Involución en España ¿volveremos a ser neandertales?


Neandertal con plumas

Neandertal con plumas

La cultura es intrínseca a la especie humana. No sólo al moderno ‘Homo sapiens’, sino a otros parientes evolutivos desde hace dos millones de años. La más primitiva, la Olduvayense, tiene dos millones de años y se considera la primera: en el centro de África unos arcaicos ‘Homo habilis’ decidieron crear algo nuevo,  herramientas talladas en piedra, sencillas, pero eficaces.

Luego, otras humanos más desarrollados siguieron innovando, creando, para lo cual tenían que perder un poco el tiempo: mientras pensaban como mejorar sus hachas de mano, sus raederas, las lanzas… no podían ir a cazar, ni recolectar, ni vigilar a los depredadores… Alguno podría pensar que estaban ‘entretenidos’ manoseando piedras. Tardaron su tiempo, pero al final ahí estaba la cultura Achelense, bifaces de doble filo mucho más sofisticados que las pobres piedras de los ‘Homo habilis’.

Acabo de regresar de la cueva de El Sidrón, en Piloña (Asturias). Allí han encontrado fantásticos utensilios de la ‘cultura’ musteriense, la que caracterizó a los neandertales euroasiáticos: el musteriense es el conjunto de conocimientos propios de estos cercanos parientes hoy extinguidos que consiguieron sobrevivir 200.000 años en condiciones gélidas, muy adversas. ¿Y para qué se ponían plumas, como se ha descubierto hace poco? Pues seguramente era un símbolo artístico que no sabemos descifrar, un adorno con mensaje, como el de los indios americanos.

Para muchos, sin embargo, la auténtica CULTURA, con mayúsculas, sólo apareció con nosotros, el ‘Homo sapiens’, que marcamos la diferencia dejando hermosas pinturas rupestres en las cuevas, creando símbolos que expresan ideas, transmitiéndolas enriquecidas a las generaciones posteriores, lo que viene en llamarse EDUCACIÓN.

Aquello más propio de la especie, sin embargo, ha entrado en crisis en este país. Un 30% menos de presupuesto para CULTURA, con mayúsculas, y recortes en Educación, sobre todo en personal, que es lo peor. Un ministro de Cultura, Educación y Deporte, José Ignacio Wert, que considera la creatividad un ‘entretenimiento’, y por tanto algo prescindible en tiempos de crisis.

Cultura, según la definición de la Real Academia Española es el “conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico y el conjunto de modos de vida y costumbres, y el grado de desarrollo artístico, científico e industrial den una época y grupo social”. Habida cuenta de que la poca industria que hubo anda desmantelada desde hace décadas (nunca fuimos un país industrial) y que el desarrollo científico está a la deriva (los recortes en ciencias han sido brutales), nos quedaban las artes, que ahora han sido tocadas, tanto en su expresión más alta (léase museos, cine, teatro, ópera…) como en la más sencilla: en los colegios y otros centros de enseñanza.

No volveremos a ser neandertales, porque nunca lo fuimos. Compartimos un escaso 4% con ellos. Pero, de seguir así, la involución, si no biológica si intelectual, está en marcha en España. Algunos que podrían haber sido artistas, acabarán no tallando, sino picando piedras. Y la definición de la RAE tendrá que cambiar: no habrá ese conjunto de conocimientos que permite desarrollar el juicio crítico. Objetivo cumplido.

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