Regreso desde Uruguay de los miembros de la Campaña Antártica


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Los 37 científicos, técnicos y militares que cerraron la XXXIII Campaña Antártica española 2019-2020 llegan mañana domingo, en un vuelo de Iberia desde Montevideo (Uruguay) a Madrid, tras las gestiones realizadas por los Ministerios de Ciencia y Asuntos Exteriores. Después de cerrar, el pasado 15 de marzo, las bases Juan Carlos I y Gabriel de Castilla en la Antártida, que se abrieron a finales de diciembre, los últimos miembros de la campaña vieron sus vuelos cancelados desde Argentina (ver noticia más abajo). Si bien se intentó su regreso desde Brasil no fue posible, y finalmente lo harán en un vuelo que llega el domingo 29 de marzo, a las 7.00 horas, al aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas.

El buque oceanográfico Hespérides, que ha suspendido los otros proyectos científicos que iban a desarrollarse en su viaje de vuelta, llegará con sus 55 tripulantes a Cartagena hacia el 22 de abril, con todas las muestras científicas recogidas durante los tres meses de campaña en sus bodegas.

Todos los que han desembarcados en Montevideo lo han hecho siguiendo todos los protocolos de seguridad, con mascarillas y guantes. Llegan del único continente de la Tierra que se encuentra aún libre del coronavirus. Y con severas medidas de seguridad para que no llegue, como ya os conté (también más abajo)

El Hespérides, junto a un crucero turístico en Punta Arenas (Chile) @Rosa M. Tristán

El Ministerio de Ciencia y el Comité Polar organizan la vuelta desde Brasil después de que Chile, Argentina y Uruguay bloquearan los viajes en avión a España

ROSA M. TRISTÁN

La crisis del coronavirus ha llegado hasta la Antártida, donde ha sorprendido a un grupo de 92 militares, investigadores y técnicos españoles que se encontraban en el proceso de cierre de las dos bases que España tiene en este continente, la Juan Carlos I (Isla Livingston) y la Gabriel de Castilla (Isla Decepción). En total, 37 personas de estas bases no podrán regresar en vuelos desde Argentina, como tenían previsto, tras el cierre de los vuelos desde este país, si bien se trabaja desde el Comité Polar para conseguir que viajen en los próximos días desde Sao Paulo (Brasil), adonde llegarían en el buque oceanográfico Hespérides. A ellos se suman las 55 personas de la tripulación del buque, todos de la Armada. Si no fuera posible encontrar vuelos, regresarían navegando desde América tras varias semanas de travesía.

La situación para la XXXIII Campaña Antártica Española comenzó a complicarse la pasada semana, justo después de la salida del continente del sur de casi todos los científicos, llegaron con el BIO Hespérides hasta Punta Arenas (Chile) el pasado 6 de marzo. Desde el miércoles día 11, algunos ya tuvieron problemas con sus vuelos de Iberia desde este país hasta España, si bien a lo largo de la semana casi todos fueron saliendo por diferentes rutas. Este miércoles, regresaban a España desde este municipio magallánico los más rezagados.

Ese mismo día 11, el Hespérides iniciaba el regreso a la Antártida para recoger a los 37 técnicos, científicos y militares que estaban preparando el cierre de ambas bases, que se abren sólo en el verano austral. Se sumaron a los 55 que conforman la tripulación de la Armada. Finalmente, la operación de cierre y retorno se adelantó y el lunes 15 el buque ya estaba cruzando el Mar de Hoces o paso del Drake con todos los españoles a bordo. “Tenemos olas de 10 metros, pero no podíamos esperar a que pasara la tormenta porque cada día disminuyen las posibilidades de poder llegar por avión a España después de tres meses de campaña”, señalaban desde el buque algunos de los embarcados.

El Hespérides, en Ushuaia, en ruta a Brasil, extrema la seguridad de la carga de mercancías para evitar que les ‘aborde’ el coronavirus. @ROSA M. TRISTÁN

En la madrugada de este miércoles, día 18, ya estaban en Ushuaia, pero para entonces Argentina ya había anulado todos los vuelos a España. Allí se encuentran cuando se escribe esta crónica, recargando combustible y víveres, si bien estos los últimos están siendo más difíciles de conseguir debido a la escasez generada por la pandemia también en esta localidad del fin del mundo, a la que llegan y de la que parten numerosos cruceros turísticos.

Desde días antes, el Comité Polar y la comisión de coordinación ya han estado trabajando intensamente en la búsqueda de opciones de vuelos para los 37 que no son miembros de la tripulación, pero no es tarea fácil. “Nuestra intención es que lleguen a Puerto Santos, cerca de Sao Paulo, y que todos juntos puedan volar desde la metrópoli brasileña el 30 de marzo, pero no sabemos qué puede pasar hasta entonces, así que no descartamos la opción de que tengan que regresar en el Hespérides” , señala el secretario técnico del Comité, Antonio Quesada. En este último caso, tendrían que volver a parar en el puerto brasileño de Salvador de Bahía antes de cruzar el Atlántico para no tener problemas de combustible.

Mientras, a bordo, se vive con resignación esta circunstancia. “Al menos tenemos esta opción, cuando hay miles de ciudadanos españoles que no pueden regresar de muchos lugares porque no hay opción posible y aquí todos estamos bien de salud”, apuntan desde el buque, que en estos momentos cuenta con tres médicos y un enfermero a bordo.

Para evitar que el COVID-19 pueda ‘colarse’ en el Hespérides se han extremado las medidas de esterilización de todas las mercancías que se embarcan, siguiendo las recomendaciones y protocolos dictados por el Consejo de Gestores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP, por sus siglas en inglés). Además, se está adecuando el barco para que se puedan realizar ejercicios físicos ante la probabilidad de que tantas personas tengan que pasar un mes más confinadas en un espacio de 82,5 metros de eslora por 14,3 de manga.

En general, la situación en torno a la Antártida es preocupante, dado que la pandemia y el consecuente cierre de vuelos y fronteras ha pillado a muchos programas en activo y con dificultades logísticas por falta de buques para sacar a su personal. Respecto a las bases antárticas, a COMNAP preocupa mucho la situación de aquellas que se mantienen abiertas en el invierno antártico.

Ahora ya exige a todos los que tengan pensado ir a la Antártida que pasen 14 días de cuarentena en el puerto de entrada al continente antes de poder viajar hasta allí. Pero el problema es cómo van a llegar, sobre todo a las bases que hay en el interior del continente, algunas de Italia y de Francia, si no hay vuelos. “Lo más probable es que no se pueda hacer el recambio y que los que han ido para el verano se tengan que quedar el invierno. Además, les han pedido que cada base sea independiente, que no contacten físicamente aunque estén cerca. En estos momentos me alegra mucho que España no abra sus bases en el invierno austral”, reconoce el responsable técnico del Comité.

En un documento, el COMNAP reconoce que hay que evitar a toda costa que el virus llegue a un continente en el que la respuesta médica sería muy complicada y en el que se dan las condiciones de frío y clima seco que favorece al coronavirus. Asimismo, da una serie de recomendaciones por si se detecta algún caso sospechoso de contagio entre las personas que ya se encuentran allí.

A ello se suma los problemas de los cruceros turísticos. IAATO, la organización que aglutina al turismo antártico, ha reconocido que hay miles de personas atrapadas en los buques de muchos países, que aún no saben cómo podrán regresar a sus casas. A las bases se les ha recomendado que no acepten turistas para evitar riesgos.

Durante esta XXXIII Campaña Antártica, España ha desarrollado 13 proyectos científicos en ambas bases, a los que se suman otros cuatro de otros países que se han llevado a cabo en las instalaciones españolas. En total, un centenar de científicos han pasado por la Juan Carlos I y la Gabriel de Castilla desde finales de diciembre, tres meses de intensa actividad científica.

En el regreso, el BIO Hespérides tenía previsto realizar el proyecto científico SAGA 1 de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, para recabar medidas entre los 23º y los 27º Sur sobre la contribución del Océano Índico al Atlántico, para lo cual una veintena de investigadores iban a embarcar en Río de Janeiro. Este proyecto ha sido suspendido.

 

 

¿Te vienes a la Antártida sin salir a la calle?: UN DIARIO POLAR


 

ROSA M. TRISTÁN

Un intenso mes en la Antártida, pisando uno de los lugares más hermosos y frágiles del planeta, un primer retorno a un país, Chile, inmerso en un grave conflicto social y, para terminar, la llegada al punto de salida, una España muy distinta a la que dejé a comienzos de febrero. En todo este tiempo, si algo he traído en la maleta, además de ropa sucia, un disco duro lleno de fotos y miles de anotaciones entremezcladas con recuerdos imborrables, es otra constatación más de que el ser humano lo está cambiando todo, hasta los lugares más inhóspitos para la vida están cambiando.. y nuestra mano está detrás, con ese empeño en destruir y colonizar ecosistemas en donde antes extraños virus no podían atacarnos. Si eso lo sumamos a nuestra inmensa capacidad de movernos de un lado a otro del globo en pocas horas, el cóctel está preparado.

Si algo espero de esta circunstancia es que entendamos, por fin, la importancia de no creernos al margen de la naturaleza o, lo que es peor, por encima de ella. Y, además, espero que se entienda que ante las amenazas globales, como una pandemia o como el cambio climático o como la deforestación global…, sólo la unión nos hace fuertes.

Haz click para leer el diario completo: Diario Antártico

 

Los ventisqueros, glaciares chilenos entre montañas


ROSA M. TRISTÁN

El BIO Hespérides, cargado de científicos y de las muestras que han recolectado durante dos meses largos de campaña en la Antártida, vuelve a cruzar el Mar de Hoces o Paso del Drake con destino a Punta Arenas. Pese a que el comandante del buque, José Emilio Regodón, ha evitado las tormentas para que la travesía sea leve, olas de más de cuatro metros afectan a buena parte del pasaje, sobre todo entre los menos acostumbrados a navegar, y durante dos largos días el barco parece ‘tomado por fantasmas’ que aparecen y desaparecen…. (SIGUE)

 

Antártida: Pisando glaciares en retroceso…


ROSA M. TRISTÁN

Los hielos de los 200.000 glaciares que hay en este planeta desaparecen a ‘ojos vista’. Sobre todo en el Ártico y en la altas cimas, pero también en la Antártida hay lugares, como ls isla Livingston, en donde desde hace décadas se detecta el retroceso de esa masa que en su capa inferior tiene millones de años de historia acumulados. Ayer, por fin, pude pisar uno de esos glaciares antárticos…. (SIGUE)

Conoce la historia de esta foca…

Foca Wedell, herida. @Rosa M. Tristán

Antártida: día entre lobos marinos en Isla Livingston


ROSA M. TRISTÁN

Si hay un protagonista de este domingo, desde luego es este lobo marino (o león marino). Estaba cómodamente tumbado en Caleta Argentina, un enclave en la costa de Isla Livingston, justo al pie de uno de las lenguas de glaciar Hurd, que por cierto ya no llega al mar debido a su retroceso. Era un animal enorme, comparado con las focas que ví en el pasado, que es lo más parecido a este mamífero pinnípedo que he visto en mi vida. Y, sin embargo, me ha despertado una gran  ternura su mirada, su gesto, esa sensación de vulnerabilidad que transmitía. 

(SIGUE)

Antártida día1: Desembarco en una noche polar


ROSA M. TRISTÁN

De cuando en cuando se escucha una especie de ruido que recuerda a un disparo, fuerte, profundo, desgarrador. Tardo un rato en percatarme de que no, que aquí no hay caza, que se trata de los glaciares gigantescos que me rodean al otro lado de la bahía en la que me encuentro. Es estremecedor y atrayente al mismo tiempo. Toneladas de hielo caen al mar en un instante y se diluyen en mil pedazos que se ven flotando sobre las aguas. No veo como caen, pero el rugido se siente en las entrañas. Como un volcán. A los pingüinos que tengo cerca, apenas unos seis y siete, no les afecta. Les veo ahí, inmutables, en la pedregosa y gris playa de Isla Livingston en la que desde hace 33 años España tiene una base científica llamada Juan Carlos I. (SIGUE)

Hespérides día 3: ¡concierto sobre el Antártico!


ROSA M. TRISTÁN

Hoy el BIO Hespérides ha tenido un día más tranquilo que ayer. Estamos en el Estrecho Bransfield (o mar de la Flota), esa parte del océano Antártico que se encuentra entre las islas Shetland del Sur, al norte, y la península Antártica y el archipiélago de Joinville al sur. Sus 120 km de anchura media nos impiden ver las costas, pues vamos alejados de ellas, pero se intuyen. Esta mañana el espectáculo era inconmensurable, con la imagen de algunas de las islas de este archipiélago e el horizonte. Y esta mañana comenzó a hacerse ciencia polar con ese paisaje de fondo. (SIGUE)

 

 

 

 

Hespérides día 2: el sube y baja en la Antártida


Son tantas las vivencias concentradas en dos días que resulta difícil por dónde empezar. Aún tengo en la retina la imagen de las ballenas que pasaron por delante del Hespérides según llegábamos a Isla Livingston, apenas hace dos horas desde que me pongo a escribir. Al fondo, inmensos glaciares nos recibían brillando al sol… (SIGUE)

 

 

Hespérides día 1: Calma chicha en el Mar de Hoces


@Rosa Tristán

ROSA M. TRISTÁN

El día ha sido realmente tranquilo en alta mar. Ahora si que estoy rumbo a la Antártida, hacia donde partimos ayer a las 23 horas, dos horas después de embarcar en el buque oceanográfico Hespérides, un barco de Estado con 55 tripulantes de la Armada a bordo y 36 pasajeros más, todos científicos o técnicos de la Unidad de Tecnología Marina (UTM); también algunos estudiantes americanos, incluidos en el proyecto de vulcanología Bravoseis (acrónimo del área BRAndsfield VOcanology SEismology) y una periodista… Vamos, no queda ni una cama libre en una campaña antártica que cuenta este barco para logística y ciencia. (SIGUE)