Un ‘conductor’ de primera para mirar a las estrellas


El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC, CSIC) uno de los ocho más importantes del mundo, acaba de ‘estrenar’ un nuevo director: el astrofísico Rafael Rebolo. Este hombre afable y sencillo es uno de los investigadores españoles de más prestigio en el mundo. Y sin embargo, su nombre, estoy segura, será desconocido para una gran mayoría. No sale en televisión, no juega al fútbol, no grita en alguna tertulia, no tiene Twitter…. pero es de esas pocas y escogidas personas que nos hacen mucho más ‘sapiens’ con una sola conversación ante un café. ¡Con qué claridad explica los fenómenos más complejos sin que el contrario se siente un torpe terrícola!

rafaelRebolo

Para quienes no le conocen, sirva de carta de presentación oficial que Rebolo tiene nueve artículos publicados en ‘Nature’ y ‘Science‘, las dos revistas científicas de referencia, y hasta 150 trabajos en otras publicaciones relacionadas con la Astrofísica. Pocos, muy pocos investigadores españoles podrían decir lo mismo.

Hace tres años y medio, le visité en su isla, Tenerife, y en su despacho en el IAC. Quería que me hablara de esas peculiare estrellas enanas marrones que nos descubrió hace años, de esos planetas extrasolares que nos revelo hace más de una década, de los grandes proyectos científicos que lidera, como el llamado Quijote (para descubrir cómo fue el origen del Universo), el satélite Euclid (para el estudio de las galaxias y la energía oscura) o el Espresso (destinado a buscar planetas como la Tierra, su auténico sueño). Ahora, parte de ese trabajo deberá delegarlo en sus colaboradores, aunque aún dice que espera sacar “cuatro o cinco horas al día para la ciencia”.

Pero volvamos aquel 1 de febrero de 2010. Una impresionante tromba de agua destrozó parte de la isla tinerfeña, llevándose por delante casas y dejando algunos heridos. Rebolo, al ver que la situación se complicaba, a mitad de la entrevista, se interrumpió: “Esto se pone feo, nos vamos”. Al salir del IAC, las calles eran ríos, pero cogió con fuerza el volante de su utilitario y conduciendo a contracorriente, concentrado pero tranquilo, nos llevó al fótógrafo y a mí misma sanos y salvos hasta nuestro hospedaje en La Laguna.

Al enterarme de su nombramiento, esa fue la imagen que me vino a la cabeza. La de alguien capaz de enfrentarse a una tormenta y no perder los nervios frente a  un panorama muy crudo. 

Y es que el IAC está inmerso también en la tromba de los recortes: ha perdido el 30% de su presupuesto desde 2007, sumándose así a la falta de fondos que está siendo tan destructiva para la ciencia española como un auténtico tsunami, y en este caso planificado, que es peor.

Cuando le llamo para felicitarle, Rebolo me reconoce que la situación es mala y que la secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela, le dijo el viernes, tras su nombramiento por el Consejo Rector, que “a ver si de aquí a cinco años podemos recuperar lo que teníamos en 2007′. En fin, una perspectiva muy poco alentadora: 11 años para volver a lo que había en el pasado, una sensación similar a la de cuando mira por el telescopio y ve lo que ya ocurrió hace tiempo en el Universo.

Así que, igual que el día de la riada se puso en marcha al sentir la tormenta, y acostumbrado a buscarse la vida con proyectos en el extranjero, el nuevo director ya ha comenzado a buscar fuera lo que no le dan dentro, aunque hasta el 15 de octubre no tomará posesión de su cargo. “Es que no queda otra que moverse a nivel internacional, buscar fondos fuera, y ya tengo ideas al respecto que estoy moviendo“, confiesa.

Hace ya meses que Francisco Sánchez, el auténtico ‘padre’ de la Astrofísica canaria en los años 60, anunció que quería dejar el cargo. Con él recuerdo especialmente una amena charla sobre África en el autobús que nos subía al Roque de los Muchachos hace unos años. Nada que ver con el Cosmos. Sánchez fue el primero en percatarse de la calidad de los cielos en las islas y quien durante mucho tiempo peleó para que el IAC siguiera siendo puntero en investigación astronómica, atrayendo a los mejores astrónomos del mundo para que se ‘asomaran’ a las estrellas desde sus cumbres.

Su batalla por conseguir que en La Palma se construyera el E-ELT (el telescopio más grande de la Tierra con 39 metros de diámetro) fracasó por un desinterés político que bien supieron aprovechar los chilenos. Aún recuerdo la visita de la entonces ministra de Ciencia Cristina Garmendia al observatorio (en marzo de 2009), para conocer el nuevo Gran Telescopio Canario (el más grande del mundo, de momento). Y tengo bien grabados su ínfimo apoyo, limitado a unas palabras de compromiso, a la candidatura española y la desesperación de los investigadores del IAC, que  no sabían que hacer para presionar a unos políticos que no veían más allá de sus narices.

¡Como para mirar al Universo!

Recreación del Telescopio Extremadamente Grande (E-ELT).

Recreación del Telescopio Extremadamente Grande (E-ELT).

Cuando el Gobierno de Zapatero quiso reaccionar, lo hizo tarde y mal, y perdimos el telescopio,y con ello la garantía total de que Canarias tuviera un futuro estelar por muchos años. Así que no me extrañan las palabras de despedida de Francisco Sánchez, acusando a los políticos de no saber utilizar ese potencial cósmico que tienen las islas y sus investigadores.

Pero volvamos al nuevo director. Para elegir a Rafael Rebolo se nombró una Comisión  internacional, que ofreció una terna al Consejo Rector. Entre los asesores de este grupo había personalidades de la ciencia del calibre de Michel Mayor, el suizo que nos descubrió el primer planeta fuera del Sistema Solar. Mayor, de quien no me extrañaría que un día recibiera el Premio Nobel, conoce bien el trabajo de su colega español. Han trabajado juntos en varios proyectos y sabe de su prestigio y su valía ¿Por qué recurrir a alguien de fuera teniendo valiosos científicos dentro?

Pero el reto al que se enfrenta no es fácil. El ser humano vive hoy de espaldas a las estrellas. Y es que nos olvidamos de que existen porque no las vemos….Nos ciegan las luces de nuestra vanidad en forma de kilowatios… Y lo peor es que esa ceguera está hecha de una ignorancia que nos saca del contexto infinito en el que habitamos. Para abrir los ojos y ver hacia fuera necesitamos a los astrónomos,  necesitamos los observatorios y necesitamos algo de dinero para que funcionen, poco si se compara con según qué. No podemos resignarnos a no saber.

En Canarias, ahora hay nuevo ‘conductor’ para ayudarnos a enfocar los ojos allá afuera, agarrar fuerte el volante y que no nos lleve el temporal de la ignorancia.

Suerte

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s