Hacen política con los fósiles de Atapuerca, mientras el CENIEH se vacía


CENIEH_Vista_Externa ROSA M. TRISTÁN Seis años después de su inauguración a bombo y platillo por la Reina Sofía, el Centro Nacional de Investigación en Evolución Humana (CENIEH), creado en Burgos a la sombra del proyecto de Atapuerca, y que pretendía el gran centro europeo de referencia en paleoantropología, es hoy un moribundo, prácticamente vacío y cada vez más alejado del equipo que lo impulsó. La última noticia que ha llegado a este Laboratorio es que la especialista en dentición María Martinón-Torres se va a la prestigiosa University College London, desde donde seguirá escribiendo la historia de nuestro pasado que es capaz de leer en muelas y dientes  y desde donde creará un puente que una los yacimientos burgaleses con la ciencia que se hace al otro lado del Canal de la Mancha. Su marcha es una más en la sangría que ha habido en el CENIEH en los últimos tiempos, si bien nunca levantó cabeza al abrirse justo cuando comenzaba la crisis, en la primeravera de 2009. El cambio en la dirección que tuvo lugar a comienzos de 2013, como ya comenté en este blog, no ha hecho sino empeorar la situación. De hecho, en los últimos tiempo, y a la sombra de la refriega electoral, han aparecido en El Correo de Burgos diferentes noticias apuntando que los problemas están en que los tres codirectores de Atapuerca (Eudald Carbonell, Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro) tienen los fósiles “secuestrados” en sus centros de investigación. Artículos incendiarios, firmados por políticos del PSOE o noticias de tono similar , todas de corte político, que han exasperado a los investigadores, enrareciendo el ambiente. Hoy hay 11 investigadores  fijos y a tiempo completo (incluida Martinón-Torres) en un centro de 11.000 metros cuadrados. La secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, me negaba el otro día que esa situación pudiera darse en un centro de primer nivel. Pues sí. Vela tampoco supo evaluar a cuánto asciende la fuga de cerebros, a la que se suma ahora la investigadora, aunque ACCETE casi lleva 500 registrados. El INE indica que hemos perdido 11.000 en 5 años.

María Martinón-Torres, en La Galería de Atapuerca, el verano pasado. |R.M.T.

María Martinón-Torres, en La Galería de Atapuerca, el verano pasado. |R.M.T.

La salida de María Martinón-Torres, a quien muchos veían como un gran valor de futuro para el CENIEH, no es ajena a la dejadez de las administraciones por solucionar los problemas del centro, que van mucho más allá de los económicos. Y es que para investigar es importante la ilusión y la motivación, y todo parece indicar que en el CENIEH hay mucho desgaste personal, ahora aderezado ahora con una pelea política que envenena el ambiente. Para quienes analizan ahora los fósiles, están mejor donde están, en proceso de investigación en Madrid y Tarragona. Y en todo caso, apuntan, la entrega es un proceso largo ya en marcha, pues muchos se pueden ver en el Museo de la Evolución. ¿Para qué crear bronca con ello?, se preguntan varios miembros del equipo. De hecho, los fósiles se están restaurando y estudiando con dinero de diferentes administraciones. Y continuamente salen nuevos resultados, como el de hace unos días, algo mucho más importante que la bronca política. El director del CENIEH, Alfredo Pérez, tiene otro punto de vista y desde que llegó puso el tema sobre la mesa: “Lamentablemente aunque la Junta ostenta el 50% del CENIEH prefiere no facilitar la agrupación de los fósiles. No es la actitud del Ministerio de Economía [donde se encuadra el I+D+i], que tiene el otro 50%  y en esas estamos. Los fondos gastados son públicos: unos de la Junta para las excavaciones y otros del Estado para la investigación. Es una lástima las investigaciones no se abran a otros equipos nacionales e internacionales que lo están demandando continuamente. Se justifica muy mal el decir que lo podrán hacer una vez que se finalice las excavaciones de determinados niveles. Dada la riqueza de Atapuerca eso puede no pasar nunca. En los últimos 25 años no se ha entregado ningún registro como marca la ley de Patrimonio a excepción de las piezas expuestas en el MEH”, señalaba Pérez a la autora de este artículo. Sea como fuere, la marcha de Martinón-Torres a la University College London no significa que se desligue de Atapuerca, pese a la distancia. La investigadora lo ve como una nueva oportunidad que se abre para ella y para Atapuerca. Y demuestra el interés que tienen en la UCL por este proyecto y sus investigadores, ya que se quiere que sus estudiantes colaboren en las campañas de excavación. Esta semana, Carmen Vela, en un encuentro con periodistas científicos, señalaba que lo importante es generar talento y capacidad para emplearlo; también comentó que otro objetivo era generar movilidad entre sectores (universidad, opis, empresas) y reconocía que sus colegas del Gobierno no ven con buenos ojos eliminar burocracia para facilitar el trabajo de los investigadores españoles. De momento, y aunque anunció que este año se van a crear casi 2.000 plazas en su negociado (1.500 de jóvenes y 199 en Opis, es decir organismos públicos de investigación) lo cierto es que los científicos no ven las ventajas de quedarse en España. Y menos si les enzarzan en peleas que poco tienen que ver con su trabajo y mucho con una estrategia política para poner en duda su dedicación, a costa de réditos electorales. En definitiva… ¿Marca España?

Hace 8.000 años todos éramos negros


La autora y un joven masai, en Tanzania. Pieles distintas, pero desde hace sólo 8.000 años. |R.M.T.

La autora y un joven masai, en Tanzania. Pieles distintas, pero desde hace sólo 8.000 años. |R.M.T.

ROSA M. TRISTÁN
Una reciente investigación ha vuelto a poner sobre el tapete un asunto que adquiere importancia mucho más allá de la ciencia para situarnos en un escenario que deja al racismo en el limbo del absurdo que supone su mera existencia; la piel blanca de los europeos, con la que luego colonizamos buena parte del planeta, tiene apenas 8.000 años de existencia. Ya antes de darse a conocer este trabajo, hace unos días en la 84ª reunión anual de la Asociación Americana de Antropología, se sabía que la piel humana ha sido negra durante el 95% de nuestra historia, o más, pero sólo ahora, gracias a los estudios genéticos, se ha podido confirmar. Si, hasta antes de ayer éramos negros y no podemos asegurar que volvamos a serlo en el futuro.

Para llegar a la conclusión de que lo que nos diferencia es algo muy reciente, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard secuenció los genomas de antiguas poblaciones de toda Europa. En concreto compararon las parte del ADN implicadas en el color de la piel de 83 individuos encontrados en diferentes yacimientos arqueológicos del continente. Este estudio, como publica en Science Ann Gibson, reveló que los europeos actuales son una mezcla de tres antiguas poblaciones de cazadores-recolectores y de agricultores que llegaron hasta el continente de hace 8.000 años y que hace unos 4.500 años hubo una masiva migración de pastores de Yamnaya, las estepas al norte del Mar Negro, que probablemente trajeron las lenguas indoeropeas.

Pero ¿qué genes eran tan favorables como para expandirse con rapidez en estas tierras? Para averiguarlo el genetista de la población Ian Mathieson, de Harvard, decidió comparar los genomas de esos 83 europeos antiguos con los de europeos de hoy en día, utilizando para ello la base de datos del 1000 Genoma Project, una iniciativa científica lanzada en 2008 a nivel internacional para catalogar las diferencias genéticas humanas. Y Mathieson encontró cinco genes  asociados con cambios en la pigmentación de la piel, y también con la dieta, que experimentaron una fuerte selección natural.

El equipo encontró que en ese cambio de color hubo implicados tres genes diferentes que dan lugar a la piel clara, según las zonas, lo que implica una evolución en mosaico según el lugar a lo largo de esos ocho milenios. Aunque los fósiles muy antiguos no guardan restos de piel, se presume que los humanos que salieron de África hace 40.000 años para llegar a Europa tenían la piel oscura, que es ventajosa en donde hay mucho sol.  Y es una característica que perduró 31.500 años, pues cazadores y recolectores de ese periodo encontrados en España, Luxemburgo Hungría no tuvieron en todo ese tiempo la palidez que nos proporcionan las versiones de los genes SLC24A5 y SLC45A2.

Sin embargo, en el norte del Europa, donde hay poca luz, los cazadores-recolectores de casi el mismo periodo (hace unos 7.700 años) eran ya muy distintos: siete individuos de un yacimiento al sur de Suecia ya tenían esas mutaciones genéticas de la piel blanca, e incluso uno más (la del gen HERC2/OCA2) que proporciona los ojos azules y el pelo rubio. Fue por entonces que llegaron los primeros agricultores de Cercano Oriente, que también traían los genes de piel clara y poco a poco también en el sur comenzamos a ‘aclararnos’, aunque hasta hace 5.800 años aún nos faltaba mutar un gen para ‘barrer’ definitivamente los rastros de negritud.

Los científicos también han encontrado explicación genética a la más baja estatura de los mediterráneos, respecto a los nórdicos. Afirman que con la llegada de los pastores esteparios, en el norte y centro de Europa se extendieron la variantes genéticas de estas poblaciones relacionadas con su mayor estatura, mientras que la selección hizo que en Italia y España, sobre todo en nuestro país, hace 6.000 años, la esbeltez se contrajo debido, apuntan, a unas temperaturas más frías y a una dieta pobre.

Además, en el mismo trabajo han confirmado que los cazadores-recolectores y los primeros agricultores europeos no podían digerir los azúcares de la leche hace 8.000 años, pues carecían de la versión del gen (el LCT) que nos permite tomar este producto cuando somos adultos, una tolerancia que no llegó a Europa hasta hace 4.300 años.
Es muy triste que con este pasado a nuestras espaldas aún haya blancos que sigan pensando que son superiores. Son los mismos que cada día paran en la calle a los negros para comprobar su identidad, los que los tirotean en las calles de Estados Unidos, los que relegan matanzas como la de Kenia a segundo plano en los medios (142 jóvenes asesinados de una tacada) y los que les echan a golpes de vuestras fronteras.
Todos venimos de su tierra africana.. Y hasta antes de ayer todos éramos negros. No lo olvidemos