Michel Mayor, el sabio que nos abrió la ventana a otros mundos


Festival Starmus 2017 @RosaTristán

ROSA M. TRISTÁN

Hay seres humanos que se nos quedan prendidos dentro, personas que irradian sabiduría y sencillez a partes iguales y que con las que merece la pena mantener el fino hilo que un día surgió y que, si bien no crece si que permanece ahí, a la espera de nuevos encuentros. En mi caso, uno de esos hilos me une al nuevo Nobel de Física, Michel Mayor, el científico suizo que hace ya casi 25 años nos descubrió, junto con su alumno Didier Queloz, que más allá de nuestro Sistema Solar había mundos, miles, millones de mundos quizás, a la espera de ser descubiertos. Michel y Didier, un día de 1995 encontraron que cierto movimiento en la velocidad radial de la lejana estrella 51 Pegasi (también llamada Helvetios) era, sin duda, un pequeño planeta, un exoplaneta porque está fuera de nuestro Sistema Solar. Nuestro mundo, con este hallazgo, dejó de ser tan especial. Si a 50 años luz de la Tierra, en la constelación de Pegaso, había un planeta orbitando otra estrella ¿por qué iba a ser el único?

Con Michel Mayor y el astronauta Claude Nicollier en Starmus 2017 @RosaTristán

 

Hoy ya se han localizado 4.031 confirmados y otros 2.420 potenciales y es un número que no deja de aumentar, pero la brecha que abrieron Michel y Didier con el abrasador planeta Dimidio (antes se conocía como 51 Pegasus B) fue clave  y por ello cuando hace 10 años le entrevisté por primera vez el tiempo se me hizo infinitamente corto para tanto como podía aprender con ese hombre tímido y discreto, de los que parece que no tienen más vida que mirar por un telescopio (en realidad las pantallas del telescopio) hacia el mucho más allá de nuestra mirada. Y de repente descubres que no, que esa persona es, además, un sabio, un filósofo de la vida.

En 2011, nos volvimos a encontrar en el Starmus Festival de Tenerife, adonde acudió con su mujer Francoise y en los años siguientes repetimos citas en las nuevas ediciones de ese festival de ciencia, divulgación y música, organizado por su amigo y colega Garik Israelian, al que nunca ha querido faltar. Con ellos, recuerdo una fría y mágica noche mirando las estrellas por un telescopio de aficionados en las cercanías del Teide. “No entiendo como no le han dado ya el Nobel”, le dije entonces. Y Michel Mayor se reía mientras me explicaba que, en realidad, poco sabía de constelaciones, que lo suyo era de buscar lo que no somos capaces de ver, de hacer visible lo invisible.

Y tenía que llegar… porque antes del Nobel ya tenía la Medalla Albert Einstein (2004), era Caballero de la Legión de Honor francesa (2004), el Premio Shaw de Astronomía (2005), la Medalla de Oro de la Real Sociedad Astronómica del Reino Unido (2015) y el Premio Wolf de Física (2017), considerado el más prestigioso del área tras el Premio Nobel. Junto con Isaelian, con el que ha publicado más de 40 artículos científicos, también recibió el prestigioso Premio Viktor Ambartsumian, en Rusia. Hoy, por fin, el ansiado premio de la Academia sueca.

La última vez que nos encontramos fue en el Starmus de 2017 en Trondheim. Llegamos a la vez al aeropuerto, aunque la pareja venía de recoger el mencionado Premio Wolf de la calurosa Israel. Les perdieron las maletas y el clima en Noruega no era para andar desabrigados. De aquellos días en Starmus tengo infinidad de recuerdos; desde luego las conferencias de otros Nobel sobre temas apasionantes, las meteduras de pata machistas de algunos, el compartir canapés y cerveza con el mediático periodista Larry King y el no menos mediático Oliver Stone, la recepción con los príncipes noruegos, el concierto de Steve Vai, para el que nos dieron tapones para los oídos…

Con Francoise y Michel Mayor, en Tenerife.

Pero de todo ahora me vienen a la mente las tertulias improvisadas en torno a un café con Michel Mayor, con Francoise, que habla un excelente español, por cierto, y con su amigo de aventuras, el astronauta suizo Claude Nicollier, el primer europeo en viajar al espacio.

Ahí descubrí a un ser humano pegado a la Tierra, a un viajero cuya curiosidad es tan infinita en nuestro planeta como en el Universo, eso sí, siempre con el empuje, a su lado, de una mujer tan fuerte como discreta e imprescindible. Y donde menos lo esperaba encontramos un hilo que nos unía y que pasaba por África subsahariana, que habían recorrido, para viajar desde allí a las estrellas. Tampoco olvido el cariñoso mensaje que Michel me envió cuando se enteró, hace ya más de siete años, de que había dejado de trabajar en El Mundo (en este caso, bien terrenal) a través del cual nos habíamos conocido.

Por eso, cuando hoy supe que este sabio y el que fuera su doctorando, Didier Queloz, son los nuevos Nobel de Física 2019, junto con el norteamericano, James Peebles, he sentido muy cerca la alegría: llega el reconocimiento global que hace tiempo pienso que lo merecía. Así que, desde este Laboratorio para Sapiens, gracias Michel por habernos ‘empequeñecido’ en el Universo. Para los seres humano nos debiera sacudir de soberbia saber que, muy muy probablemente, no somos tan especiales…

Otros muchos mundos están ahí fuera y esa ventana la abristeis Didier y tú a la Humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

La sombra de un ‘agujero negro’, en un telescopio tan grande como la Tierra


  • La ciencia española, protagonista con un telescopio andaluz y tres algoritmos que permiten reconstruir la imagen
  • Sólo un 11% de los  participantes en este proyecto es mujer, ejemplo del camino que queda por recorrer

ROSA M. TRISTÁN

Necesitaban un telescopio tan grande como la misma Tierra. Los científicos sabían que solamente así podían intentar sacar la foto de la sombra de un agujero negro, que por otra parte es imposible de captar. Y 100 años después de que la privilegiada cabeza de Albert Einstein intuyera su existencia, los humanos, desde un pequeño planeta azul en una esquina de su galaxia, la Vía Láctea, llegaron hasta otra situada a  55 millones de años luz y sacaron la foto de su centro, donde se encuentra el agujero negro de la M87. Como un gran ojo, rodeado de un intenso halo de fuego, que son gases atraídos por la poderosa fuerza de gravedad, la imagen de este agujero supermasivo, hasta 6.5000 veces más que nuestra estrella el Sol, ha dado la vuelta al mundo en apenas unos segundos.

Para conseguirla, han sido necesarios años de trabajo de 200 científicos en todo el mundo, muchas horas de observación, y más de análisis y, sobre todo, aunar en uno solo ocho telescopios tan potentes como el ALMA de Chile con sus 66 antenas o el IRAM-30 del Observatorio Astronómico de Andalucía. De esas piezas surgió d el gran telescopio planetario (Telescopio Horizonte de Eventos, EHT) que la misión requería. Por ello, la presentación en sí de la imagen se preparó como un acontecimiento, al estilo de los grandes anuncios de la NASA, con conferencias de prensa simultáneas en varios países de tres continentes y con un emocionado comisario Europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas, como maestro de ceremonias.

En Madrid, la sede del CSIC fue el lugar escogido para mostrar la histórica foto. Entre los científicos españoles participantes, cuatro hombres y una mujer. “En realidad, las mujeres sólo somos el 11% de todo el proyecto a nivel mundial, un número escaso”, me comenta Rebecca Azulay,  de la Universidad de Valencia. Rebecca revelaba así otro ‘agujero negro’ científico, el que engulle a las mujeres en algunos campos de la ciencia. Ella fue una de las personas que pasó muchas horas de observación en los 10 días de 2017 que sirvieron para fotografiar al esquivo fenómeno astronómico y con su presencia en el acto ponía de manifiesto el largo camino que queda por recorrer a la científicas.

Rebecca Azulay, de la Universidad de Valencia.

Volviendo, a la foto, los científicos habían escogido la galaxia Messier 87(M87) porque, aún estando lejos, su agujero negro era grande y lo que ocurría a su alrededor se veía mucho más estable que en nuestra Vía Láctea. El EHT, en realidad, captó una película y no una foto fija, en la que se veía un anillo de luz con 42 microsegundos de arco, luz que era 10 veces menos hacia el centro, justo hacia el agujero negro, donde se produce la absorción de los gases. “Esa imagen concuerda con la Teoría de la Relatividad de Einsein”, explicaba José Luis Gómez, investgador del CSIC (Instituto de Astrofísica de Andalucía) que no sólo ha desarrollado tres algoritmos para reconstruir las imágenes, sino que ha sido uno de los coordinadores el artículo científico publicado en Asfrophysical Journal Letters.

Pero tener la imagen del EHT no bastaba. Había que comprobar que era real. Y en ello, la participación española ha sido clave. Una de las cuestiones en las que España, con José Luis López, ha participado ha sido el desarrollo de unos algoritmos que permitieron reconstruir las imágenes de la sombra del agujero. Hasta  72.000 simulaciones han sido necesarias para comprobar que las cuatro ‘tomas’ del EHT en abril de 2017 eran lo que esperaban, porque cumplía además con las predicciones teóricas que se tenían.

Iván Martín-Vélez, del Instituto Geográfico Nacional, descataba que lo logrado era “como ver esta pelota de tenis desde la Luna o como ver el grosor de un cabello desde la Estación Espacial”. De ahi la necesidad de ‘construir’ un telescopio gigante combinando ocho, algo que ha sido posible gracias a otros algoritmos que él desarrollo. “ALMA, con sus más de 50 antenas, equivale a un telescopio de 70 centímetros de diámetro”, dijo. Pero también el granadino IRAM-30 ha tenido su papel.

Una vez conseguido este hito, los científicos ya miran más allá. No sólo quieren saber qué es ese chorro de eyección de material que sale del agujero negro, y quien sabe si saber qué hay y que ocurre dentro, sino que ha tienen hasta cinco agujeros negros tienen ya ‘en su radar’ para intentar sacarles la foto.

Para ello ya están pensando en incorporar un telescopio cercano al Polo Norte (en Groenlandia), porque en la Antártida ya lo tienen en la red (South Pole Telescope) y otros dos más: en Arizona y en los Alpes franceses (Noema). Incluso quieren colocar antenas del EHT en el espacio para multiplicar su nitidez. “No es la primera vez que se trabajaría con ellas. La agencia espacial rusa ya trabaja con el Telescopio Millimetron, que sería el más grande jamás puesto en el espacio y podría coordinarse con el EHT e menos de una década”, comentó José Luis López. Con ello, la capacidad de observación se multiplicaría en varios grados.

Todo apunta a que se ha abierto una nueva etapa en el conocimiento del Universo en el que somos una pequeña pieza marcada por una leyes de la física que un visionario llamado Einstein supo ver cuando ni siquiera podía imaginar que algún día la foto de la sombra del agujero de una galaxia vecina daría la vuelta al mundo en cuestión de segundos.

 

 

El último kilómetro virgen de costa “violado” con 1.500 viviendas


 

Los monstruos de Gomendio en Punta Prima. Orihuela @RosaTristán

ROSA M. TRISTÁN

Un kilómetro.… Esto es todo lo que queda de costa virgen en Orihuela (Alicante). Se trata de Cala Mosca, un lugar pedrogoso y sin playa que permitía tomar un respiro y disfrutar de un pedazo de paisaje sin cemento, de alguna garza, de un paseo en bici junto al mar sin las sombras del ladrillazo… Pero pronto ese kilómetro será historia porque, inexplicablemente, el Consell Valenciano ha dado el visto bueno ambiental a la construcción de ¡¡1.500 viviendas nuevas!! en apenas esos 1.000 metros que pasarán de vírgenes a violados por obra y gracia del grupo constructor Gomendio.

En realidad, son un suma y sigue a las otras tantas torres que ha levantado el mismo grupo Gomendio, horrorosos edificios de hasta 11 plantas junto a Cala Mosca, en Punta Prima. Edificios que han dejado la costa sin sol y el interior sin brisa del mar, mamotretos de hormigón que he visto crecer como monstruos en el horizonte, al mismo tiempo que aumenta la mierda que flota en el agua (y no es metáfora, fijaros en la esquina izda de la foto, el pasado verano). Edificios que se publicitan en ruso porque rusos han sido los ‘nuevos ricos’ a captar, mientras las basuras que dejan se acumulan por doquier (sin reciclaje, por cierto, en muchas de las zonas). Edificios que superan lo recomendable en zona sísmica, como ya publiqué hace unos años,  porque allí se siguen produciendo terremotos un día si y otro también (casi todos menores, pero nunca se sabe).

Pero, dicen los técnicos de Ximo Puig (presidente del Consell de la Generalitat Valenciana) que no hay impacto ambiental  con estas 1.500 viviendas junto al mar y por ello en febrero dieron su dictamen ambiental favorable, como publico Alicante Plaza, para acabar con los 456.000 metros cuadrados bien hormigonados. El último kilómetro. 

Los edificios Gomendio desde Cala Ferris. @Rosa M. Tristán

Como no podía faltar cuando el PP anda cerca, también en este caso se hace presente la corrupción, porque resulta que esta finca era de uso público, pero en 2001 el señor ex alcalde de Orihuela, José Manuel Medina (PP), autorizó permutar unos terrenos que la constructora tenia en el interior del término municipal por estos costeros, mucho más suculentos, y encima por la mitad de su precio real (pagaron unos 30 euros por m2 cuando cinco años antes se valoraron en 60). Vamos, un chollo para Gomendio Construcciones, que por cierto es de la familia de Montserrat Gomendio, ex secretaria de Estado del mismo PP y esposa del inolvidable ex ministro del PP José Ignacio Wert. Y conviene recordar que esta corruptela con el último kilómetro fue denunciada ante la Fiscalía Anticorrupción por la oposición (Cambiemos Orihuela), fiscalía que en marzo de 2018 dijo apreciar “indicios de delito”, aunque por desgracia habían prescrito….Prescrito si, pero indicio de delito también.

 

Zona Cala Mosca, el pasado verano. @Rosa M. Tristán

Con todo, no es poco sorprendente que el único impacto ambiental que encuentra la Generalitat Valencia en este ‘pelotazo’ en el último kilómetro, sea que la urbanización afecta a un caracol (Tudorella mauretanica) y una planta (jarilla cabeza de gato) detectados únicamente en tres de las parcelas de apenas 1.500 m2, como si tamaña cantidad de hormigón, aguas residuales, basuras y gentes no impactaran a los otros seres humanos (vecinos y ecologistas llevan mucho tiempo con protestas), ni a las aves que visitan la zona, ni a las aguas del mar donde acabarán los desperdicios de sus tazas de váter, ni a la acumulación de desperdicios que se acumularán (irremisiblemente) con, pongamos, unas 7.000 personas más habitando en ese lugar. Sin olvidar que como no hay playas en ese último kilómetro para ‘tanta gente’, estas 1.500 familias, sumadas a las otras miles de ‘viviendas GOMENDIO’ de la cercana Punta Prima tendrán que coger coches para moverse de un lado a otro, porque lo que les venden como primera linea de  playa es una farsa, pues no hay más playa que unas pequeñas calas rocosas e inaccesibles. Ah, y ahora en sombra desde media tarde.

Todo indica que para el Gobierno de Ximo Puig ese impacto no cuenta. Sólo tiene ojos para el caracol y el ojo de gato (que por otra parte se extiende por toda la zona pese a que nadie se ocupa de limpiarla), así que a los Gomendio no les importa no construir en uno de los terrenitos. A fin de cuentas les han ‘compensado’ dejándoles’tirar’ más hacia lo alto y aunque aún no han empezado las obras, ya tienen pista para despegar cuando quieran.

¿Adiós a un palmeral histórico?

Y si seguimos por la costa y pasamos la ‘frontera’ a Torrevieja… llegamos a otro paraje en vías de extinción. Se trata del palmeral de Cala Ferris, apenas a 500 metros de la Cala Mosca.. En la zona acaba de aprobarse una reserva marina, pero justo en tierra hay un palmeral único, y por desgracia privado, que se deteriora día a día. Resulta que sus propietarios tienen ganas de enladrillar también este paraje y como no les dejan han decidido no cuidarlo. ¿No suena a chantaje puro y duro? Y si así fuera, me pregunto: ¿No hay forma de que ese terreno, no muy grande, pase a ser público antes de firmar su defunción? Total, si rescatamos bancos y autopistas, seguro que este pequeño palmeral es una ganga. Porque es bochornoso ver cómo palmeras con más de 100 años enferman tras un vallado que, además de dificultar el acceso a la costa de los vecinos, ha colaborado en la destrucción de las dunas de la cala, por más que ahora se traten de regenerar desde el Ayuntamiento. A quien quiera saber más de quienes son estos dueños tan preocupados por sus ‘bienes naturales’, le animo a visitar la web de Ferris Hills.

Para colmo, esta empresa, que maneja el patrimonio de una familia murciana según su web, se ha querellado contra la plataforma conservacionista (todos vecinos de la zona) que ya en 2014 denunció que el muro de cemento ocupa parte de una vía pecuaria pública que no está deslindada. Se llama Plataforma Salvemos Lo Ferris y este año tuvo que convocar un crowdfunding porque tras varias manifestaciones junto a la valla, en las que pude ver a decenas de vecinos, les impusieron una fianza tan desorbitada que no podían pagarla. Es algo que me suena a criminalización de una defensa ambiental. Curiosamente, la Justicia ha sido rápida frente a la denuncia de la empresa Ferris Hills, que les acusó de ‘injurias’ por lo dicho en estas manifestaciones, pero el expediente abierto contra su vallado en el municipio ahí está sin resolver.

Por desgracia, que sean Los Verdes quienes gobiernan en Torrevieja hasta ahora no ha servido de mucho en este caso. La valla sigue y las palmeras, que durante años me hicieron soñar que estaba en otro lugar, mueren. Y estando en Cala Ferris, si una levanta la vista hacia la derecha, los monstruos de Gomendio, en la vecina Orihuela, amenazan con engullirme.

Y así acaba la historia del último kilómetro virgen, que pronto será historia.

(Aprovecho para recomendar leer sobre otro ‘pelotazo’ urbanístico, en este caso en la maravillosa playa de El Cotillo de Fuerteventura, por Sofía Menéndez)

No tenemos remedio.

Starmus: de Davos a la Luna con las misiones Apolo


Michel Mayer, Jean-Michel Jarre y Garik Israelian, presentando Starmus en Davos.

ROSA M. TRISTÁN

Entre líderes políticos (este años con sonadas ausencias), empresarios de postín y financieros de primera línea, el World Economic Forum que un año más se celebra en esa ciudad perdida en los Alpes suizos llamada Davos, este año se han visto a algunos científicos astrofísicos y a músicos de los que figuran entre las estrellas. Ocurrió durante una presentación especial del Festival Starmus, esa cita bianual que reúne a grandes de la investigación con grandes de la cultura para atraer a los jóvenes, hoy tan esquivos, en general, de lo que es la ciencia.

Durante una mesa redonda, los grandes líderes económicos, así como medios de todo el mundo, pudieron escuchar al Dr. Brian May (guitarrista de Queen y astrofísico), al músico y compositor francés  Jean-Michel Jarre y al científico del Instituto de Astrofísica de Canarias, y director y fundador del Starmus, Garik Israelian, hablar de la especial conexión que existe entre entre la ciencia y la música.

Flanqueado por un panel de científicos de renombre, de astronautas de la Agencia Espacial Europea y de premios Nobel, Jean-Michel Jarre presentó su innovador homenaje a las misiones Apolo de la NASA, que este año celebran su 50 aniversario. Entre los participantes estaban el astronauta suizo Claude Nicollier, Israelian, Jean-Michel Jarre, Brian May y el también astrofísico Michel Mayor, quien nos descubrió hace ya muchos años que no habitábamos en la única estrella con planetas, sino que había otros muchos más allá, ampliando infinitamente las posibilidades de encontrar vida fuera de nuestra pequeña Tierra.

El evento atrajo a muchos de los máximos responsables de empresas presentes en Davos y también a  fanáticos de la música que querían conocer el nuevo tributo musical al 50 aniversario de las misiones Apollo de Jean-Michel Jarre, en el que ha incorporado investigaciones del propio Israelian. “Por primera vez, la biblioteca de ‘sonidos de estrellas’ desarrollada por Garik Israelian se incorporará a una composición musical. Si bien es un fenómeno relativamente desconocido, es real y estoy emocionado de incluir los sonidos reales de los planetas y las estrellas en esta innovadora oda a las misiones de Apolo “, señaló Jean-Michel Jarre, según la nota de prensa envida por Starmus.

Este año, el festival STARMUS V se traslada a  Zurich  Suiza, donde tendrá lugar entre el 24 al 29 de junio de 2019 con uno de los programas más potentes de su historia, si bien cada dos años es una auténtica sorpresa. En esta ocasión, coincidiendo con el 50 aniversario de los aterrizajes lunares, contará con siete miembros del equipo original de las misiones Apolo de la NASA, entre los que se encontrará el esquivo Michael Collins, dos astronautas de la ESA (Tim Peake y Samantha Cristoforetti), la leyenda de la divulgación científica en Estados Unidos Bill Nye, junto con las estrellas de rock Brian May, Brian Eno, Steve Vai y Rick Wakeman. Además, como homenaje especial a las misiones a la Luna, Hans Zimmer (compositor de bandas sonoras como la de ‘El Rey León’, ‘Thelma y Louise’ o ‘Batman’) tocará un concierto muy especial:  “Once Upon a Time on The Moon”.

Pero STARMUS V no sólo es música. También es la ocasión para escuchar en directo a científicos de diversas disciplinas, entre los que este año habrá 12 premios Nobel que participarán en debates y mesas redondas de diversos temas, desde microbiología y bioquímica hasta astrofísica y neurociencia.  Entre los oradores, también estarán El programa 2019 reunirá a algunas de las personas más inteligentes, creativas y artísticas del planeta, entre los que estarán  Sir Martin Rees (astrónomo y presidente de la Real Sociedad de Londres), la bioquímica Emmanuelle Charpentier y la ex astronauta británica Helen Sharman. Además, estarán los miembros de la Junta de Starmus, de la que formó parte Stephen Hawking con May-Brit Moser, Elizabeth Blackburn, Linda Buck, Brian May, Peter Gabriel Richard Dawkins, Alexei Leonov, Jill Tarter, Robert Williams, David Eicher, Emmanuelle Charpentier y su fundador, Israelian. De hecho, un momento especial es la ceremonia en la que se entregará la Medalla Stephen Hawking 2019 destinada a  la Comunicación de la Ciencia, un premico que cuenta con el apoyo de Omega y Kaspersky Labs.

Las entradas ya están a la venta en www.starmus.com.

Los top-science 2019: De ‘entizar’ la atmósfera a conocer la ‘biosfera profunda’


Experimento de la tiza en la atmósfera.

ROSA M. TRISTÁN

Nada hay más difícil que aventurar en ciencia qué es lo que deparará el futuro. Los hallazgos y descubrimientos, en general, no se programan, pero si es posible aventurar que grandes proyectos en marcha o planificados con antelación, inevitablemente, nos van a proporcionar sorpresas. Y son de todo tipo, pero con el hilo común que nos enlaza con la vida y con la Tierra, que en el fondo lo que nos interesa, y curiosamente lo que más maltratamos. Es la paradoja humana.

PASADO Y FUTURO DE LA VIDA HUMANA

1 . Humanos con genes manipulados

En 2018, la mayor revolución y polémica científica tuvo lugar cuano el chino He Jiankui anunció que había ayudado a ‘producir’ dos bebés (gemelas) con los genes manipulados para no sufrir determinadas enfermedades, como el sida.  Ahora podría enfrentarse a la pena de muerte en su país, porque no siguió los canales ni los procedimientos legales. Ni siquiera lo sabían en la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur en Shenzhen, donde trabaja. Este año, se ha anunciado que otros científicos intentarán descubrir cualquier efecto secundario potencial del proceso y crearán un marco aún más garantista para controlar este tipo de experimentos, que pueden tener graves efectos secundarios, sin olvidar las consecuencias éticas. No todo vale en ciencia y 2019 puede ser un año importante

Humanos y ‘hobbits’ del pasado 

2. Son muchos los proyectos de excavaciones que están en marcha en el mundo. Entre los más interesantes, desde luego están los yacimientos hallados en Filipinas, en concreto en la isla de Luzón, que fueron publicados el pasado mes de mayo. Un equipo internacional de arqueólogos descubrió que allí vivían humanos hace emás de 700,000 años, cientos de miles de años antes de lo que se pensaba. A 1.200 kilómetros, en la isla de Flores de Indonsia, se encontraron en 2003 restos de humanos muy pequeños, que son conocidos como ‘hobbits’, aunque su nombre oficial es Homo floresiensis. ¿Qué relación hay entre ellos? ¿Serían también enanos los de Luzón? Son misterios que este año, en nuevas excavaciones, pueden tener respuesta. 

3. Ya en clave nacional, mencionaría el proyecto que un equipo español mantiene en la Garganta de Olduvai, en Tanzania, llevado a cabo por el IDEA cada verano, que nos está descubriendo nuestro pasado mucho antes de abandonar el continente africano, que es de donde todos hemos emigrado, algo que conviene recordar. De hecho, la única especie de homínino europea son los neandertales, que precisamente también pueden darnos sorpresas este año cuando comience a excavarse el nuevo yacimiento de La Paredeja de Atapuerca, un programa científico que no deja de crecer.

MIRANDO AL COSMOS O DESDE EL COSMOS

4. Starmus viaja a la Luna. Si algo caracteriza a los humanos es su insaciable curiosidad por saber y conocer el más allá. En 2019 se conmemora el 50 aniversario de uno de los hitos más importantes de esa búsqueda, que fue la llegada a la Luna y con tal motivo el festival bianual Starmus, que avaló Stephen Hawking tras su creación en España,  va a reunir a un elenco inigualable de astronautas de las misiones Apolo, de la NASA, de la Agencia Espacial Europea, cosmonautas rusos… y además estrechas de rock como Brian May (Queen), Steve Vei, Peter Gabriel…. Entre lo más destacado, sin duda, la presencia del esquivo Michael Colins, con el que ya habrán pasado por Starmus los tres astronautas.

5. Los bosques que nos quedan

El pasado 8 de diciembre, la NASA inició un experimento en exterior de la Estación Espacial Internacional con un nuevo instrumento que quiere observar la Tierra. Se trata del GEDI, que estará funcionando hasta 2020, y consiste en obtener datos en 3D de los bosques templados y tropicales de nuestro planeta, como la Amazonía (si es que nos queda algo después del paso de Jair Bolsonaro …). GEDI intentará responder preguntas fundamentales, como la cantidad de carbono almacenado en los árboles y cómo la deforestación podría afectar en el cambio climático. Se podrán hacer estimaciones de cuánto carbono se almacena en los bosques y cómo puede cambiar si  aumentan las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera  terrestre.

VIAJE A LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA

 6. Explorando la biosfera profunda

Eukariota en la biosfera profunda.

Durante los últimos 10 años, más de mil científicos de todo el mundo, que participan en el llamado Observatorio Deep Carbon, han estado excavando en las profundidades de la Tierra y han descubierto que a cinco kilómetros bajo nuestros pies y bajo los océanos está enterrada lo que han llamado “biosfera profunda”, un reservorio subterráneo de organismos no catalogados que podrían reducir la cantidad de vida en la superficie de nuestro planeta. Estiman que los organismos que han hallado representan entre 15.000 y 23.000 millones de toneladas de carbono, cientos de veces más que el contenido en todos los seres humanos. Son microbios que supondrían en 70% de todos los que hay en la superficie y que son prácticamente desconocidos porque sólo se ven por microscopio. Estos microorganismos, a falta de Sol, obtienen energía, por quemosíntesis para alimentarse (energía química y nutrientes a partir de los minerales) y pueden vivir miles de años. Sin duda, en 2019 seguro que descubrimos muchas más de sus fascinantes características.

7. Perforación en Japón tras un terremoto

Frente a la costa suroeste de Japón, por debajo del Océano Pacífico se encuentra el canal Nankai, una zona de subducción activa donde una placa de la corteza terrestre se desliza debajo de otra. Es uno de los lugares con mayor actividad sísmica del planeta, responsable del terremoto de Tōnankai, de magnitud 8,1 que sacudió a Japón en 1944. En 2018, el Experimento de Zona Sismogénica del Canal de Nankai (NanTroSEIZE) comenzó a perforar la falla en la que es la primera expedición para muestrear la parte causante de un terremoto de la corteza terrestre. Las rocas recolectadas en 2019 se analizarán para ver cómo están de sólidas, lo que permitirá a los investigadores comprender mejor sobre las condiciones que podrían llevar a un terremoto en este tipo de falla.

8. El experimento de la tiza

Este experimento, que se pondrá en marcha en 2019, me ha dejado perpleja. Investigadores de Harvard quieren recrear el enfriamiento que genera en el clima una erupción volcánica al impedir el paso de la energía solar. Pero en lugar de cenizas, utilizarán ¡tizas!. Se trata, aseguran de poner en marcha una técnica de geoingeniería solar a la que han bautizado como Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica (SCoPEx), con la que esperan rociar con 100 gramos de partículas de tiza la estratosfera para observar cómo se dispersan por la atmósfera. Tales partículas, dicen, podrían eventualmente enfriar el planeta al reflejar algunos de los rayos del Sol de regreso al espacio, al igual que hacen los hielos. SCoPEx ya ha levantado la polémica entre los escépticos de la geoingeniería, que temen que esta práctica pueda tener consecuencias involuntarias y distraer los imprescindibles esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El equipo de SCoPEx liderado por Estados Unidos está esperando la aprobación de un comité asesor independiente y podría ponerse en marcha en 2019. Como no creo que una tiza solucione el problema del cambio climático, mejor seguir reduciendo emisiones y reforestando. Lo que le sobra a nuestra atmósfera son sustancias que no estaban…

EXPLORANDO LOS HIELOS

9. En busca de grietas en la Antártida

El verano de 2019, una importante expedición se dirigirá al glaciar Thwaites de la Antártida Occidental que parece estar a punto de colapsar y podría cambiar nivel del mar. Costará 25 millones de dólares a la National Science Foundation (NSF) de EEUU y el Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural (NERC) del Reino Unido y está previso que participen en el estudio más de 100 científicos de todo el mundo. Dicen que este glaciar gigante actúa como un corcho, tras el que hay otras enormes masas de hielo y su colapsa, toas ellas podrían acabar en el océano y fundirse, aumentando el nivel del mar. Los satélites ya muestran los cambios pero hay que tener datos del terreno.  Para ayudar en ello, en septiembre, la NASA ya lanzó un satélite que mira a los Polos este año proporcionará muchos datos con los mapas más detallados conocidos del hielo de la Antártida .

10. Circunnavegar el hielo antártico en un trineo. 

A finales de 2019 , una gran expedición polar está previsto que salga desde España del Trineo de Viento, que ahora mismo también recorre ese continente. El siguiente reto de este proyecto pionero, en un eco-vehículo polar único, es la primera Circunnavegación de la historia del continente por el hielo: entre 5.000 y 7.000 kms de recorrido por toda la meseta interior de la Antártida recogiendo datos para la ciencia. Todo ello dependerá de si alguien apuesta por apoyar financieramente esta gran aventura científica, ya sea desde instituciones o empresas.

 

 

Starmus de luto: Brian May, Leonov, Israelian, Dawkins… dicen adiós a Stephen Hawking



ROSA M. TRISTÁN

“Hoy, el 14 de marzo de 2018, la raza humana ha sufrido una pérdida inconmensurable”. Así comienza el mensaje que los amigos de Stephen Hawking en el Festival Starmus han lanzado hoy al conocer la noticia de su fallecimiento. Pareciera que a nadie debiera extrañar, dado que casi su vida entera ha sido un regalo, para él mismo y para el resto de la Humanidad, pero aún así deja un hueco que ha unido a astronautas, científicos y estrellas de la música en un adiós que refleja en si mismo la pasión por divulgar del astrofísico más famoso del mundo. Quien tuvo ocasión de estar con él saben que es alguien a quien no se olvidará nunca, por su obra y por su inmensa capacidad de supervivencia. Tampoco se olvidará que este país dejó marchar un festival único en el mundo que él defendió hasta el final. 

En la misiva, que me llega desde el Festival Starmus, el guitarrista Brian May (Queen), Peter Gabriel, el fundador y director de Starmus, el astrómomo Garik Israelian, el cosmonauta ruso Alexei Leonov, la directora del SETI (institución para la búsqueda de vida inteligente extraterrestre en EEUU) Jill Tarter, el biólogo Richard Dawkins, el astrónomo Robert Williams, el Nobel de Medicina en 2009 Jack Szostak y  el escritor y divulgador David J. Eicher, señalan que “ no fue solo uno de los mejores científicos de todos los tiempos y una de las personas más influyentes del planeta, también un modelo e inspiración para muchos de nosotros”.

“Stephen Hawking” -continúan – “cambió la forma en que percibimos nuestro Universo, nuestro tiempo y nosotros mismos y lo hizo con su talento único de comunicación y su suave sentido del humor Hawking. Aunque dejó un rico legado de ambos académicos y textos de popularización de la ciencia, extrañaremos su personalidad hilarante y su destacada habilidad para hacer de este mundo un lugar mejor”. 

Y es que Stephen Hawking fue miembro de la Junta Asesora de Starmus, y además un miembro activo porque encontró en este evento, creación de Garik Israelian (astrónomo en el Instituto de Astrofísica de Canarias), un espacio idóneo para su afán de atraer a los jóvenes hacia la ciencia, y hacerlo a través de su otra gran pasión: la música. Así que participó siempre que pudo, desde que en 2014 fuera su principal estrella (en el último Starmus 2017 en Noruega por Skype porque sus médicos no le dejaron viajar, pero quería estar) y también siempre estuvo dispuesto a enviar cartas de apoyo, a estar presente ante los medios para los grandes anuncios. 

La Medalla Stephen Hawking, otorgada a los comunicadores científicos más  exitosos, y creada por el Festival Starmus, mantendrá su legado y continuará inspirando a los amantes de la ciencia en su nombre. 

“Para muchos de nosotros, Stephen Hawking era un símbolo de las inmensas capacidades del ser humano, de la mente que nunca se rinde y de la ciencia misma”, señalan los firmantes, que recuerdan que Stephen nació el día del cumpleaños de Kepler, pero 300 años después,  y ha fallecido el día del cumpleaños de Einstein, y como Einstein a la edad de 76 años. “Conservaremos este símbolo en nuestros corazones y seguiremos el camino que él anhelaba para nosotros. ¡Descansa en paz, profesor Hawking!”. 

El Starmus 2019 ya no contará con su presencia, pero no dudo de que será el gran homenaje a lo que le ha impulsado los últimos años: que la ciencia ayude a tener un mundo mejor.

Convocado el festival Starmus V para 2019: los 50 años del primer alunizaje


-Reunirá al menos a cinco de los astronautas de las misiones Apolo

-Premios Nobel y figuras del rock buscan atraer a los jóvenes a la ciencia

ROSA M. TRISTÁN

 Starmus, un evento que reúne a grandes personalidades de la ciencia mundial, astronautas y estrellas de rock, ha anunciado en la Royal Society de Londres que su próxima edición tendrá lugar en Berna (Suiza) en 2019, en concreto entre los días 24 y 29 de junio. Esta edición del festival Starmus, que ya en 2017 salió de España para celebrarse en Noruega conmemorará el 50° aniversario del aterrizaje estadounidense del Apolo 11 en la Luna, en 1967, y contará con al menos cinco de los astronautas que participaron en las míticas misiones: Bill Anders, Charlie Duke, Rusty Schweickart, Al Worden y Walt Cunningham. (Sigue)

VÍDEO RUEDA DE PRENSA

Starmus, fundado en España en 2011 por el astrofísico Garik Israelian, del Instituto de Astrofísica de Canarias, tendrá en esta nueva edición de 2019 se realizará en Berna (Suiza), tras llegar a un acuerdo de colaboración con las instituciones de la ciudad y con la Universidad de Berna. Las autoridades suizas han manifestado su gran satisfacción porque este evento único en el mundo, dedicado a la divulgación de la ciencia, especialmente entre los jóvenes y en temas de Astronomía y Astronáutica, haya elegido su municipio como sede.

En la presentación oficial, Garik Israelian estuvo acompañado por el músico de Queen, Brian May, que también es astrofísico, por el rector de la Universidad, el responsable de la organización del turismo de Berna, Christian Leumann, el responsable de la promoción turística en Berna, Martin Bachofner, y la astronauta británica Helen Sharman, la primera mujer que visitó la estación rusa MIR, que será una de los 30 participantes ya confirmados.

Starmus V conmemorará el 50 º aniversario del aterrizaje estadounidense del Apolo 11, el 20 de julio de 1969, en la Luna. Israelian explicó la relación especial de Berna con este acontecimiento, dado que el primer experimento científico que llevaron los astronautas en aquel viaje fue un proyecto del profesor bernés Johannes Geiss, inaugurándose así medio siglo de investigación espacial. A raíz de este primer viaje, la Universidad de Berna ha participado en otras muchas misiones espaciales.  Israelian recordó que es también la ciudad en la que vivió Albert Einstein y donde descubrió, en 1905, la teoría de la relatividad. “Sin ella no habría ninguna investigación espacial”, destacó en la presentación. (Sigue)

Presentación de Starmius 2019. En la Royal Society de Londres. con Garik Israelian y Brian May, en el centro.

Starmus V, cuyas entradas se pondrán a la venta el próximo mes de junio, un año antes de su celebración, contará con conferencias en directo de astronautas y cosmonautas rusos de misiones espaciales desde el Apolo 11 a las más recientes en la Estación Espacial Internacional, premios Nobel que forman parte del Consejo de Starmus y, si su salud se lo permite, del físico británico Stephen Hawking. El programa está siendo diseñado por el consejo de Starmus, del que forman parte el propio Stephen Hawking, Brian May, Peter Gabriel, Richard Dawkins, Alexei Leonov, Jill Tarter, Robert Williams, David Eicher, Jack Szostak y fundador, Garik Israelian. Asimismo habrá grandes estrellas de la cultura y el rock, entre ellas el guitarrista de Queen, Brian May. “Este festival de 2019 va a ser muy especial porque hay grandes personalidades que quieren participar. Y Berna es el lugar perfecto por su estrecha relación con la ciencia espacial en el año del aniversario de un gran hito”, ha señalado Israelian, vía telefónica. “En el Starmus de 2019 queremos que se expongan y debatan los avances y retos en diversas áreas de la ciencia, desde la microbiología y la bioquímica hasta la astrofísica y la neurociencia”, ha añadido.

En esta ocasión, Stamus V tiene previsto reunir entre 2.000 y 3.000 participantes, una cifra similar a la que ya acudió a Trondheim el pasado año. El festival se celebró en tres ocasiones en Tenerife (2011, 2014 y 2016), si bien finalmente el año pasado cambió de sede debido a la falta de apoyo, fundamentalmente de las empresas. En 2017, se trasladó a Noruega (http://www.huffingtonpost.es/2017/06/20/el-festival-starmus-arranca-en-noruega-con-la-busqueda-de-vida-e_a_22491708/9 ). “La ciudad de Berna se presentará así, a nivel internacional, como sede de una universidad y un centro de investigación puntero y no será un congreso de ciencia en una torre de marfil, sino que también estará en la calle”, aseguró Leumann en la presentación.

De momento, aún habrá que esperar para conocer el listado final de todos los científicos y estrellas del rock que participarán en el Starmus 2019. De momento, entre los confirmados también están el astrónomo Sir Martin Rees, Richard Dawking, Brian Cox, el responsable del Observatorio Espacial Europeo Xavier Barcons, la astronauta de origen paquistaní Nergis Mavalvala, el nobel Kip Thorne y el director del Astrofísico de Canarias, Rafael Rebolo.

 

Starmus 2016, el primer homenaje a Stephen Hawking


Stephen Hawking, y su ordenador... en Starmus 2014. @RosaTristán

Stephen Hawking, y su ordenador… en Starmus 2014. @RosaTristán

ROSA M. TRISTÁN

Cuando el astrónomo de origen armenio Garik Israelian, en 2011, organizó el primer festival ‘Starmus’ en Tenerife no pensó que aquello pudiera generar tanta adicción entre algunas de las más prominentes mentes pensantes de las últimas décadas. Pero así es. Recientemente, el científico del Instituto de Astrofísica de Canarias volvió a sorprender con una nueva edición, la tercera, de un evento que volverá a marcar un hito en la historia de este país, y del mundo. Y si son muchos los que repiten en el programa respecto a las anteriores, y es la mejor prueba de que Starmus ‘engancha’, tampoco son pocos los que van aumentando la ‘nómina’ de notables de la ciencia que no quieren perderse la celebración.

Entre los primeros, ni más ni menos que el físico británico Stephen Hawking, al que rendirá homenaje el festival Starmus 2016 y que pese a sus problemas de movilidad no ha dudado en ir a la presentación oficial del mismo, por cierto, el primer homenaje que se le hace a nivel internacional por increíble que parezca. Y entre los segundos, ni más ni menos que 12 premios nobel que han confirmado su asistencia del 27 de junio al 2 de julio en la isla canaria. Otros, como Neil Armstrong, lo hicieron una vez, dejando su primera y única huella en este país.

Garik Israelian, fundador del Festival Starmus. @RosaTristán

Garik Israelian, fundador del Festival Starmus. @RosaTristán

Hace unos días, Israelian habló con este Laboratorio para Sapiens, que ha estado en las dos ediciones anteriores,  sobre Starmus 2016 y sobre esa necesaria “divulgación científica” que quiere conseguir aunándola con el arte, pues ambas, ciencia y arte, son facetas intrínsecas de nuestra especie desde sus orígenes más tempranos. En su visita, la primera pregunta sale sola:

¿Y por qué un homenaje a Stephen Hawking, cuando en 2014 ya fue, indiscutiblemente, la figura central del festival?

“Conocerle fue una gran experiencia vital. Es un símbolo de lucha por la vida, el ejemplo de un ser positivo. A todos nos emocionó en 2014 y me sorprendió que nunca antes hubiera tenido un homenaje. Soy de los que piensan que deben hacerse cuando las personas están vivas, y así se lo dije a Alexei Leonov (el cosmonauta ruso) y a Brian May (guitarrista de Queen), que forman parte del consejo asesor, que les pareció una idea excelente. Cuando se lo contamos a Hawking, también le emocionó. Él es científico, pero también un fenómeno social y homenajearle es hacerlo al cerebro humano, a la voluntad, al sentido del humor. No se mueve, pero lo analiza todo, no deja sin terminar una sola frase. Una vez decidido, pensé en que era una gran responsabilidad, que tenía que tener un gran nivel.

Así es la pantalla que Hawking utiliza para comunicarse con el mundo. @RosaTristán

Así es la pantalla que Hawking utiliza para comunicarse con el mundo. @RosaTristán

¿Cómo ha conseguido reunir a 12 premios Nobel, y algunos de los últimos años?

Algunos los elegí yo y otros fueron sugerencias, incluso del propio Hawking. Y dijeron que sí, lo que es un gran satisfacción. Tendremos a Francois Englert, nobel con el Peter Higgs por el estudio de la masa de las partículas elementales;l matrimonio noruego formado por May Britt Moser y Edvard I. Moser; a Adam Riess, que probó la aceleración de la expansión del Universo, y a muchos otros, como Robert Wilson, a la bióloga Carol Greider, etcétera. Pero no será un serio congreso científico, sino dinámico, rápido, con humor. Con charlas de no más de 30 minutos, y entre ellas vídeos, música… Porque también vendrán artístas, cantantes, directores de cine. 

¿Dónde se celebrará este Starmus? La edición pasada, el auditorio Magma de Tenerife se quedó pequeño…

Esta vez queremos que venga más gente, así que será en la Pirámide de Arona, que tiene 1.700 asientos. Está en Playa de las Américas,  y allí se desarrollará todo el programa. En anteriores ediciones se realizaban actividades en un hotel costoso y alejado; organizar la logística era complicado. En la próxima edición el público tendrá más fácil acudir, pues la oferta de alojamiento en Playa de las Américas es más variada. 

Además del homenaje a Hawking, hay un lema: “Más allá del horizonte” ¿A qué se refiere? ¿Cuál será el tema?

No habrá un solo tema. Por ello contaremos con químicos, biólogos, físicos, astronautas [entre ellos, Michael López Alegría] y hasta economistas. Al nobel Joseph Stiglitz (2001) le he pedido que nos traiga a todos del cielo a la Tierra, que hable de los problemas en este planeta, de las dificultades que tenemos y hacia dónde vamos. Todo en la ciencia tiene relación, y a la vez lo tiene con la música y las artes. De hecho, además de May, contamos con el apoyo de Peter Gabriel. 

Brian May en concierto en Starmus 2014. @RosaTristán

Buzz Aldrin, Alexei Leonov y Brian May, en el Starmus 2011@RosaTristán

Buzz Aldrin, Alexei Leonov y Brian May, en el Starmus 2011@RosaTristán

Comenzó el primer festival casi sin apoyo, financiándolo con el Premio Ambartsumian que recibió en 201o. En 2011, hubo más ayuda del Gobierno canario, que no del central…¿Con qué presupuesto cuenta para esta ocasión?

En principio, el presupuesto es de un millón de euros, pero no lo se con exactitud. Cuando se organiza algo así, es difícil saberlo, pues los ponentes son de primera y aunque no cobran, sí que piden cuestiones que no se les puede negar. Es preciso mantener un nivel adecuado. Eso no quiere decir que sea caro para el público. Para los estudiantes y los canarios, la inscripción a todo el programa serán 250 euros y para el público en general 500 euros por los cinco días, incluidos los conciertos. Por mil euros, puede venirse a todo el festival desde la Península y muchos lugares de Europa. Creo que más de 1.800 personas pueden permitirse venir a escuchar a Hawking, a Richard Dawkins, a David Gross o Jill Tarter… 

¿Cree que, en esta ocasión y por primera vez, recibirá apoyo del Gobierno central, al ser un evento único en el mundo que se celebra en España?

De momento no hemos contactado, pero sí que espero su apoyo, pues como dices es un evento internacional, el primer homenaje al personaje del siglo XXI que es Stephen Hawking. De manera informal saben que se va a realizar y creo que si lo apoyarán, aunque de momento hay elecciones en el horizonte y no creo que se pronuncien.

Ahora que va por la organización de la tercera edición, ¿Qué ha supuesto Starmus en su vida?

Estoy feliz de que cada vez sea más famoso. También es cierto que ha aumentado las complicaciones en mi vida, pero cada vez veo más claro que es necesario, que los científicos debemos llegar a la población que no llegábamos antes y Starmus lo consigue. Así lo ha visto el Cabildo de Tenerife, que lo apoya porque ha visto que además de vender playas se puede vender la ciencia que se hace en las islas con las estrellas. Y con la ventaja de que el control de la organización es mío, con total libertad de elegir el programa y los ponentes.