Ecologistas en Acción, y ya contemplaba la reparación de la compuerta de la presa número 9, con la instalación de una escala para el paso de peces. Entonces se creyó compatible la práctica del remo con la renaturalización del río, pero es que nadie en esta ciudad recordaba cómo era el río en este tramo tras décadas de estancamiento. Y el río, tras dos años libre, ha ganado a los ciudadanos con su biodiversidad espectacular.

La nota municipal reconoce “los problemas  y efectos negativos que ha producido sobre la renaturalización” y también sobre la infraestructura de la M-30, en cuanto a conservación e inundaciones. Sabanés, de Equo, ha reconocido que “la circulación libre del agua durante estos dos años ha generado no pocos beneficios ecológicos de regeneración natural del río”, refiriéndose a la amplia variedad de especies que han vuelto al Manzanares, incluidas algunas autóctonas como el barbo, y la disminución de las especies invasoras. De ello se hacía hincapié en este artículo publicado en Público. Incluso mencionaba el reconocimiento nacional e internacional y a la aceptación vecinal que ha tenido la renaturalización: “Ha sido un proyecto de grandes beneficios por lo que debemos plantearnos cuál es el interés general a la hora de dirimir un conflicto como el que se ha planteado”.

mtristan.com/2018/07/02/el-manzanares-es-un-rio-natural-o-un-canal-para-remeros/img-2696/” rel=”attachment wp-att-5050″> Garza en Madrid Río, en zona que se inundará. @R.M.T.

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Por su parte, desde Remo Madrid Río han aducido que era ‘el único’ lugar donde podían hacer esta actividad, obviando que hay alternativas para los alumnos (El Retiro, la Casa de Campo cuando el lago se llene de nuevo…) y que a 45 minutos hay embalses como el de Valmayor para aquellos profesionales que quieran entrenar, que es la alternativa que se les ha ofrecido.

De hecho, la Confederación Hidrográfica del Tajo permitía 20 embarcaciones en Madrid Rio, pero desde que se abrió de nuevo la escuela, el día que más remeros hubo los vecinos contabilizaron ocho (y fue el día de apertura, cuando se dejó gratis el acceso a los usuarios). Por contra, en pocas jornadas se ha visto cómo el agua estancada está cada vez más sucia, huele y ha desparecido la biodivsersidad previa.

Sabanés señalaba en el comunicado que  “es muy importante hacer un corredor ecológico, que una zonas protegidas al norte y al sur a través del río Manzanares” y qu se están realizando informes de los efectos del embalsamiento de la presa 9 con los técnicos y profesionales municipales, ecologistas y otras organizaciones y el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para tomar una decisión. “También hemos buscado un emplazamiento alternativo y el Canal de Isabel II aceptaría el embalse de Valmayor para la práctica del remo tanto de iniciación como de competición, y nuestro criterio es mantener todo el tramo renaturalizado”, ha concluido.

Desde aquí no queda sino dar las gracias a todos los que han colaborado para que este gran ‘espacio de biodiversidad’ que tenemos la suerte de disfrutar en el centro de la ciudad recupere, como lo hará, su vida y confiar en que esta apertura no se demore por el bien de todos: vecinos y naturaleza.

La escuela de Remo Madrid Río está ‘gratis’ en #MADRIDRIO


ROSA M. TRISTÁN

La escuela Remo Madrid Rio , de la Federación Madrileña de Remo, no sólo tiene las instalaciones municipales a su disposición sin pagar un alquiler, sino que además el Ayuntamiento de Madrid sufraga los gastos de luz y agua que realizan, según el convenio firmado en 2016. Esta Federación, asimismo, ha recibido miles de euros en subvenciones públicas para competiciones y eventos, que han realizado incluso cuando el agua no estaba canalizada, como lo está ahora. El dinero que cobran por los cursos, las inscripciones y el alquiler de las embarcaciones es en su totalidad para esta escuela.

Actualmente, no hay tarifas en su página web, si bien en 2012 la cuota era de 35 euros mes (más 30 de inscripción) para los usuarios y 70 euros el curso de 10 horas. Aseguran en sus declaraciones que han tenido miles de alumnos desde 2012 (visitantes, ponen en la web, que no es lo mismo). No es la única federación deportiva con este tipo de convenios, si bien se desconoce de otra que, además, haya requerido una transformación ambiental de este calibre.  Y es un buen negocio, dado que las pérdidas no existen, pues hay poca inversión: sus materiales y 2-3 empleos a tiempo parcial.

El convenio, como puede verse más abajo, indica que la Federación se hará cargo únicamente de la limpieza y el mantenimiento para entregarlo como lo ha encontrado y señala que puede ser revocado en cualquier momento “unilateralmente” por el Ayuntamiento “por razones de interés público sin generar derecho o indemnización cuando resulten incompatibles con las condiciones posteriores aprobadas o daños en el dominio público”.


Es evidente, una vez visto el tramo del río no canalizado y el tramo si canalizado, el daño al río, el que en apenas unos días es visible la acumulación de algas y la falta de la vida fluvial que contenía, y que no se preveyó en 2016 porque el río no estaba libre desde los años 50, cuando esta zona no era prácticamente habitada. Madrid ha vivido de espalda a su río durante casi 70 años, hasta que se reencontró con él.

El director General de Deportes municipal, Javier Odriozola, señala en ElDiario.es :  “Creemos que tiene un efecto muy beneficioso en los barrios de la zona” . No menciona para quienes, qué encuestas han hecho, ni que cuatro asociaciones vecinales ya han exigido que se reabra la presa y más de 20.000 personas han firmado en Change.org y Decide Madrid en ese sentido. Tampoco menciona ningún informe ambiental que diga que está mejor como en la foto que como estaba antes este tramo.

La Federación Madrileña de Remo se escuda en que “no hay alternativas para el remo” en la ciudad, si bien conviene recordar que decenas de miles de aficionados a otros deportes, que no son fútbol, se trasladan desde Madrid  a los lugares apropiados para su práctica (escalada, submarinismo, alpinismo, equitación, vela, esquí, etcétera). Se desconoce si hay alguna razón por la que los remeros tengan más derechos y haya que transformar un río en un canal para la práctica de su deporte. Hay embalses a 45 minutos del Madrid Río (el mismo Odriozola lo menciona) si es que El Retiro y la Casa de Campo les parecen pequeños. Por otro lado, en Madrid Río sólo tienen autorizado 1,5 kms, si bien la Federación argumenta que requieren dos para las prácticas de categorías superiores. Entonces ¿Quieren más?

En todo caso, las consecuencias en el cauce ya son visibles para cualquiera que pasea por la zona, con acumulación de algas en superficie y basura retenida, dado que el agua no corre, lo que está generando gases de metano e incrementando los malos olores en la zona. Es visible, asimismo, que la vida fluvial se ha trasladado a las zonas no afectadas, dejando un tramo de 1,8 kilómetros inundado y prácticamente vacío.

El Ayuntamiento de Madrid anunciaba el viernes que va a reconsiderar la apertura de la presa 9 en el río Manzanares justo antes del inicio de una concentración convocada por Ecologistas en Acción que se realizó alejada de las instalaciones para evitar cualquier tipo de incidente, que no hubo. Muchos vecinos se acercaron para sumarse a la protesta. 

 

Por otro lado, desde Ciudadanos Madrid se ha pedido ‘protección’ para los remeros ante amenazas de algunos tuits violentos, que nada tienen que ver con la legítima reclamación ciudadana (como legítimo es que los remeros quieran remar) . De momento, la única agresión física la ha sufrido la autora de esta información mientras hacía fotos en Madrid Río, momento en el que  fui acosada, grabada y perseguida por personas relacionadas con este centro Remo Madrid Rio, acusándome de hacer fotos ‘a menores’ (igual había alguno en alguna barca… pero a tal distancia es imposible saber y además estaban en un lugar público haciendo una actividad pública y legal).

Sólo queda esperar que se encuentre un lugar apropiado para los remeros, donde puedan disfrutar de su deporte sin generar daños ambientales, no por su contaminación directa, sino por las afecciones al medio natural que requiere en este lugar su práctica.

#EsUnRioNoUnCanal

Hemos recuperado el río Manzanares y no queremos perderlo. 

 

Tras la campaña #EsUnRioNoUnCanal se ‘reconsidera’ el canal de #MadridRío


El canal, vacío… @Rosa M. Tristán

ROSA M. TRISTÁN

Diez días después de que el Ayuntamiento cerrara la presa número 9 en #MadridRio para que la escuela Remo Madrid Río, con unos 40 usuarios de entre 3,5 millones de habitantes, pudieran practicar su deporte, ha anunciado oficialmente que “dado el éxito que ha tenido la renaturalización, con reconocimiento nacional e internacional y gran apoyo de la ciudadanía y colectivos ecologistas y sociales, se hace necesario evaluar la situación actual, buscar alternativas y reconsiderar la decisión con el fin de buscar el interés general”.

Galápago leproso, este miércoles en #MadridRio @Rosa M. Tristán

El comunicado reconoce que las miles de firmas recogidas es una prueba del éxito de la renaturalización, en concreto casi 20.000 en Change.org y unas 1.900 en Decide Madrid. Ser la promotora de la primera de ellas, me llena de satisfacción. El Ayuntamiento recuerda que el acuerdo con la escuela de remo está vigente hasta noviembre, pero también dice que puede ser revocado “por interés general”, que en este caso parece manifiesto: los madrileños prefieren ver en todo el Manzanares garzas, ánades reales, gallinetas, galápagos o incluso grullas de paso que un “agua espejo”, como lo llama los ingenieros, destinado a  embarcaciones, agua que ya ha comenzado a acumular suciedad y olores, sin olvidar la brutal pérdida de biodiversidad en ese tramo.

La decisión de ‘reconsiderar el cierre de la presa y buscar otro sitio para el centro de remo, a ser posible un lugar que sea idóneo sin dañar ecosistemas, ha coincidido a la vez que el envío de un comunicado a la delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Inés Sabanés, por parte de cuatro asociaciones de vecinos de Arganzuela,  Usera y Carabanchel en el que se suman a la oposición al canal. Aseguran que el río es “un bien social común para toda la ciudadanía de Madrid” y que “la aparición de la vida en el río y el bien social que supone incorporar un ecosistema natural en medio de la ciudad, obliga a un replanteamiento”. Está firmado por  la Asociacion Pasillo Verde-Imperial, de Juan Duque  (Arganzuela), del Barrio Moscardó  (Usera) y de Comillas  (Carabanchel). Es el mismo replanteamiento del que habla el comunicado municipal.

Aguas sucias, ayer jueves, estancadas en el tramo canalizado de #MadridRio @Rosa M. Tristán

Hay que recordar que las primeras noticias del cambio en el Manzanares salieron en El Huffington Post y que después inicié, como vecina de Madrid, la campaña en Change.org, que camina en 10 días hacia las 20.000 firmas, así como en redes con el lema #EsUnRíoNoUnCanal. Trataba así de tantear la repuesta ciudadana, ante el desconocimiento social detectado sobre los cambios que se sucedían a ‘ojos vista’ en el cauce: en cuatro días se segó la vegetación fluvial, se vieron aves haciendo nidos sobre lo poco que quedó flotante, se comenzó a recoger este ‘residuo’ desde barcas y se cerró la presa. En horas, 1,8 kms quedaron convertidos en un canal de remo.

Tras los primeros días de campaña, Jel Ayuntamiento de Madrid anunció que ‘abriría consultas’ para ver qué hacía, ante las quejas de miles de personas, muchas desde el mundo del naturalismo y del ecologismo. Tanto Ecologistas en Acción (que en un principio apoyaba el acuerdo con el remo, pero cambió de postura al ver los efectos de la renaturalización total) como SEO/Birdlife se posicionaron a favor de la apertura de la presa número 9.

Garza real tras cazar una rata de agua en #MadridRio. @Santiago Martín Barajas

Paralelamente, la escuela Remo Madrid Río, de la Federación Madrileña de Remo, también buscó apoyos relanzando una campaña de firmas que llevaba en vigor desde 2016. Apenas 500 más en estos mismos 10 días. Hay que recordar que es una escuela privada en una instalación pública (acuerdo al que llegó en 2012), que cobra por sus actividades y alquiler de las embarcaciones, que ha reconocido que tiene 40 alumnos y que hay otros lugares donde hacer remo en la misma ciudad. El pasado lunes, primer día de actividad, lanzaron por sus redes un mensaje para ‘llenar el río” con el reclamo de ‘gratis total’, pero convocaron menos de 10 embarcaciones en ‘hora punta’, aún cuando la Confederación Hidrográfica del Tajo les da permiso para 20. Después de ese día, la afluencia ha sido mínima Ayer tarde, sobre 20 hora, cero. Hay que destacar que la autora de este blog, fue acosada y agredida por alguien relacionado con la escuela (desconozco quien) mientras ese primer día hacía fotos en el río, espacio público, dentro de mi actividad informativa.

Una parte del colectivo de remeros defiende que ese tramo del río Manzanares, de aguas someras, como ya describió Madoz en 1848, es “el sitio” que tienen para remar, sin considerar alternativas (El Retiro, la Casa de Campo, Parque Juan Carlos I, embalases cerca de Madrid…) porque está en su barrio o porque van sus hijos. Otros remeros han reaccionado en contra, destacando que si defiendes la naturaleza, no puedes defender el cambio drástico de un río por este deporte. Por lo pronto, según esta noticia, el Ayuntamiento ya les está buscando otro emplazamiento .

Sólo queda esperar que la decisión de apertura no se demore más, dado que el agua en determinadas zonas donde queda estancada totalmente está muy sucia, pues crecen algas (verdin) que con el calor genera malos olores y mosquitos. Nada que ver con el aspecto en la zona donde el agua corre.

 

 

 

 

 

El Manzanares ¿es un río natural o un canal para remeros?


ROSA M. TRISTÁN

RESPUESTA DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID: Después de publicar este artículo, finalmente, una portavoz del Ayuntamiento responde que “el proyecto de renaturalización es compatible con la práctica del remo en el Manzanares, dejando libre la mayor parte del tramo urbano e incluyendo una escala de peces en la presa número 9”, e insiste en lo de la ‘escala de peces’, un sistema para que puedan salvar el obstáculo que les han puesto, como si fuera lo único que destroza el ‘rellenado’ del río al ser ‘apresado’.

Y continúa: “El Ayuntamiento está realizando un seguimiento de la fauna en el Manzanares, que, por supuesto, continuará ahora para compatibilizar al máximo posible la biodiversidad con el uso deportivo”. ¿Y cómo se compatibiliza la desaparición de la flora, las isletas, los cañaverales, etc, con la biodiversidad en ese tramo? ¿Los vecinos y decenas de miles de visitantes del Manzanares (entre Matadero y cerca de Puente de Toledo) deben dejar de disfrutar del espectáculo que tenían por 113 remeros, que es la única actividad ‘deportiva’ fluvial de la escuela Remo Madrid Río? ¿Quién si no ha exigido y presionado para reiniciar esta actividad más que la asociación de remo que gestiona el centro? ¿Ha habido manifestaciones reclamándolo?  

Por último, insisten en que la ‘canalización’del río “ya se dijo y salió en los medios en 2016”, como si por ello debiéramos conformarnos, cuando en estos dos años hemos visto crecer la vida, hemos comprobado que cuando a la naturaleza se la deja en paz, se recupera de nuestro destrozo humano, hemos aprendido a apreciar lo que tenemos en el mismo centro de la ciudad. Y  ahora, 700 días más tarde de lo que ‘se dijo’, nos lo quitan sin avisar, cuando pensábamos que este Ayuntamiento era más ‘verde’ e iba a proteger y conservar esa belleza natural. 

De colofón, rematan las fuentes municipales que la presa (nº 9) “había que arreglarla porque estaba rota”. Pues muy bien, la arreglan, pero la dejan abierta porque, insisto, respuesta convincente sobre quién ha pedido su cierre, excepto una escuela de remo de gestión privada, no dan ninguna. 

En definitiva, en este largo tramo del Manzanares regresamos al pasado de Ana Botella y el PP que creíamos superado…. Pero seguiremos luchando para recuperar el Manzanares porque seguimos pensando que #EsUnRíoNoUnCanal.

(debajo la noticia entera anterior)

ROSA M. TRISTÁN

El río Manzanares, a su paso por Madrid Río, será ‘desnaturalizado’ en las próximas horas, como mucho en los próximos días… Un kilómetro del cauce volverá a ser un canal para que unos pocos (¿veinte? ¿cien personas?) se regocijen remando en unas aguas semi-estancadas mientras la naturaleza que había ‘recolonizado’ el cauce en todo su trazado es de nuevo destruida en uno de sus tramos. Y todo ello sin que los ciudadanos, los miles que cada día disfrutan de la fauna y flora de ese lugar hayan sido informados convenientemente.

Operarios limpiando cauce del Manzanares en zona que se canalizará. @ROSA M. TRISTÁN

Hay que recordar que cuando se inauguró el parque de Madrid Río, el cauce del río era un canal en un intento de emular al Támesis de Londres o el Sena en Paris. Cerrando las nueve presas existentes, el nivel del agua subió y creó una falsa imagen del río caudaloso que nunca fue ni será. Eran los tiempos, allá por 2007, en los que Gallardón tenía el sueño de las Olimpiadas que tanto nos costó y pretendía convertir el Manzanares en sede del deporte de remo.

Finalmente, se creó una escuela municipal a la altura del Matadero para aficionados al remo, un deporte con escasa implantación en Madrid, pero es que no es Cambridge, claro. Cabe recordar que en cuatro años (2012-2016) esta escuela, según los datos de la web de la entidad privada que la gestiona -la asociación Federación Madrileña de Remo-, consiguieron 110 usuarios permanentes de una población madrileña de 3,16 millones de residentes en Madrid y más de 150.000 en el distrito de Arganzuela. En ese momento, todo el río Manzanares no era tal, sino un canal de oscuras y sucias aguas en el que las aves prácticamente no paraban, ni anidaban y en el que la vegetación no se veía por ningún lado, ni tampoco peces. Una absurda sucesión de ‘piscinas’ en un río casi muerto.

En 2016, a sugerencia de Ecologistas en Acción, el nuevo gobierno municipa. decidió abrir las ocho presas existentes para ‘renaturalizarlo’. Vamos, para que volviera a ser el río Manzanares. De nuevo el agua corría libre… y en poco tiempo se volvió cristalina. También hay que recordar que desde el Consistorio se invirtieron 1,2 millones de euros en esta ‘renaturalización’ del tramo urbano, que incluyó reincorporación de plantas autóctonas, la limpieza de las orillas, la instalación de barandillas para acercarse al cauce ….

La vida rebrotó. En dos años hubo una auténtica explosión de biodiversidad

Ánades reales naciendo esta primavera justo en el lugar que se canalizará. @Rosa M. Tristán

 

Hoy Madrid Río se ha convertido en un lugar único en la gran ciudad para acercarse a la naturaleza. Han surgido infinidad de islas en las que crecen cientos de árboles (fresnos, álamos, olmos…) y miles de arbustos, así como áreas de cañaveral. Es el escenario perfecto para las aves y los peces, que no tardaron en llegar. Garzas reales, gallinetas, garcetas, ánades reales, martin pescador, chorlitejos, andarríos y miles de gaviotas procedentes de los duros inviernos nórdicos… Pasear por Madrid Río en primavera y disfrutar del nacimiento de unas garzas pescando, de ánades alimentando a sus crías o enseñándolas a sobrevivir, de galápagos leprosos tomando el sol sobre una piedra… Eso ha sido el día a día de miles de madrileños, que han descubierto un lugar donde acercarse a la naturaleza, conocerla, valorarla y disfrutarla. No todos, claro, pero si la mayoría. Si algo faltaba eran unos carteles en los que informar de todo ello.

Hace 10 días, sin embargo, los vecinos de Arganzuela no daban crédito. De hecho, primero pensaron que los operarios que segaban toda la vegetación del cauce entre las presas 8 y 9 (un kilómetro largo) se dedicaban a tareas rutinarias de limpieza, pese a estar aún las crías de la aves en sus primeros días. ¿Pero qué otra cosa podía ser?

Erraron. El Ayuntamiento ha iniciado la transformación de ese kilómetro (a la altura de Matadero) para que vuelva a ser un canal de aguas semi-estancadas . ¿Con qué único objetivo? Reabrir la escuela Remo Madrid Río de gestión privada y que sus 110 usuarios permanentes retomen su actividad, como venían demandando desde la Federación.

Una se pregunta si acaso no hay otro lugar y recuerda que en su día, la coordinadora de Medio Ambiente municipal, Inés Sabanés, habló de habilitar para ellos en embalse de El Pardo , hoy cerrado. ¿Qué fue de aquello? Bien, también se puede remar en la Casa de Campo, en el Parque Juan Carlos, en El Retiro. ¿Era realmente necesario volver a ‘mutilar’ el Manzanares ‘a la chita callando’?

Ánades reales descansando en una zona del Manzanares que se inundará. R.M.T.

Visto lo visto, en realidad, la intención del Ayuntamiento de Madrid nunca fue liberar el río totalmente, pero la presa número 9 no funcionaba y la naturaleza recuperó lo que era suyo. Es decir, que pese a las ruedas de prensa felicitándose del cambio en el río, en las que no se ha hablado de remeros, la intención siempre fue canalizar un tramo, razón por la que se ha arreglado la presa, por cierto que con un coste para las arcas públicas que no habrá sido pecata minuta. Así el ‘lobby’ remero (y quienes vivimos cerca nunca vimos una afluencia masiva de piragúistas)  logra su objetivo: usar el Manzanares a costa de la pérdida de un kilómetro de biodiversidad y sacarse un dinero, que gratis no es. Echen cuentas…

La presa nº 9, recién arreglada para facilitar la escuela de remo.

Por cierto que las preguntas enviadas por la autora al Consistorio respecto a esta ‘recanalización’ siguen sin respuesta, aunque basta asomarse al Manzanares a la altura del Matadero para verlo a punto de ser inundado –si es que no lo está siendo mientras escribo estas líneas- . Mejor prepárense que cuando los madrileños que pasean por ese tramo se asomen al Manzanares ya no verán corretear a las crías de gallinetas, ni incubar a una hembra de ánade, ni martinetes balanceándose en un junco, ni chorlitejos chicos (https://www.youtube.com/watch?v=9RHyxxDlLlw) picoteando insectos.

También es llamativa la respuesta a la campaña en redes #EsUnRioNoUnCanal, en la que os animo a participar. Desde la escuela Remo Madrid Río se alude a la ‘falta de empatía’ con los remeros, y algunos de sus alumnos, en su ignorancia, argumentan que cuando haya metro y medio de agua canalizada habrá más patos. ¡Por favor! ¿Acaso se han asomado al cauce en estos dos años? Les diría que se apunten a un paseo con Aver Aves para aprender a mirar.

Y por último los hay que señalan que “sólo es un kilómetro afectado” y que se trata de  aprovechar las instalaciones y evitar la pérdida de tres empleos, pero ¿acaso se ha hecho un informe de impacto ambiental reciente ? Pedido está. Enviado no. Y para aprovechar las instalaciones y recuperar TRES puestos de trabajo¿Qué les parece si lo reconvierten en un centro de interpretación de la fauna y flora del Madrid Río al que puedan ir cientos de escolares? Personalmente, me parece mucho mejor idea, así que les regalo la sugerencia.

Pero, por favor, no olvidemos que el Manzanares #EsUnRíoNoUnCanal.

Garza en Madrid Río, en zona que se inundará. @R.M.T.

¡Una semana envuelta en plástico! #NoPlastic por favor….


Playa del Caribe (Haití) @ROSA M. TRISTÁN

ROSA M. TRISTÁN

Aún me pregunto cómo he podido llegar a cumplir 55 años. Desde cría, apenas con 5 ya compraba chuches a una viejita a la puerta del colegio, que me vendía ‘pastillas de burra’, gominolas, regaliz… tras contar y recontar las piezas con las manos. Higiénico no era, pero aquí estoy, toda una superviviente. Bien es verdad que no recuerdo que ningún caso de muerte por ello.  Sin embargo, no se por cuánto tiempo voy a aguantar la realidad plastificada que me acogota. Ahora, cada día, me enfrento a montañas de plásticos que colapsan mi área de reciclaje en el hogar, me asfixian en cualquier supermercado y, lo que es peor, me hunden en profunda depresión porque, si intento huir a la naturaleza, me veo perseguida por una pesadilla en forma de botes, botellas, bolsitas, tapones, tampones, bastoncitos, garrafas… Todo de plástico, plástico, plástico, plástico… hasta el infinito y mucho más.

Debo reconocer que la muerte de un cachalote en la costa de Murcia con 24 kilos de plástico (palabra que voy a repetir conscientemente, porque aún siendo redundante no lo seré tanto como el plástico), no me ha sorprendido. ¿Alguien puede hacerlo sabiendo que millones de toneladas de plástico forman parte de nuestra realidad? Deja de leer y echa un vistazo a tu despensa.

Es un plástico que, está claro, no se gestiona bien en este país, y creo que en casi ninguno, pero hace tiempo he llegado a la conclusión  de que ya no basta con gestionar el residuo porque nos están engañando con una palabra que inunda todo, que igual sirve para levantar vallas en Melilla que para envolver cada galleta: la peligrosa radicalidad de la SEGURIDAD.

Ribera del Manzanares, Parque Regional Sudeste de Madrid @ROSA M. TRISTÁN

Os retrato lo sucedido en una semana: Empecemos por el domingo pasado, con un paseo que presuponía idílico por el Parque Regional del Sudeste (Madrid). Seguía una senda al río Manzanares -que acaba en el Jarama, que va al Tajo (el del trasvase a Murcia), que va al Atlántico- cuando al acercarme a la orilla el espectáculo se tornó dantesco: plásticos, celulosa y trapos colgando de los árboles, jirones de una basura indestructible entre los nidos de los pájaros y también naves de porquería enganchada a plásticos rumbo al mar. ¿24 kilos en el estómago de un cetáceo? ¡Si hasta pocos me parecen!

El lunes. Un amigo guatemalteco de visita por estos lares me puso sobre la pista del primer conflicto internacional que conozco por invasión de plásticos:  ha ocurrido entre su país y Honduras,  pues Guatemala ha generado una impresionante oleada de basura de polietileno que las corrientes llevan a las costas idílicas del país vecino. ¿Solución?: han puesto alambradas en el cauce de los ríos (en concreto en el río Motagua, aunque debería llamarse Motaplástico) con objeto de retener allí tanto envase como llega a la desembocadura y recogerlo.

Costa de Honduras. Caroline Power

Eso si, luego la aparcan en la orilla, de donde retorna de nuevo al río, convirtiéndose así en un monstruo cada vez más grande, alimentado por millones de nuevos envases. Me decía mi amigo -para más señas se llama Oscar Arias, y trabaja en la ONG ambientalista  MadreSelva-, que le sobrecoge  ver el plástico inunda hoy las comunidades rurales más alejadas. Allá donde no llega un médico, ni un maestro, ni la luz, ni agua potable… si que llegan miles de plásticos con comida basura, con dulces, con refrescos… Esa imagen que me represento es la misma que he visto en Haití, en Senegal, en el desierto de Mauritania. Es el enemigodisfrazado de ‘compadre’ que llega para quedarse, porque para perdurar se inventó.  Plástico, plástico, plástico.

Así, llegamos al martes: un día más en el supermercado me enfrento a la batalla de la compra con ‘poco’ plástico. Todo un reto si no se dispone de mucho tiempo. Mi ojo se fija en un paquete envuelto el film transparente e intento averiguar el contenido. Imposible: es una amalgama de plásticos que, al parecer, esconde cuatro pequeñas piezas de bollería. Así que les hago una foto y se la envío, vía Twitter, al supermercado en cuestión, que no tarda en responder con cuatro largos mensajes que os adjunto y resumo:

Trabajamos con nuestros proveedores para que todos nuestros productos cumplan los más estrictos estándares de seguridad alimentaria y calidad” “Para lograr estos objetivos es muy importante que el envase sea el más adecuado para cumplir su función: preservar las características naturales del producto y sus propiedades nutricionales… protegiéndolo de posibles contaminaciones y retrasando la oxidación y degradación de vitaminas y minerales. Todo ello contribuye a aumentar la vida útil del producto y a reducir el desperdicio alimentario” Y de remate concluyen: “Todos nuestros envases cumplen con las normativas sanitarias y ambientales: son reciclables y deben depositarse en el contenedor amarillo para que sean correctamente reciclados”.

¿Conforme con las respuestas? Pues, ni mucho menos.

Primero, porque  no hay nada más peligroso e inseguro para el ser humano (y los no humanos, evidentemente) que convertir la Tierra en un vertedero, algo evidente que no hay científico que no defienda con pruebas. Segundo, porque la verdadera ‘inseguridad alimentaria’ es la falta de comida para 126 millones de personas  (datos el último informe de la FAO), cuestión que no se la solucionado con la producción industrial de alimentos ni con los transgénicos, por más que algunos se empeñen en defenderlos. Tercero: ¿qué sentido tiene proteger la oxidación de mi pequeña ensaimada generando la putrefacción general? Cuarto: no me sale la cuenta  del beneficio de aumentar la vida útil de un producto causando muerte de ríos y mares. Quinto: la alusión a la reducción del desperdicio alimentario con los plásticos, está en serias dudas (Informe de Amigos de la Tierra), que justo prueba lo contrario. Y sexto: ¡claro que hay que reciclar! Y mucho mejor si se pudieran retornar los envases, como hacía también de niña, lo que ahora no se puede… Pero ¿Acaso los que nos venden no tienen ninguna responsabilidad? Perdonen ustedes, pero yo creo que si la tienen. Por ello me gusta la campaña de Greenpeace España  para pedir a los supermercados que no nos plastifiquen la comida, pero no la pediría sólo para frutas y verduras, sino para muchos alimentos de apenas 100 gramos que ahora nos ponen sobre una bolsita individual, dentro una bandejita de polispán (plástico), cubiertas de film (plástico) o en otro envoltorio más grande con varias piezas (plástico) y que acaba en una bolsa con asas (plástico) porque si nos las venden es a precio de risa.

Miércoles. Sin buscarlo, me llega un artículo con la historia de los gusanos come-plástico que ha descubierto una científica del CSIC. Es una noticia del año pasado, que alguien ha recuperado justo ahora. Desde el punto de vista científico es un avance, claro, y da alas a quienes confían en que “ya solucionaremos el problema porque para eso somos seres inteligentes”. Es un argumento que escucho cada vez con más frecuencia, pese a que los investigadores que defienden tamaña confianza en el ser humano son los menos. La noticia, enfocada como la solución que esperábamos, tiene su gracia: ¿realmente alguien puede pensar que los ocho millones de toneladas de plástico que generamos al año pueden ser zampados por gusanos que nacieron para comer cera y miel de abeja? ¿Es capaz de imaginar qué clase de mutaciones sufrirían estos invertebrados a base de polietileno? Con tanta comida, eso sí, estarían en su salsa. Sólo de pensar en la plaga de que se generaría (¿decenas de millones de mega-gusanos?) me dan auténticas náuseas. Casi tantas como las playas de Jacmel que ví en Haití hace un par de años, como esa foto de la costa hondureña que pongo en este artículo e hizo una turista: Carolina Power.

Jueves. Como las ciencias de la naturaleza no son una preocupación educativa (no son ‘competitivas’), entiendo que la gente no sabe casi nada del funcionamiento del planeta. Les cuesta imaginar que ese plástico insignificante que consume para un traguito de agua de 25 centilitros pueda viajar tan lejos, pero en este día descubro un vídeo que puede dar idea de cuán lejos llevamos la ‘seguridad’ de nuestra plastificación.

Es un vídeo en el que se ve a pingüinos (en el Pacífico Sur, no lejos de la Antártida) descansando en una isla muy peculiar, un tanto inestable. Se trata de un montaje de WWF, que no nos muestra los microplásticos que hemos visto como islas-sopas en otras ocasiones: los han puesto sobre esas insidiosas bolsitas de polipropileno, un material más ligero que el polietileno y que tiene una alta resistencia a la fisuración, ácidos abrasivos, solventes orgánicos y electrolitos, dicen sus fabricantes en sus web. También sobre envases de detergente, botes, botellas… que en la realidad si que llegan hasta la costa de la Antártida y quizás a su corazón (espero que el Trineo de Viento de Ramón Larramendi nos ayude a descubrirlo en su próxima expedición… pero ya me temo lo peor). También se ha probado  ya han conquistado el corazón del Ártico, así que el montaje puede dejar de serlo muy pronto.

Dicho lo cual, para el viernes sólo veo una solución posible: iniciar el BOICOT total como consumidores al ‘sobreempaquetado’ de plástico. Podemos hacer mucho daño si nos empeñamos. BOICOT a las empresas que inundan de envoltorios países donde no existe el reciclaje, sin preocuparse de esa coyuntura porque actúan en Estados con gobiernos donde lo ambiental sólo se entiende como una traba a lo que llaman ‘desarrollo’ (en el fondo, no estamos tan lejos nosotros).  Y BOICOT a los dirigentes políticos que siguen haciendo la vista gorda a esta invasión que es mucho más peligrosa que otras que quieren ‘vendernos’ y tienen que ver con la búsqueda de los derechos humanos básicos.

Es imposible librarnos de todos los plásticos de nuestra vida, pero con muy poco esfuerzo podemos expulsar kilos y kilos de nuestras cocinas, de nuestros ríos y campos, de nuestros mares.

No tenemos otro hogar y desde luego yo no se lo quiero dejar a los gusanos. Prefiero los pingüinos y los cachalotes.

 

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